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FÚTBOL INTERNACIONAL

Un diputado marroquí pide el arresto del árbitro de la final de la Copa África y acusa a Senegal de hacer fallar a Brahim con magia negra

Marruecos comunicó ayer que ha decidido tomar acciones legales ante la FIFA y la CAF por la retirada momentánea de Senegal

Ndala, colegiado del Marruecos-Senegal, amonestó a Mendy

Ndala, colegiado del Marruecos-Senegal, amonestó a Mendy / EFE

Àlex Calaff

Àlex Calaff

Más novedades sobre el bochorno de la Copa África. Marruecos sigue muy enfadada con la decisión del árbitro congoleño Jean-Jacques Ngambo Ndala de permitir la reanudación del duelo después de que Senegal se marchase a los vestuarios, indignado por el penalti señalado sobre Brahim Díaz en el descuento del tiempo reglamentario. Tras anunciar que tomarán acciones legales ante la FIFA y la CAF por lo sucedido, un diputado ha decidido ir un paso más allá.

Concretamente, el diputado Mohamed Simou ha pedido públicamente la detención del árbitro de la final por haber permitido que el encuentro se reanudase tras las órdenes de Pape Thiaw, seleccionador senegalés, a sus jugadores. En primera instancia, los futbolistas acataron la consigna: se marcharon a vestuarios y no regresaron hasta diez minutos después, cuando el capitán Sadio Mané les pidió finalizar el choque.

Después llegó el desenlace: Brahim falló el penalti a lo Panenka y los Leones de la Teranga se acabaron llevando el triunfo en la prórroga gracias a un gran gol de Pape Gueye, jugador del Villarreal. Pero el discurso de Simou no se ha centrado únicamente en pedir la detención de Ngambo Ndala.

El diputado también ha acusado a la selección de Senegal de practicar magia negra para provocar el fallo de Brahim en un lanzamiento decisivo que habría dado a Marruecos su primera Copa África tras 50 años de espera. Una polémica que no fue la única de una final que sigue dando mucho que hablar.

Mientras en Marruecos continúa la indignación por el resultado, en Senegal ya han recibido a sus jugadores como auténticos héroes nacionales. Hay fiesta en el país, liderado por un Sadio Mané que amplió su leyenda conquistando otra Copa África, la segunda de la historia de Senegal, y que muy probablemente haya sido su última participación en el torneo continental.