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Ascenso a Segunda

Un penalti priva al Gimnàstic del sueño del ascenso

El equipo de Luis César consiguió igualar la eliminatoria con los goles de Jaume Martí y Joan Oriol

La actuación del colegiado andaluz Domínguez Cervantes perjudicó al conjunto tarraconense

Los granas -ayer de verde- no merecieron tanto castigo

Los granas -ayer de verde- no merecieron tanto castigo / @nastic

climatetribe.org

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No hubo milagro en Zubieta. El Gimnàstic de Tarragona igualó la eliminatoria, pero un más que polémico penalti en la prórroga le dejó sin ascenso a Segunda División. Fue un partido de máxima emoción donde los de Luis César sacaron su mejor versión para conseguir igualar la eliminatoria, pero no fue suficiente.

Antoñín, a los seis minutos, ya avisó de las intenciones del Nàstic, que saltó al terreno de juego decidido a remontar la eliminatoria. El delantero se plantó ante Arana, pero su disparo cruzado lo detuvo el meta donostiarra. El dominio del balón en el primer cuarto de hora fue de los potrillos, pero apenas generaron situaciones de peligro real ante Dani Rebollo. A los 23 minutos, una volea de Mikel Rodríguez pasó rozando el larguero. El conjunto txuri-urdin tampoco renunciaba a nada a pesar de su cómoda ventaja que disponía del partido de ida. La igualdad era protagonista en Zubieta. Antes de la primera media hora de juego, Astiazarán estuvo muy cerca de inaugurar el marcador, pero su disparo no encontró los tres palos de la portería grana. Posteriormente, el Nàstic pidió penalti por una mano dentro del área local, que el árbitro no concedió. Y poco después, Antoñín no consiguió conectar con el balón dentro del área pequeña en una buena posición para rematar (32’). Fue el preámbulo del tanto de Jaume Jardí. El extremo buscó un centro desde la derecha al interior del área que nadie tocó sorprendiendo a Arana. Fue el 0-1. Los tarraconenses, que se envalentonaron, se situaron a un gol de forzar la prórroga, aunque al descanso se llegó con la mínima ventaja visitante.  

 La segunda mitad arrancó con un buen remate cruzado de David Concha, que no encontró portería (46’). Y es que los de Luis César imprimieron una velocidad más en busca del segundo gol. El cansancio empezó a hacer mella en ambos equipos, y los técnicos empezaron a mover sus respectivos banquillos. El Nàstic continuó insistiendo en ataque, aunque con muchas dificultades, ya que el Sanse se defendía con mucho orden.

Cuando se enfilaba la recta final del partido, el colegiado perdonó la segunda cartulina amarilla a Rupérez por una clara falta. Pero sí castigó con penalti un derribo dentro del área de Arana sobre Álex Jiménez. Joan Oriol no perdonó desde los once metros e igualaba la eliminatoria. Marc Fernández pudo hacer el tercero, pero cruzó excesivamente el balón (81’). El enfrentamiento se fue a la prórroga.  

En el tiempo extra, no desfallecieron los grana ante un rival más conservador que buscó sorprender al contragolpe. Finalizó la primera parte sin goles y sin ocasiones para conseguirlos. Al Nàstic le restaba quince minutos para un milagro, ya que el empate beneficiaba a los blanquiazules. Y solamente empezar el último periodo, el colegiado pitó un polémico penalti, que dio el ascenso a la Real Sociedad B. Un tanto que dejó tocados a los tarraconenses que, sin embargo, no se rindieron. Un triste final para el Nàstic que seguirá en Primera RFEF.  

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