Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Primera División | Jornada 27

Crónica del Villarreal-Elche | Sobrevivir para morir en la orilla

El Elche cae en Villarreal tras agarrarse al partido gracias a la soberbia actuación de Dituro y no darle para empatar en el tramo final

Las mejores imágenes del Villarreal CF - Elche CF

Las mejores imágenes del Villarreal CF - Elche CF / JUDITH AMIGO | LOF

David Marín

Con media hora de dominio inicial y un arreón final de veinte minutos no es suficiente. Al menos para este Elche, en Primera y ante un rival de alta alcurnia como el Villarreal. Y sobre todo cuando, entre medias, el repaso del rival es sideral, a un equipo transparente en defensa, incapaz de responder a la velocidad del juego de su oponente, de ganar las segundas jugadas, de proteger a su portero.

El Elche sobrevivió en ese tramo, entre el minuto 30 y el 60, en el que el Villarreal generaba dos ocasiones de cada opción para marcar: la inicial y la del rechazo. Así, imposible puntuar en la Cerámica. Y se agarró al encuentro gracias a un mayúsculo Dituro, que paró todo lo que pudo para que la desventaja nunca superara los dos goles. Ahí, en esa brecha, los franjiverdes volvieron a demostrar competitividad.

El Villarreal bajó físicamente. Se igualó esa diferencia, el ritmo de partido regresó a velocidades más cómodas para el Elche y la sensación volvió a ser la de siempre a domicilio. Este equipo late, vive, sobrevive, vende cara sus derrotas... pero no hay manera de que consiga ganar. El problema es que ese mal endémico de toda la temporada (sin triunfos a domicilio) se ha trasladado al Martínez Valero. Y por eso a esta escuadra, que en Navidad parecía que iba a tener un camino idílico hacia la permanencia, ahora la agobia el descenso, ya a un solo punto de distancia.

La reacción franjiverde, tardía y a merced de un confiado y cansado Villarreal, llegó tras unos cambios a los que Eder Sarabia renunció durante el descanso. Quiso creer en lo que estaba siendo claramente superado durante la primera mitad y, viendo que la situación era más o menos la misma en el tramo inicial de la segunda, empezó a agitar el avispero. Lo hizo sin locuras, sabiendo que desconfigurar tácticamente a sus jugadores era lo que esperaba Marcelino en el banquillo rival.

Josan dio profundidad al ala derecha, Redondo y Gonzalo Villar se adaptaron a la nueva realidad/velocidad del partido y Martim Neto demostró ser el jugador que nunca llegarán a ser ni Diang ni Cepeda en posiciones interiores. El último cambio, André Silva por Rafa Mir, dio origen a los mejores minutos franjiverdes. Cosas del fútbol, tras las polémicas de la semana del murciano, que firmó una actuación sin apenas alardes, en la línea de lo que está siendo su temporada desde noviembre.

Superioridad del Villarreal

Lo mejor de Mir llegó en ese inicio dominante del Elche, con más balón y presencia en campo contrario, hasta el 1-0. Febas robó un balón, el «10» metió un excelente pase a Álvaro Rodríguez, que regresaba a la titularidad, y al hispanouruguayo le pasó lo de tantas veces: lo hizo todo bien menos definir. Tiro al limbo.

Marcelino sonreía en su banquillo. Olía sangre mientras el Elche combinaba, Sangare llegaba y no mordía y Álvaro Rodríguez erraba. La primera clara de los suyos, a la cazuela. En realidad, la segunda, aunque en una acción continuada. Dituro salvó ante Mikautadze después de que el georgiano driblara dentro del área hasta a tres defensores ilicitanos. La acción continuó, la pelota le cayó a Buchanan y este superó la voluntariosa marca de Germán Valera, que no es lateral, para fusilar al meta argentino con un potentísimo disparo que este apenas pudo ver. El sonido del palo y de la red le descubrió el 1-0. Y, a partir de ahí, el Elche se hundió.

Dituro cogió el salvavidas. Luego el botiquín. Y finalmente las pinzas de cirujano. Todo para mantener con vida a sus compañeros, una colección de frankensteins que no eran capaces de defenderse del peligro amarillo que tenían enfrente. Pepe y Gueye, en dos ocasiones, tuvieron el 2-0 antes de que Mouriño, en otra segunda acción, anotara a placer desde dentro del área, en otro marcaje con exceso de relajación de los visitantes.

A Dituro todavía se le exigió una vez más, para evitar el tercero, en una ocasión de Gueye en el segundo tiempo. Entonces llegó el bajón local. El intento de reacción visitante. Los cambios. La marcha de Mir. La entrada de André Silva. El portugués gozó de una primera ocasión que no pudo definir bien tras un regalo de Parejo. La segunda, en un córner botado por Martim Neto, no la perdonó. La vida, la resurreción, la remontada se ponían ante los ojos del Elche. Quedaban ocho minutos más el descuento.

No pudo ser. Una nueva aparición de Dituro, esta vez ante Pepe, fue la única ocasión reseñable de ese tramo final en que los franjiverdes lograron embotellar al Villarreal, ponerle nervioso, meter centros al área... Pero no rematarlos. Marcelino activó el otro fútbol, sus chicos relajaron las pulsaciones del choque y el Elche no reaccionó. Avistó la orilla, la posibilidad de salvar un empate. Murió ahí. Con corazón, pero sin puntos.

Vía: Información