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Ángel Cabrera busca redimirse en el Masters de Augusta

El golfista argentino, ganador del Masters en 2009, regresa al torneo después de haber pasado en la cárcel 30 meses por abuso doméstico

El 'Pato' Cabrera, entrenando esta semana de vuelta al Masters de Augusta

El 'Pato' Cabrera, entrenando esta semana de vuelta al Masters de Augusta / EFE

Ramon Palomar

Ramon Palomar

Para Ángel 'Pato' Cabrera regresar al Masters de Augusta tiene un sentido especial este año, un torneo donde ya logró las mieles en la edición de 2009, y todavía mejor si es después de pasar la etapa más oscura de su vida.

Y es que al argentino no le molesta que a la gente no le guste que haya vuelto a disputar el Masters después de ser condenado por amenazas a dos de sus ex novias.

Aunque como campeón, asegura que merece estar en el torneo, que le permite regresar tantas veces como quiera en su condición de poseedor de la chaqueta verde.

Ángel Cabrera fue condenado por abuso de violencia doméstica con dos cargos

Ángel Cabrera fue condenado por abuso de violencia doméstica con dos cargos / EFE

Derecho a disputar el Masters

“¿Si he ganado el Masters, por qué no puedo estar aquí?” decía tras un entrenamiento en Augusta.”Respeto todas las opiniones porque cada uno puede pensar lo que quiera”. A sus 55 años, Cabrera no jugaba el Masters desde 2029 cuando no pasó el corte.

El año pasado ya tuvo opción de disputarlo aunque el problema lo tuvo con inmigación que no le dio el VISA necesario para poder entrar en Estados Unidos tras sus problemas con la justicia.

Cabrera ganó el Masters en 2009 para caer luego a 30 meses de prisión por abusos

Cabrera ganó el Masters en 2009 para caer luego a 30 meses de prisión por abusos / EFE

Y es que el grandullón argentino fue sentenciado en julio de 2021 a dos años de prisión por amenazas y acoso a Cecilia Torres Mana, su compañera entre 2026 y 2018.

Doble condena y tres años de cárcel

En noviembre de 2022, volvió ante el juez por amenazas a otra novia, Micaela Escudero. El golfista se declaró culpable y la suma de las dos sentencias le llevó a una condena de tres años y 10 meses en prisión. El jugador volvió a la calle en agosto de 2023 con libertad vigilada, con la posibilidad de volver a jugar en el PGA Tour Champions a final de ese año.

“Fue una época en mi vida de cuatro o cinco años donde no hice las cosas que debería”, reconoció, después de reconocer con vergüenza las acusaciones que recibió de esas dos mujeres. “No escuché a las personas que me querían bien y acabé mal. Le pedí perdón a las personas que hice daño porque se cruzaron en mi vida en mi peor momento personal, no era el demonio pero hice cosas mal”, dice.

El campeón recibió tratamiento para la adicción al alcohol, además del uso de pastillas, aunque ahora no quiere oir hablar de nada de eso y pide una segunda oportunidad que le llega en este Masters, el de su reconciliación con el torneo más importante.