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Ciclismo

Pogacar, ante el reto (casi) imposible de la Milán-San Remo

La ‘classicissima’ italiana llega este sábado por Eurosport pendiente del gran duelo entre el fenómeno esloveno y Mathieu van der Poel.

La Milán-San Remo 2026, el gran objetivo de Tadej Pogacar

La Milán-San Remo 2026, el gran objetivo de Tadej Pogacar / MARC CREUS

Sergi López-Egea

Sergi López-Egea

La Milán-San Remo llega este sábado como la primera gran cita con los monumentos del ciclismo, la carrera que un día ganó Miquel Poblet y luego su heredero Óscar Freire y que trata sin éxito de apuntarse a su extenso palmarés Tadej Pogacar, como si fuese la carrera que más se le resiste mientras se apunta Tours y otros grandes obstáculos como si fuera lo más sencillo del mundo.

La ‘classicissima’, como la denominan los italianos, una de las dos grandes clásicas que aporta el país transalpino (la otra es Lombardía que Pogacar se come cada año como si fuera una bolsa de pipas), aparece como una carrera de largo recorrido (298 kilómetros, una pasada) que permite sobrevivir a los velocistas (Jasper Philipsen la ganó en 2024) y que se suele resolver entre ataques subiendo el corto pero empinado Poggio de San Remo.

Quizá la falta de dureza montañosa de la carrera ha hecho que se haya vuelto como un reto (casi) imposible para Pogacar. Intentó el triunfo en 2023 atacando en la base del Poggio. Acabó cuarto. Lo hizo al año siguiente casi a punto de coronar (fue tercero). En 2025 protagonizó un ataque de ensueño que provocó los 20 últimos kilómetros más apasionantes de la prueba en años, uno de los momentos estelares de la pasada temporada, y la respuesta de Mathieu van der Poel y Filippo Ganna, los tres llegaron juntos a meta, aunque sólo le sirvió para anotarse la tercera plaza en la Vía Roma de San Remo.

El perfil

El perfil / GIRO DE ITALIA

No parece que el panorama vaya a cambiar mucho este sábado (como es habitual la carrera se retransmite por Eurosport) para finalizar siempre a partir de las 16.30 horas con las miradas pendientes, sobre todo, de lo que vaya a hacer Pogacar y de la respuesta que vaya a dar Van der Poel (vencedor en 2023 y 2025). El duelo entre los fenómenos esloveno y neerlandés marcarán no sólo la Milán-San Remo sino también las dos grandes clásicas que se celebrarán a continuación: Tour de Flandes (5 de abril) y París-Roubaix (12 de abril). El año pasado Pogacar fue primero en Flandes y segundo en Roubaix y Van der Poel tercero en la carrera flamenca y primero en la francesa.

¿Atacará Pogacar desde lejos? ¿Se reservará para el Poggio? ¿Buscará una alternativa diferente? De un maestro sobre la bicicleta se puede esperar cualquier cosa porque un hecho está constatado. Si Pogacar se empeña tanto en querer ganar la ‘classicissima’ es porque está convencido de que la puede conseguir.

Vía: El Periódico