Reportaje SPORT
RCD ESPANYOL
Manolo González, el hombre que le cambió la cara al Espanyol: "Lo que mejor le define es el trabajo y la humildad"
El técnico gallego firmó tal día como hoy en 2024 con el primer equipo blanquiazul, donde ha podido dejar el sello que forjó desde los días en la Montañesa o el Badalona, donde dirigió a un Ismael Moyano que atendió a SPORT en esta fecha tan señalada: "Lo considero mi amigo"

Manolo González cumple dos años en el Espanyol tras una larga trayectoria vinculada a los banquillos / MARC CREUS
Es 12 de marzo. Se cumplen dos años del momento que cambió la historia reciente del RCD Espanyol: la elección de Manolo González como entrenador del primer equipo. Una decisión tomada tal día como hoy en 2024 por Fran Garagarza que generó controversia, por tratarse de una figura con nula experiencia en la élite pero que 731 días después se ha convertido en todo un símbolo de la entidad blanquiazul y en la mayor representación de la afición perica.
Los tiempos no acompañan a nivel de resultados, pero los datos le avalan: un ascenso, una salvación y una actual séptima plaza que ni el más optimista se imaginaba a principios de temporada. Si de alguna forma puede definirse a Manolo González (47 años, 1979), es con la palabra 'currante'. Hace unos meses todo eran elogios, pero el trabajo que hay detrás es digno de admirar. El de Folgoso do Courel no llegó a la élite de los banquillos tras ser futbolista, tampoco con ese golpe de suerte que muchos técnicos reciben por estar en el lugar oportuno en el momento indicado. Lo hizo a base de eso, de ser un currante, pasando por prácticamente todas las categorías del fútbol español durante las más de tres décadas que lleva siendo entrenador. 31 años en los que, por cierto, nunca ha sido despedido.
Del mismísimo barro a la élite
Trabajó y trabajó en el barro, cocinándose a fuego lento, quemando etapas e incluso compaginando su cargo como técnico con otras labores que poco o nada tienen que ver con el mundo deportivo como la conducción de autobuses. Arrancó su trayectoria en el fútbol base del Martinenc (1995) y del Sant Gabriel (1996) cuando era tan solo un adolescente y tras retirarse como futbolista a los 21 años después de una grave lesión. De allí lo reclutó el Badalona en 2005, donde se convertiría en todo un mito de las categorías inferiores hasta que en 2012, por fin, le llegó la oportunidad de dirigir a un primer equipo.

Manolo González, en su etapa en la Montañesa / JOAN MONFORT
La culpa de ello la tuvo la Montañesa, club en el que estuvo en las temporadas 12/13 y 13/14 (Tercera División) y donde logró la mejor clasificación de la historia del equipo. Fue tal su hazaña que el Badalona lo quiso de vuelta al año siguiente, y ahí arrancarían sus seis años en la entidad escapulada (Segunda B), con un intermedio en el Ebro aragonés (Segunda B, 18/19) y con hitos como aquella eliminatoria de la Copa del Rey en la que se cargó a todo un Getafe de Bordalás. Ya en 2021 se marchó a Santa Eulària des Riu (Ibiza).

Manolo González, en su etapa en el Badalona / PEDRO CASTROVERDE
Los sueños se cumplen... "picando piedra"
Y quien siembre... recoge. Precisamente estando en la Penya Deportiva ibicenca (Segunda RFEF, 2021-2023) le tocó el 'gordo' tras años y años comprando boletos. Aunque esto, de suerte, tiene poca. “Cuando te llama el Espanyol, todo lo demás sobra, a nivel de ilusión, ganas, de compromiso... han sido muchos años de picar piedra para llegar a un sitio como el Espanyol, que desde pequeño lo he tenido marcado como mi club referencia". Esas fueron las palabras de Manolo González a su llegada la entidad blanquiazul. Aterrizó en la Dani Jarque un 3 de julio de 2023 para hacerse cargo del filial perico en Segunda RFEF.
Cuando te llama el Espanyol, todo lo demás sobra, a nivel de ilusión, ganas, de compromiso... Han sido muchos años de picar piedra para llegar a un sitio como el Espanyol, que desde pequeño lo he tenido marcado como mi club referencia
"Manolo va a ser el entrenador del filial dos años", dijo Fran Garagarza en su presentación. Pero se equivocaba el director deportivo, no en la decisión, sino en sus palabras, pues el periplo del técnico gallego en el 'B' no duró demasiado... Pero no lo hizo porque, de un día para otro, llegó el momento más especial de la carrera de Manolo González en los banquillos. Un 12 de marzo de 2024 el de Folgoso del Caurel fue anunciado como nuevo entrenador del RCD Espanyol, con el objetivo de lavarle la cara al equipo, hacer un 'reset' y poder aspirar al ascenso a Primera División.

Manolo González, el día de su presentación como entrenador del primer equipo del Espanyol / Carlos Mira - RCDE
No lo logró de forma directa. Pero sí lo hizo en un play-off histórico en el que derrotó al Real Sporting en 'semis' y al Real Oviedo en la final, en una noche mágica en el RCDE Stadium. Tanto que el propio Manolo salió a hombros del terreno de juego, visiblemente emocionado por haber devuelto a una entidad histórica al lugar donde merecía estar. Además, lo logró con una sola derrota desde que cogiese las riendas del equipo, lo que le valió, como no podía ser de otra forma, la renovación por una temporada más.

Manolo González, el día del ascenso a Primera con el Espanyol / EFE
Primera no es un camino fácil
Lo cierto es que el debut en Primera no fue el esperado. Tras muchos cambios en la plantilla y todavía con fichajes por llegar, el Espanyol de Manolo González se estrenó con una derrota por la mínima en el estadio José Zorrilla. El técnico tenía por delante una misión titánica: lograr la permanencia con uno de los presupuestos más bajos de la categoría. Su peor momento lo vivió un 23 de noviembre de 2024, cuando se dudó de su continuidad tras caer goleado en Montilivi (4-1). Sin embargo, la dirección deportiva optó por mantener la calma y reforzar su confianza en el entrenador.
Y vaya si sirvió. La temporada se alargó agónicamente, hubo buenas y malas rachas, pero el de Folgoso do Courel selló definitivamente la salvación el 24 de mayo de 2025 en un ambiente espectacular en el RCDE Stadium, en el que fue su segundo gran baño de masas en la entidad perica en menos de 365 días. El Espanyol decidió entonces premiarle con la renovación hasta el 30 de junio de 2027. No había mejor capitán para dirigir el barco blanquiazul de cara a las aspiraciones del club.

Manolo, emocionado el día de la salvación / EFE
Y probablemente haya sido esta temporada cuando el equipo ha alcanzado el mejor momento futbolístico bajo su dirección. Entre finales de noviembre y el mes de diciembre, fue capaz de encadenar cinco victorias consecutivas, un hito pocas veces visto en la historia perica y que le valió un reconocimiento individual: Manolo González fue nombrado mejor entrenador del mes en LaLiga.

Manolo González, entrenador del mes de diciembre en LaLiga / RCD ESPANYOL
Aquella cosecha de la primera vuelta y los excelentes resultados dejaron un saldo tan positivo que, a pesar del mal 2026, no les ha condenado en la clasificación. Suman una racha negativa de seis derrotas y cuatro empates, pero el cuadro blanquiazul mantiene la séptima plaza con 37 puntos, a cinco de la salvación virtual y con once jornadas por disputarse. Además, vale ilusionarse: el sueño europeo sigue vivo.
El estilo de Manolo: juego, pundonor y sentimiento
En dos años en el cargo, Manolo no solo ha logrado hitos como el ascenso o la salvación, sino que ha dotado al Espanyol de esa personalidad que había ido perdiendo tras años de oscuridad. Su estilo es innegociable desde los días en el Badalona, tal como rememora su capitán escapulado en la época, Ismael Moyano: "Es una persona muy cercana, no es el típico entrenador que lo que él dice, va a misa. Tenía una relación muy cercana y conmigo al final llegó hasta amistad, porque lo considero mi amigo. Es un tío que cuando los resultados no iban bien estaba muy pendiente de nosotros. En Badalona con los capitanes y con su plantilla siempre ha sido un tío muy cercano. Su mayor idea es la cultura del trabajo y del sacrificio".

Manolo González, durante un partido / Carlos Mira - RCDE
Prueba de ello fue el inicio de la presente temporada, en el que la plantilla no solo ganaba partidos, sino que además lo hacía ofreciendo un juego muy vistoso y que hacía tiempo no se veía en Cornellà-El Prat. Moyano recuerda que el estilo siempre estuvo marcado: "A nivel táctico, por ejemplo, muchas cosas de las que trabaja con Carlos Romero, ya en Badalona lo hacíamos con un lateral izquierdo que teníamos, el jugar de vez en cuando con tres centrales también, el 4-4-2 también, era un sistema que trabajábamos mucho, lo veo muy parecido a cuando estaba en Badalona".
Es una persona muy cercana y al final no es nada autoritario, no es el típico entrenador que lo que él dice, va a misa. Tenía una relación muy cercana y conmigo al final llegó hasta amistad, porque lo considero mi amigo. Es un tío que cuando los resultados no iban bien estaba muy pendiente de nosotros y siempre intentaba buscar la manera para hacer una cohesión y sacar las cosas adelante.
No en vano en su presentación Manolo dijo contundentemente y de forma muy simple: "Me gusta ganar, y no perder. Me gustaría que se identificase por lo que siempre ha sido el Espanyol, que enganche al aficionado. Un equipo con juego, pundonor, con gente que sienta la casa". Dos años después, todo eso lo ha logrado a base de trabajo y de haberse ganado al vestuario "yendo de cara": "Los jugadores confían en ti si siempre les vas de cara y si ven que lo que haces les lleva a ganar. La credibilidad se gana de esta forma, siendo claro, yendo de cara y con la faena del día a día". Dicho y hecho.

Manolo González, en Mestalla / EFE
Un balance muy positivo y equilibrado
Una de las pruebas que demuestran esa solidez implementada por Manolo González es el equilibrado balance de victorias-empates-derrotas desde su llegada al banquillo perico. Contando todas las competiciones (Liga y Copa del Rey), el técnico gallego suma 29 victorias, 25 empates y 31 derrotas en sus dos años como perico, con 95 goles a favor y 102 goles en contra.

Los números de Manolo González en sus dos años en el Espanyol / MARC CREUS
El desglose por temporadas demuestra el crecimiento del RCD Espanyol en una campaña que, pese a la mala racha que sigue afectando al equipo en este 2026, todavía es digna de alabar. En sus meses dirigiendo al equipo en Segunda División, Manolo González tan solo perdió 1 único partido. Por contra, fueron 6 victorias y 9 empates en LaLiga Hypermotion. Ya en la élite, Manolo logró el curso pasado cosechar 12 victorias y 9 empates para contrarrestar las 19 derrotas. Y la evolución definitiva llegó con el comienzo de la presente campaña 25/26, en la que el preparador de Folgoso do Courel ha mejorado sus números de forma espectacular con una plantilla a la que le ha sacado el mayor rendimiento posible, hasta el punto de obtener un equilibrado balance de 10 victorias, 7 empates y 10 derrotas.
Todo ello, además, lo ha conseguido con un sello único, escenificado perfectamente en las ruedas de prensa. No se calla nada, siempre va de frente y defiende al Espanyol por encima de todo. "Eso es Manolo, es muy transparente. Habrá gente que le guste, habrá gente que no. Él nunca es políticamente correcto, él dice lo que piensa con claridad y lo que mejor le define es el trabajo y la humildad que tiene".
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