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Ingebrigtsen, sobre su padre: "Me caí de una moto y me pateó en el estómago"

El rey actual del mediofondo compareció en el tribunal en el juicio contra los maltratos físicos a los que le sometió su pagre Gjert Ingebrigtsen

Jakob Ingebrigtsen, el rey del mediofondo en la actualidad

Jakob Ingebrigtsen, el rey del mediofondo en la actualidad / EFE

Jonathan Moreno

Jonathan Moreno

Jakob Ingebrigtsen apenas ha podido paladear el doble oro logrado en el Mundial de pista cubierta celebrado en Nanjing, donde se impuso en las finales de 3.000 y los 1.500 metros. El noruego repitió en China los dos títulos que alcanzó dos semanas antes en el Europeo de Apeldoorn. Sus rivales se cuentan con los dedos de una mano, consolidándose como el rey del mediofondo, con el permiso de Cole Hocker, actual campeón olímpico en el 'milqui'... O de los británicos Jake Wightman y Josh Kerr, sus verdugos en los últimos Mundiales.

Recién aterrizado procedente del país asiático, Ingebrigtsen acudió al tribunal de Sandnes, localidad cercana a Stavanger, donde compareció en uno de los juicios que ha creado más expectación en Noruega y en el mundo del atletismo en general. Su padre Gjert Ingebrigtsen es el triste protagonista por su inhumano trato con el objetivo casi demencial de convertirlos en estrellas, en un caso que recuerda al que padecieron las hermanas Venus y Serena Williams por parte de su padre Richard.

"Dejé de llamarle padre"

Jakob Ingebrigtsen ha sentado al propio Gjert en el banquillo de los acusados. El atleta escandinavo denunció a su progenitor por maltrato físico y piscológico durante su infancia y adolescencia, una época que marcó negativamente al deportista, quien obviamente no guarda un grato recuerdo de su niñez. "Dejé de llamarle padre a los doce años", reconoció el mediofondista nórdico, que se refirió a Gjert durante todo el proceso como "el acusado".

Jakob Ingebrigtsen, tras batir el récord de la milla y de los 1.500 metros

Jakob Ingebrigtsen, tras batir el récord de la milla y de los 1.500 metros / World Athletics

Y es que la historia de Ingebrigtsen pone los pelos de punta. El noruego relató una serie de acontecimientos durante el juicio que hielan la sangre. Jakob admitió que rompió relaciones con su padre Gjert y su madre Tone en enero 2022 y que sólo uno de los siete hermanos Ingebrigtsen tiene contacto fluido con sus progenitores... Y no es ni el reciente bicampeón mundial ni ninguno de sus tres hermanos atletas (Henrik, Filip y Ewa).

"Una vez me golpeó en la cabeza entre diez y veinte veces cuando me acusó de mentir. Otra vez estaba en la calle con una motocicleta. Me caí y el acusado saltó. Él reaccionó pateándome en el estómago", declaró Jakob visiblemente afectado.

Una persona sin sentimientos

Estos acontecimientos convirtieron al atleta en "una persona sin sentimientos" y que sólo se centraba en "entrenar y competir". Gjert Ingebrigtsen sometía a su hijo a extensas jornadas de preparación, llegando a trabajar su físico y su técnica de carrera doce horas al día cuando era apenas un niño: "Han sido muchos años de buen entrenamiento, pero luego me he convertido en "nada". Me he convertido en una máquina que actúa cuando se le pide. Como adulto, recibo muchos elogios por ser un deportista que se desempeña bajo presión en condiciones inhumanas. Pero eso es porque tuve que hacerlo cuando era niño".

Gjert Ingebrigtsen estaba presente en la misma sala mientras su hijo recordaba los momentos más duros de su infancia. Mirándole fijamente, abriendo los ojos cuando algún relato no le cuadraba. El padre ha negado en todo momento que ejerciera abusos físicos y psicológicos sobre el atleta. La próxima semana será el momento de su declaración.