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Entrevista SPORT | Ernest Riveras Periodista deportivo, autor de 'La historia oculta de los Juegos Olímpicos'

Ernest Riveras: "La salud del olimpismo, ahora mismo, está fuera de toda duda"

Reconocido periodista deportivo, perico convencido y voz durante una década de MotoGP, Riveras ha recogido en el libro 'La historia oculta de los Juegos Olímpicos' anécdotas, datos y vivencias personales de la cita deportiva más importante del mundo

Ernest Riveras: "Joan Garcia no se ha dado cuenta de lo que significaba para los pericos" / SPORT TV

Cristina Moreno

Cristina Moreno

Ernest Riveras, periodista deportivo con una amplia trayectoria, acaba de publicar 'La historia oculta de los Juegos Olímpicos' (Almuzara) donde recoge anécdotas, datos y vivencias personales de la historia olímpica y especialmente de París 2024.

Una de las voces de referencia de los medios deportivos, tras varios años en Televisión Española, Riveras se enroló en 2014 en el proyecto de MotoGP donde ha estado casi una década, antes de regresar al entre público para revivir su pasión por los Juegos Olímpicos cubriendo la cita parisina. Recién llegado de sus vacaciones visitó SPORT para repasar las historias de su libro, así como la actualidad de MotoGP y del Espanyol, equipo del que es seguidor.

¿De dónde surge la idea de 'La historia oculta de los Juegos Olímpicos'?

Después de preparar tantos Juegos Olímpicos y sobre todo los últimos de París, tenía mucha información recopilada pensando que en algún momento la podría soltar (entre comillas) y no fue así, porque el deporte, la competición, te come. Pensé que no se podía quedar en nada toda esa documentación de un año específico de París, pero toda una vida enamorado de los Juegos y dije, creo que tiene que ser motivo de un libro.

¿Cómo definirías este libro?

Por un lado, me gustaría que fuera un elemento de consulta, porque hay mucha información que no caduca, son cosas que han sucedido, y por otro lado, quería que también fuera entretenimiento. Está repartido en tres bloques claramente diferenciados, uno que tenía que ser el leitmotiv del libro, que es la geopolítica del deporte, cómo el deporte ha querido o ha influido en las ediciones de los Juegos. Luego hay una parte de París, que quería que fuera un recordatorio de cómo han ido estos Juegos, que han sido una auténtica maravilla, y ahí, sobre todo, buscar la parte oculta, que se refiere un poco a todas esas historias que no tienen hueco, en 16 días de frenética competición, 24 horas al día. Pasan tantas cosas que no tienen hueco, ahí están recogidas cientos y cientos de historias un poco ocultas. Luego una tercera parte que, inicialmente quería hacer una serie de anécdotas de toda la historia de todos los Juegos, pero se me iba de madre, y entonces lo convertí un poco como en mi experiencia, en los Juegos en los que he trabajado, que han sido ocho, seis, in situ. A la gente le gusta saber qué hacemos durante los Juegos, qué cosas pasan, cómo son los atletas en la corta distancia, pues eso es la tercera parte, así que es un libro claramente diferenciado en bloques, que lo puedes leer como te dé la gana, no necesita un orden cronológico como sería un libro al uso.

Las dedicatorias y la portada son toda una declaración de intenciones...

Para la portada había que encontrar una foto que reflejara lo que es el título 'la historia oculta', que llama mucho la atención, lo oculto en este caso, lo que no se ha explicado, no ha estado encima de los proyectores. No es que sea algo turbio o algo desconocido, porque difícilmente hay cosas más conocidas que los Juegos, y esa foto del pertiguista polaco haciendo un corte de mangas al público soviético en los Juegos del 80, era perfecta, es de la editorial esa idea, y me pareció impecable. Y luego las dedicatorias quería que fueran un poco como el índice, casi, y un poco en estas historias que hay en el mundo en ese instante en qué lado de la historia quería estar yo, sin dar opinión de las cosas, pero sí, que quedara claro, y por eso hay muchas dedicatorias a mujeres, a miembros del colectivo LGTBI, a los atletas de Ucrania, de Palestina, o sea, los que lo han pasado verdaderamente mal para prepararse para los Juegos.

Portada de 'La historia oculta de los Juegos Olímpicos'

Portada de 'La historia oculta de los Juegos Olímpicos' / Almuzara

¿De dónde nace tu interés por los Juegos Olímpicos?

Pues nace, yo diría de toda la vida, casi desde la cuna, pero sí que recuerdo nítidamente de los Juegos del 76 de Montreal, que yo iba a cumplir 12 años, en esos Juegos, y recuerdo verlos. Aparte son en verano, es fantástico, es una época que has terminado el colegio y estás al mediodía, que no estás en la playa o en la piscina o jugando, ver competición de Montreal, y ahí me quedé prendado, porque eso lo recuerdo nítidamente. Recuerdo otras actividades deportivas o hazañas deportivas anteriores, pero no las vi en directo, en cambio, Montreal sí, y al año siguiente, justamente en el Día de San Jordi, mi madre decidió regalarme el libro recopilatorio de los Juegos del 76, que era de Andreu Mercé Varela, que era un periodista ya fallecido, de los más prestigiosos del olimpismo, y ahí me di cuenta de la cantidad de historias ocultas que hay en los Juegos, así que me gustaría un poco que lo que hizo Andreu Mercé Varela conmigo en el 76, que le pasara a la gente, que algún día alguien dijera, 'yo creía que había visto los Juegos de París' o que 'sabía mucho de Juegos, pero esa historia oculta me abrió los ojos de la cantidad de cosas que suceden en esos 16 días de gloria'.

¿Cómo fue cubrir tus primeros Juegos Olímpicos ya como periodista después de haber sido aficionado?

Fue un sueño, los primeros fueron los de Seúl. Yo entré en Televisión Española en marzo del 88 y enseguida ya llegaron en septiembre los Juegos, no me dio tiempo a estar acreditado para ir allá, tampoco había hecho la mínima, era un rookie, no me hubieran llevado -bromea-, porque evidentemente había gente muy buena y muy veterana en aquel momento en Televisión Española, pero ya trabajar en la distancia de unos Juegos me parecía una pasada, porque además era verlos, pero ya 'los estoy viendo porque soy profesional de esto', no los estoy viendo como los anteriores del 84, o del 80 o del 76, porque soy aficionado. Y luego ya los primeros en los que estuve presente fueron los de Barcelona, con lo cual es una barbaridad que en tu ciudad, a las primeras de cambio, tengas la posibilidad de cubrir unos Juegos Olímpicos.

Los primeros en los que estuve presente como periodista fueron los de Barcelona, con lo cual es una barbaridad que en tu ciudad, a las primeras de cambio, tengas la posibilidad de cubrir unos Juegos Olímpicos

Y de esas seis ediciones que has cubierto en situ, dos desde la distancia, ¿cuál es el recuerdo más bonito que tienes?

Haber estado en varias ceremonias de apertura y de clausura, son esos momentos mágicos que no olvidarás nunca, tener la acreditación de aquel momento, porque además te la dan específica para las inauguraciones, el pin de aquel momento que solo te lo dan si estás en el estadio real, que te lo dan, que no lo compras o que lo cambias. Y la verdad es que he vivido tantos deportes, he hecho tantos papeles dentro de los Juegos Olímpicos, de presentador, de narrador, los programas resúmenes, entrevistas en la zona mixta, he hecho tantas cosas que no tengo así un recuerdo puntual, solo ceremonias, grandes finales... Y yo creo que haber estado 32 días en los Juegos de Sidney, porque fui mucho antes para hacer la previa y volví después, yo creo que aquellos Juegos sí que realmente me dejaron ya un sello indeleble para siempre.

Y de todas las historias que recoges en tu libro, ¿con cuál te quedarías?

Me quedaría con la historia de la refugiada afgana que se refugió en España, en Vallecas, con su familia, Manizha Talash, que participó en la competición de break de los Juegos, representando al equipo de los atletas refugiados, no representando a Afganistán, porque tuvo que salir huyendo cuando volvieron los talibanes. Ella realmente se dio cuenta que los Juegos al final son 16 días, pero para ella era un día de competición del break en el que tenía que hacer algo más y en medio de la competición de break, sacó una capa azul, con forma de alas, que se había inspirado en la protagonista de los Juegos del Hambre, en Jennifer Lawrence, en Katniss Everdeen, y la hizo a partir de la tela de un burka, que nos da algo de noción de las mujeres, cómo se les marca la pauta y poniendo 'liberad a las mujeres afganas', sabiendo que la descalificarían inmediatamente. Pero daba igual, no se podía quedar eso, en que hiciera una competición, sino que ella iba a dejar una impronta y lo tenía que hacer por las niñas y mujeres de su país, me parece que es una historia maravillosa, y de estas y de mujeres, hay tantas, hay tantas, de abusos, de falta de ayuda para entrenar, de malos tratos... Como la de Rebecca Cheptegei que la quemó su pareja cuando volvió de los Juegos... hay tantas historias que no hay tiempo en esos días de contarlas, porque estamos dando los partidos de Nadal, de Alcaraz, los 100 metros de atletismo, León Marchand en la piscina, Duplantis saltando la pértiga, pero van pasando y yo quería dejar constancia.

¿Como periodista y como aficionado antes, crees que son estas historias las que hacen que la gente durante 14 días se enganche a ver deporte que normalmente durante el año no mira?

Sin duda. Es un microcosmos sano, el de los Juegos, en el cual se reúnen más equipos, no hablemos de países porque los neutrales, Rusia y Bielorrusia participan con neutrales, o los refugiados como equipos refugiados, pero hay más participación, habría más equipos que naciones en la ONU, o que en el FMI, o que en la Cruz Roja, o que en mil sitios, que es increíble. El deporte es absolutamente transversal y democrático, que nos toca a todos, da igual nuestro género, nuestra edad, nuestra religión, de dónde venimos, qué clase social, para todos nos afecta, nos emociona igual, y en eso es juntar a los mejores del mundo, de todos los países del mundo, que cada país tiene un representante en un deporte, que nosotros no seguimos, pero ellos sí, y que tiene una historia de superación y de resiliencia para llegar. Eso lo hace tan grande, aparte, que nos sorprendemos viendo remo, piraguismo, otros deportes que no veríamos durante el año, un día, a las 9 de la mañana, de un 4 de agosto, lo estamos viendo en casa, y también pasa, porque cada vez, cada Juegos Olímpicos, hay una revolución siempre tecnológica, y todos los medios que se aplican para retratar los Juegos, son lo último, y claro, vemos auténticos videojuegos, cuando estamos viendo la competición.

Ernest Riveras, durante la presentación del libro

Ernest Riveras, durante la presentación del libro / Ernest Riveras

¿Crees que el poder abstraerse de la geopolítica es el gran éxito de los Juegos Olímpicos?

Sí, seguramente sí. Lo vio el Barón de Coubertin, blindó el Comité Olímpico Internacional, para impedir lo que sucede en la ONU donde los representantes de los países representan al país. En los Juegos Olímpicos, los miembros de cada país no representan al país, se representan a sí mismos, entonces, aunque haya miembros españoles dentro de los cardenales olímpicos, no reciben ningún tipo de criterio desde España, a la hora de decir cualquier cosa, y eso es muy importante. Y luego, la verdad es que ahí me he movido en aguas contradictorias a veces, porque me parece súper bien que no entre la política en el deporte, para que no marque, no lo impregne y a veces no lo pudra, pero también, por otro lado, a veces también, por ejemplo, ha habido muchísimos movimientos para que Israel no participara en los Juegos de París, y el Comité Olímpico Internacional ni se lo ha planteado, mientras que ha dejado fuera a Rusia y su aliado Bielorrusia, con su bandera y con su himno, por haber atacado Ucrania.

Israel también está inmerso en un conflicto, como el conflicto es anterior, ya nos da igual, pero no nos debería dar igual. Entonces, ahí se mueve un poco el Comité Olímpico Internacional en esas aguas de, 'somos apolíticos, aunque el deporte apolítico no existe, y nosotros no queremos tomar partido por nada, pero tampoco queremos que entre la política'. Es un terreno complicado, pero lo que está claro es que la salud del olimpismo, creo que ahora mismo está fuera de toda duda, con los sponsors, con las ciudades que ya están para organizar, las que quieren organizar, los países que quieren entrar, creo que sí es un acierto tener a la política fuera.

La salud del olimpismo está fuera de toda duda, con los sponsors, con las ciudades que ya están para organizar, las que quieren organizar, los países que quieren entrar, creo que sí es un acierto tener a la política fuera

Después de muchos años en MotoGP en diferentes plataformas, volvías a Televisión Española para comentar los Juegos de París ¿Cómo ha sido el cambio y qué echabas de menos cuando estabas en tu época de motos?

Comentar MotoGP es comentar uno de los deportes más grandes que hay, con estrellas mundiales. He comentado a Márquez, a Lorenzo, a Rossi, a Pedrosa, a Stoner... de lo mejor que ha habido en los últimos 20 años. 15 años comentando MotoGP es muy grande, yo creo que es un privilegio que nunca agradeceré bastante poderlo hacer. Pero sí que había una cosa que he echado de menos, que eran los Juegos Olímpicos. Después de haber hecho 88, 92, 96, 2004, 2008 y 2012, me voy en el 14, y los de Río y los de Tokio los veo como espectador, vuelvo a cuando era niño, y eso lo echaba muchísimo de menos.

Son 16 días cada 4 años, si eso hubiera sido cada año, primero no tendría tanta magia, pero no me hubiera ido, a lo mejor de la tele, pero al final no te quedas por cada 4 años, 16 días, y la oferta de Telefónica, y de Dorna y de DAZN y de Movistar, era irrechazable y me tenía que ir porque era un proyecto muy bonito, pero echaba muchísimo de menos los Juegos. La posibilidad de volver, justo coincidiendo con los Juegos de París, volver a la tele, que al final ha sido mi casa, con proyectos, no solo ese, sino Vuelta a España, Copa de la América de Vela, Barcelona Open, muchísimas cosas, que a mí me gusta todavía estar en el barro, pues no lo podía rechazar, y sobre todo, trabajar en los Juegos de París, fue una maravilla. Es volver a cobrar por hacer lo que te gusta, yo estoy todo el día viendo deporte y ahí cobras por hacerlo, porque me encanta, porque es mi pasión.

Y como aficionado a MotoGP, supongo que sigues el campeonato desde la distancia, ¿cómo ves este Mundial, y especialmente a Marc Márquez?

Es el mejor piloto con la mejor moto. No había ninguna duda. Sin tener moto durante años ha estado ahí luchando y cuando ha cogido esta moto, es que está a años luz de lo que hace Pecco Bagnaia, que es un doble campeón del mundo. Es uno entre un millón, es uno en una generación. No sé si podremos nunca decir que es el mejor piloto de todos los tiempos, porque las épocas probablemente no se pueden comparar por material, por entrenamiento, por nutrición, por circuitos, por mil cosas, pero lo que está claro es que si sigue esta línea, este año iguala a Valentino, en nueve títulos, y se planta el año que viene para hacer un décimo. Continuar ganando como lo está haciendo, y de la manera y con la inteligencia que corre cuando le baja la presión del neumático, sabe lo que tiene que hacer, es increíble. Creo que es uno en una generación, y tenemos la suerte de poderlo vivir, y encima que sea español.

Marc Marquez, durante el GP de la República Checa

Marc Marquez, durante el GP de la República Checa / EFE

Desataste la polémica con tus declaraciones sobre Joan García y la marcha al Barça, pero para un perico como tú, ¿qué significa la marcha de uno de los estandartes al máximo rival?

He ido un poco apaciguando mi opinión, porque dije que lo siento como una traición y se te echan encima. Yo no quiero molestar a nadie, yo solo quiero decir que para nosotros era un bastión. Joan, era el portero, no solamente que nos hizo subir y que nos mantuvo, sino que además, cuando nos criticaban todos los lunes por desastre deportivo, siempre era, 'ostras, pero tenéis un porterazo', 'ostras, ese portero qué bueno es, ya debería estar en la selección', sin pensar que nunca se podría ir al Barça.

Realmente, de la manera que él parecía que sentía el club, y cómo el último día se dirige a nosotros, después de ganar a Las Palmas y mantenernos, sabíamos que se iba a ir, faltaría más, es decir, es que no le podemos pagar, y además no tiene que quedarse en un club como el Espanyol, porque él es el portero de la selección española, y de un equipo de Champions, pero claro, con tantas ofertas que tenía, irte al Barça... tú lo has sufrido desde que tienes 15 años, tú vas los lunes al colegio con la camiseta del Espanyol, y sabes lo que te van a decir, tú sabes que en canto coral te van a hacer cantar el himno del Barça, o sea, lo has sufrido, lo han sufrido mis hijos, lo he visto yo. Solamente me refería que me parecía un poco como una traición, de no haber entendido lo que él significaba para nosotros, a lo mejor es que nosotros no hemos significado eso para él en ningún momento, no lo sé, el tiempo nos lo dirá. Al final me he dado cuenta que también es un chaval de 23 años, que yo creo que, efectivamente, no se ha dado cuenta de lo que él significaba para los pericos, y bueno, pues se ha ido al Barça. Espero que lo puedan inscribir y que le vaya bien, porque no le deseo ningún mal, pero nos lo tomamos muy mal, porque era como un bastión para nosotros, era un poco el dique para anclarnos y decir, oye, estamos aquí, existimos.

Joan Garcia no se ha dado cuenta de lo que él significaba para los pericos, y se ha ido al Barça

Y ahora, sin Joan García, con dueño nuevo, ¿qué esperas de esta temporada?

Me da la sensación que el mercado es bastante ilusionante. Yo soy muy perico, sorprendentemente, me he hecho perico por mi hijo. Normalmente uno un poco sigue la trayectoria de los padres, o le lleva a la contraria a los padres, pero no por los hijos. Yo no he sido muy futbolero, al final mi mundo ha sido el olimpismo, MotoGP, no he hecho mucho fútbol en mi vida como periodista, y entonces vi que mi hijo era perico, que sufría estas cosas de las que yo digo que... me extraña que Israel haya hecho esto, porque él habrá sufrido también, y entonces me he hecho del Espanyol, pero tampoco soy un súper especialista, oigo que es ilusionante el mercado, hemos fichado jugadores que nos pueden dar un rendimiento, y sobre todo, hasta que se demuestre lo contrario, tengo ilusión porque tengamos unos dueños nuevos, porque yo siempre pienso, para mí, si yo fuera millonario, si yo fuera un fondo de inversión, si yo fuera estos grupos que compran equipos, el Espanyol me parecería fantástico. Primero, porque es una ciudad increíble, porque tenemos una masa social muy grande, porque tenemos un estadio cinco estrellas, y además, la posibilidad de competir contra uno de los grandes equipos del mundo, porque no lo voy a negar, lo es el Barça, uno de los grandes del mundo, ¿tú sabes lo que es poder tener un derbi potente en Barcelona? Este es uno de los derbis más desequilibrados, probablemente, de la historia del fútbol mundial y europeo, por supuesto, dime qué ciudad tiene dos equipos donde haya tanto desequilibrio, y sobre todo, donde haya claramente un movimiento de todo tipo, a favor de un equipo, y el otro, realmente, parecemos los parias... Por tanto yo creo que es un caramelo, el Espanyol y vamos a ver qué hace esta nueva propiedad, porque si lo compras es para sacar rendimiento, por encima de todo, que anteriormente, con el anterior propietario, no sabíamos para qué tenía el Espanyol. A mí me parece ilusionante, podemos tener un buen equipo, ya me parece un gran fichaje que se haya quedado Puado y a partir de aquí, siempre hemos tenido una buena cantera, habrá que darle también salida.