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FÚTBOL INTERNACIONAL

El lado más humano de Neymar: un gesto que emocionó a todo Brasil

El futbolista del Santos celebró el triunfo de su equipo junto a su familia, en el primer partido del año de Neymar tras la operación de rodilla, mientras se celebra el Carnaval de Brasil

Neymar JR, tras el partido con el Santos en Brasil

Neymar JR, tras el partido con el Santos en Brasil / climatetribe.org

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

Neymar quiere ir al Mundial. El futbolista brasileño se ha propuesto como objetivo personal acudir al mejor torneo del mundo, como un último baile. La estrella del Santos, club al que regresó tras pasar por él hace más de una década, durante las categorías inferiores, sumó minutos en la victoria del Peixe por 6 a 0 frente al Associação Esportiva Velo Clube Rioclarense, en lo que fue el último encuentro del Campeonato Paulista.

Fue un partido redondo, en el que Neymar pisó el césped por primera vez tras su lesión en su rodilla izquierda. Regresó tras 70 días de inactividad, a sus 34 años y entró en el inicio de la segunda parte (46) y, como era de esperar, dejó muchos detalles de calidad. El exazulgrana no jugaba un encuentro desde el 7 de diciembre del año 2025, cuando se enfrentó al Cruzeiro en la ronda final del Campeonato Brasileño

El futbolista brasileño se recuperó de su atroscopia y llegó a tiempo para ayudar al Santos a lograr la clasificación a los cuartos de final del Paulistao (un campeonato que se disputa entre enero y abril). Participó con una asistencia a Gabigol en el minuto 81 de partido, quien sacó un fuerte zurdazo desde afuera del área para poner el quinto de la goleada.

Neymar estuvo fino, en los que mostró su buen estado físico y su velocidad. También se tuvo que aguantar una entrada que lo hizo volar por el aire. Pero el momento más emotivo del partido fue la celebración, junto a sus compañeros, en el final del encuentro.

La importancia de Mavie en su vida, la hija pequeña de Neymar

Cuando el colegiado se puso el silbato a la boca para señalar el final del encuentro, Neymar Jr. volvió a tocar el corazón de millones de seguidores al mostrar una imagen alejada de los focos y de la presión del alto rendimiento. Se fue a buscar a su hija Mavie, para darle un abrazo. Después, se hizo fotos con fans. Ese gesto sencillo, casi instintivo, reveló su faceta más íntima y humana: la de un padre que encuentra en su hija la mayor de sus victorias, incluso después de noventa minutos de máxima exigencia.

Para muchos aficionados, la escena se convirtió en un símbolo claro de su refugio emocional. Más allá del astro mediático y del ídolo del fútbol mundial, apareció un hombre profundamente familiar, que halla en los suyos la calma y el equilibrio que no siempre ofrece el mundo del deporte profesional.

En medio del ruido del estadio y la adrenalina de la clasificación del Santos, el futbolista dejó a un lado la competición para correr hacia el lugar donde estaba ella, como si todo lo demás dejara de importar en ese instante.