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Ryan Peake, de la cárcel al Open Championship

El campeón del Open de Nueva Zelanda logró plaza para el cuarto ‘Grande’ de la temporada tras dejar atrás un pasado turbulento y cinco años entre rejas

Peake no podía creerse que jugará el Open Championship en julio próximo

Peake no podía creerse que jugará el Open Championship en julio próximo / PGA AUSTRALIA

Ramon Palomar

Ramon Palomar

A veces la fuerza de voluntad y un deporte como el golf pueden ayudar a cambiar el rumbo de la vida como le sucedió a Ryan Peake, que pasó de formar parte de una banda considerada ilegal por el Gobierno australiano, los Rebels, y que acabó por llevarlo a la cárcel en la que pasó hasta cinco años a codearse en julio próximo con los mejores jugadores de golf del mundo.

Tras ver cumplida su pena, tuvo claro que el camino emprendido con esa banda que realizaba actividades poco lícitas no era el camino y se centró en algo que hacía muy bien, jugar al golf.

Un cambio de vida que ahora le ha llevado, gracias a su habilidad con los palos, a ganarse una plaza para el próximo Open Championship, conocido como el Brittish, último ‘Grande’ de la temporada que se jugará en julio próximo en Royal Portrush GC.

Ryan Peake formaba parte de un grupo de moteros 'rebels' que cometían ilegalidades de todo tipo

Ryan Peake formaba parte de un grupo de moteros 'rebels' que cometían ilegalidades de todo tipo / AFP

Campeón del Open de Nueva Zelanda

El jugador australiano de 31 años logró la victoria este pasado domingo en el Open de Nueva Zelanda, que le abre las puertas a disputar el Open. Peake, debido a su pasado ciertamente oscuro, no tenía el visado necesariopara viajar a Nueva Zelanda hasta principios de semana.

Llegó a Queenstown el martes, jugó 36 hoyos el miércoles y se va con la victoria y otro capítulo extraordinario añadido a su historia. De las rejas de la prisión a codearse en júlio próximo con los mejores jugadores del planeta como el número uno del mundo, Scottie Scheffler o el vasco Jon Rahm.

Su sueño se hizo realidad después de embocar un putt de cuatro metros para par en el hoyo 72 para evitar un desempate con su compatriota australiano Jack Thompson (63), el japonés Kazuki Higa (66) y el sudafricano Ian Snyman (66).

“No encuentro las palabras para explicar lo sucedido en mi vida”, decía tras sostener en sus manos la copa. “Simplemente he cambiado de vida, es una historia increíble, un momento increíble”, explicaba.

“Siempre supe que podía lograrlo, sólo era cuestión de tiempo. Mi familia, mis amigos, todo mi equipo creyeron en mi. Mi historia no la puedo cambiar pero ahora solo quiero jugar al golf”, decía.