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ECONOMÍA

Malas noticias para estos trabajadores: Hacienda podría darles un susto de hasta 900 euros en la declaración de la Renta

El próximo 8 de abril comienza el plazo para la liquidación del IRPF

María Jesús Montero, imagen

María Jesús Montero, imagen

Andrea Riera

Andrea Riera

Con la campaña de la declaración de la Renta a la vuelta de la esquina, millones de contribuyentes se preparan para enfrentarse a Hacienda. Este año, para el ejercicio 2025/2026, se podrá presentar la declaración desde el 8 de abril hasta el 30 de junio, y se podrá hacer online desde el primer día, por teléfono a partir del 9 de mayo o de forma presencial desde el 1 de junio, siempre pidiendo cita previa.

Quienes ganan entre 22.000 y 35.000 euros podrían llevarse un pequeño susto al presentar su declaración. La razón está en los cambios que se aprobaron a finales de 2022 con el Real Decreto 1039/2022, que ajustó las retenciones del IRPF desde enero de 2023.

Estas modificaciones han hecho que muchos trabajadores hayan ido cobrando un poco más cada mes, porque se les retenía menos, aunque eso no significaba que pagaran menos impuestos en total.

Durante el año, recibir un sueldo un poco más alto mes a mes parecía un alivio, y muchos asumieron que todo estaba en orden, pero al llegar la declaración, Hacienda compara lo que ya se ha retenido con lo que realmente corresponde pagar según la renta anual. Ahí es donde puede aparecer la sorpresa, ya que se trata de un pago inesperado.

El impacto varía según cada persona, depende del salario exacto, del número de pagadores, de las cargas familiares, hijos a cargo, estado civil o situación personal. Por ejemplo, quienes se acercan a los 35.000 euros suelen tener ajustes más pequeños, mientras que los que están cerca de 22.000 euros podrían tener que pagar más, sobre todo si tienen pocas deducciones.

La advertencia de Hacienda sobre las herencias

La advertencia de Hacienda sobre las herencias / Sport

Los expertos estiman que la regularización puede moverse entre 400 y 900 euros, aunque no es lo mismo para todos, ya que las deducciones por hijos, vivienda o discapacidad pueden suavizar la diferencia. Sin embargo, no siempre bastan para que la declaración salga a devolver, por eso conviene revisar el borrador antes de confirmarlo.

Una forma de evitar sorpresas es ajustar el tipo de retención en la nómina. Pedir a la empresa que retenga un poco más puede equilibrar lo que se adelanta a Hacienda y reducir la posibilidad de un pago inesperado al final del año.