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BRASIL

¿Por qué los brasileños triunfan en la Libertadores y la Seleçao vive en crisis?

La hegemonía 'canarinha' llega a los seis torneos continentales seguidos, mientras la 'verdeamarela' no levanta cabeza y no gana un título desde 2019

Luiz Henrique en la final de la Libertadores y Vinicius Jr. con Brasil

Luiz Henrique en la final de la Libertadores y Vinicius Jr. con Brasil / EFE

Joaquim Piera

Joaquim Piera

En 2019, Brasil, dirigido por Tite, se paseó en la Copa América, que ganó como anfitrión en Maracaná y sin Neymar Jr. lesionado, pero con Dani Alves ejerciendo de líder. 

Ese mismo año, el Flamengo, dirigido por el carismático Jorge Jesus, firmaba un año perfecto, teniendo su cenit en la primera final a partido único de la Libertadores, disputada en Lima, en la que superó al River Plate, que era el vigente campeón, por 2-1, gracias a dos goles-milagro de Gabigol (min. 92 y 95). Allí, empezaba a pavimentarse una hegemonía de un mismo país nunca vista en el máximo torneo continental de clubes.

Desde entonces, solo clubes del Brasileirao han reinado en Sudamérica. Ya son seis entorchados seguidos: Flamengo (2019 y 2022), Palmeiras (2020 y 2021), Fluminense (2023) y, ahora, Botafogo (2024). 

Son cuatro equipos diferentes, dos de los cuales novatos, la 'dupla' carioca Flu y Fogao, y, lo curioso, es que ha habido hasta tres técnicos portugueses diferentes campeones: Jorge Jesus (2019), Abel Ferreira (2020 y 2021) y Artur Jorge (2024).

No hay quien tosa a los brasileños que ejercen un monopolio continental gracias a la fuerza financiera de sus clubes, coincidiendo con la crisis social y económica que asola a Argentina, la otra superpotencia sudamericana. 

Ya no se trata de que acaparen los títulos, es que diez de los doce últimos finalistas son brasileños. Solo River Plate (2019) y Boca Juniors (2023) han logrado colarse en el partido final.

El Botafogo ganó la Libertadores 2024 y se clasificó para jugar la Copa Intercontinental

El Botafogo ganó la Libertadores 2024 y se clasificó para jugar la Copa Intercontinental / AP

Los clubes brasileños viven una oleada de transformación en sociedades anónimas deportivas, con la inyección de dólares. Es paradigmático el Botafogo, propiedad del magnate estadounidense John Textor, que va camino de firmar un doblete (es líder y quedan dos jornadas del Brasileirao), que antes solo hicieron el Santos, de Pelé, y el Flamengo, en 2019. En cuestión de tres años, el tradicional equipo carioca ha pasado de estar fallido y en bancarrota a ser el mejor del continente sin lugar a dudas.

El Brasileirao es ahora un gran polo de captación sudamericana. El conjunto de Artur Jorge, por ejemplo, cuenta con un campeón mundial, Thiago Almada (23 años), fichado de la MLS, su pilar defensivo es el también argentino Alexander Barboza (29 años), y cuenta con el venezolano Jefferson Savarino (28 años), que ya había pasado anteriormente por el Atlético Mineiro.

Y, aquí, hay uno de los puntos claves, que puede explicar por qué los clubes hacen la delicia de la 'torcida', mientras la Seleçao vive una crisis de identidad. 

Quien tocó esta tecla fue hace una semana, el seleccionador, Dorival Junior, que pidió reducir el número de extranjeros en el Brasileirao porque "acabaremos pagando un precio muy alto".

"Para que podamos discutir por qué debemos hacer esto, hay algo que se tiene que saber. Tenemos un estudio interno hecho por el cuerpo técnico de la Seleçao que muestra que de los 20 clubes de la Serie A del Brasileirao, hay doce con delanteros centros no-brasileños", indicó el técnico paulista. 

En esta categoría estarían, por ejemplo, los exblaugranas Memphis Depay (Corinthians) o Martin Braithwaite (Gremio). "En un año y medio, acabaremos solo revelando futbolistas de fuera", sentenció el seleccionador.

Esta temporada, 130 futbolistas foráneos de 17 nacionalidades diferentes han jugado en la Serie A.  La norma sobre el número de extranjeros ha cambiado dos veces en las dos últimas temporadas. 

El Brasileirao 2024, que baja el telón el domingo, ha sido el primero en que se ha permitido que los equipos alineen nueve jugadores de fuera, al margen de que sean o no de países del Mercosur. Y, en 2023, el límite de extranjeros ya había pasado de cinco a siete.

Paralelamente, Brasil no levanta cabeza. Perdió la Copa América 2021, con el Maracanazo de la Argentina de Leo Messi; cayó en cuartos del Mundial 2022 con Croacia; Uruguay la eliminó en cuartos en la Copa América 2024.... y es quinto en las eliminatorias sudamericanas para el Mundial 2026 cuando se han jugado 12 de sus 18 jornadas.

La 'verdeamarela' ha tenido tres seleccionadores el último bienio. No está descartado un nuevo cambio antes de la próxima Copa del Mundo. Se vive inmerso en la inestabilidad.