EUROCOPA 2025
La resistencia mental de España, el callo de una campeona
En un partido espeso y exigente ante la anfitriona, la selección supo sufrir, gestionar la frustración y reafirmar su madurez competitiva: "Ya no nos pueden las prisas"

La selección española se clasifica para las semifinales de la Eurocopa / RFEF

Por mucho que España esté arrasando en esta Eurocopa, por mucho que sus estadísticas impresionen —máximo goleador del torneo, equipo que más remata, que más posesión tiene—, el fútbol, en su versión más cruda, exige algo más para llegar a lo más alto. Saber ganar cuando no sale todo bien. Saber insistir sin desesperarse. Saber sufrir sin venirse abajo. Y eso, ahora, también lo tiene la selección española. En Berna, con todo el estadio empujando a la anfitriona Suiza, el equipo de Montse Tomé firmó una de esas victorias que hacen a una campeona: una victoria trabajada, madura, de resistencia emocional.
El marcador final (2-0) puede parecer corto para la superioridad mostrada. España volvió a ser mejor, volvió a tener más ocasiones, más balón, más remates. Pero los goles no llegaban. Mariona falló un penalti en el minuto 7. Irene Paredes y Patri Guijarro se estrellaron contra los palos. La amarilla a Laia Aleixandri en el 25’ significaba que no podría jugar la semifinal. Y, aun así, el equipo resistió. No se descompuso. “Hemos madurado mucho y se está notando”, decía Cata Coll tras el partido. “En situaciones de adversidad nos crecemos. Tenemos más experiencia, más paciencia. No nos cansamos ni nos venimos abajo”.
El gol de Athenea, en el minuto 66, desbloqueó un partido que se estaba atragantando. Claudia Pina, cinco minutos después, puso el 2-0 definitivo. Fue un alivio, pero no una sorpresa. Porque esta España ya no se precipita, ya no se acelera. “Aunque no vayamos ganando en la primera parte, no nos dejamos llevar”, explicó Vicky López. “No nos pueden las prisas. Seguimos con el plan, confiamos en nosotras. Todas aportamos, desde el inicio o desde el banquillo”.
Una madurez que viene de lejos
La evolución ha sido progresiva, y también interna. Patri Guijarro, la que da sentido al equipo, lo explicaba así: “Desde abril, más o menos, en los últimos parones, nos hemos sentido más nosotras, más a gusto con el juego, con todo. Y a pesar de que en algunos partidos hemos empezado con un gol en contra, como en el último antes de la Euro contra Japón, hemos sabido tener esa pausa y fluidez en el juego para generar ocasiones y poder darle la vuelta”. Una madurez adquirida con partidos, pero también con convicción y compromiso del grupo.
La confianza es colectiva, y la mentalidad, contagiosa. La propia Aleixandri, protagonista involuntaria por la sanción que le impedirá estar en semifinales, fue ejemplo de equilibrio emocional: “No te voy a mentir, lo he pensado en ese momento. Pero estaba en juego el pase y eso pesa más. Hemos sido fuertes mentalmente. Sale Mery [María Méndez] y lo hace increíble, sale Leila [Ouahabi] y también. La selección está preparada para competir con cualquier jugadora”.
Más que talento: el valor de saber sufrir
Porque esto va más allá del talento —que lo hay—. Va de construcción de equipo, de saber cuándo toca resistir y cuándo insistir. De asumir que no hay partidos sencillos en una Eurocopa, y menos con el estadio lleno animando al rival. “Jugábamos contra todo”, apuntó Claudia Pina. “Pero tuvimos paciencia. En la primera parte el equipo tuvo ocasiones que, si llegan a entrar, el partido se acaba antes. Sabía que el gol iba a llegar”.
“Chutas, chutas y no entra, y a la mínima del contrario te puede aniquilar”, resumía Cata Coll. “Pero tuvimos paciencia y madurez para afrontarlo”. Y sí, se fallaron dos penaltis —uno inicial y otro con el 2-0 ya en el marcador—, pero como dijo Pina entre risas, “si había un día para fallarlos, era hoy, con 2-0 y tranquilidad”. Porque ahora España también domina ese terreno invisible donde se deciden los títulos: la gestión de la frustración, el temple, la convicción.
“No es fácil hacerlo en unos cuartos de final”, concluyó Aleixandri. “Pero la mentalidad que tenemos es muy importante”. Y lo es. Porque más allá de las cifras, de los goles o de los nombres propios, hay algo que distingue a los equipos campeones. No solo ganan. También saben cómo ganar. Y España, ahora, también sabe hacerlo
- Confirmado: La Seguridad Social adelanta la jubilación 10 años y sin coeficientes reductores para los trabajadores que cumplan con la cotización
- Falcao, exjugador del United, sobre Van Gaal: 'Me humilló, a mí y a Valdés. Me tocó tragar veneno
- Paco Jémez, sobre Adama Traoré: 'Es un físico que no es de fútbol. Sería más de un jugador de NFL, parece un culturista en versión reducida
- Lo que faltaba: El Dortmund se interesa por el 'nueve' que sigue el Barça
- ¿Puerta abierta del Barça a Balde?
- Última hora sobre la Finalíssima: la nueva propuesta de Argentina
- Gavi, una vuelta ultranecesaria y con asteriscos: 'El riesgo no es el miedo
- El mensaje de Lamine: ¿en clave electoral?
