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Europa League

El Celta se la jugará en Lyon tras aguantar con diez medio partido

Los vigueses empatan en Balaídos después de defender su ventaja durante toda la segunda mitad con un hombre menos por la expulsión de Borja Iglesias

Javi Rueda adelantó a los celestes y Endrick hizo el empate para el Olympique casi al final

Celta-Lyon, en imágenes.

Celta-Lyon, en imágenes. / Marta G. Brea / Pablo H. Gamarra

Marcos Romero

Vigo

El Celta llegará vivo a Francia después de salvar la papeleta en Balaídos. Los vigueses tuvieron que sufrir durante todo el partido frente a un Olympique de Lyon que dominó por completo la posesión y que acorraló a los celestes durante toda la segunda mitad después de la expulsión de Borja Iglesias a los 54 minutos. La roja condicionó a los de Giráldez en un partido en el que estuvieron muy ordenados y en el que empezaron por delante gracias a un tanto de Javi Rueda. Una ventaja que protegieron como el más valioso de los botines y que a punto estuvieron de mantener de no ser por Endrick. El delantero brasileño explotó una y otra vez su disparo lejano hasta que en el 86 encontró un hueco debajo del cuerpo de Radu y puso el empate.

El Olympique de Lyon demostró desde el primer minuto que era uno de los mejores equipos que habían visitado Balaídos en esta Europa League. No tardó en anular la salida de balón del Celta con una presión muy agresiva sobre cada celeste que recibía de espaldas. Los franceses empezaban las jugadas en su área y llegaban en pocos toques al otro lado del campo. Aprovecharon toda la extensión del terreno de juego con Morton y un omnipresente Tolisso llevando la manija del juego. Pero en el último tercio les faltaron ideas o quizá el técnico Paulo Fonseca quiso explotar la debilidad de los vigueses en el juego aéreo y dio la orden de centrar casi desde cualquier posición. Fuere como fuere, los zagueros celestes estuvieron muy seguros atrás y el plan de los galos no estaba dando resultado. El único que variaba el guion era Endrick. El futbolista cedido por el Real Madrid, verdugo celeste el curso pasado en Copa del Rey, siempre tuvo muy claro que tenía que jugarse cada pelota que le llegada en el perfil derecho. Bien con un centro al área o bien recortando hacia dentro y probar suerte con su potente zurda desde la frontal.

Aunque mientras el Celta estuvo en paridad numérica siempre mantuvo la amenaza a la contra. Los vigueses no estuvieron atinados en la presión, pero en las pocas veces que pudieron encontrar al Lyon descolocado le hicieron mucho daño y tuvieron las ocasiones más claras. La primera a los 25 minutos. Matías Vecino se desplegó en carrera por el centro del campo, habilitó a Williot Swedberg en el mano a mano frente a Kango —debutante esta noche con el cuadro francés— y el sueco con un cambio de ritmo encontró el espacio para poner la pelota en el área, donde apareció por sorpresa Javi Rueda para marcar.

El gol no cambio el plan de ninguno de los dos equipos. El Lyon seguía amasando el balón sin ningún peligro más allá de un zapatazo de Endrick al lateral de la red y los celestes aguardaban su oportunidad. Y la tuvo Borja Iglesias, que se quedó frente a Greiff e intentó superarle por alto, pero su toque encontró el hombro del portero.

El Celta se quedó sin margen de maniobra

El escenario en el descanso era muy favorable para los vigueses. Sin embargo no tardó mucho en torcerse. Borja Iglesias, que había visto una tarjeta amarilla en el primer tiempo que el árbitro podría haberse ahorrado, cuerpeó con Clinton Mata con el codo extendido y golpeó al central angoleño en el rostro. Segunda amarilla y la condena para el Celta, que tendría que jugar más de cuatenta minutos con diez. Giráldez, que ya había introducido a Carreira y a Jutglà en el intermedio por Aspas y Rueda, metió a Ristic y a Pablo Durán por Mingueza —que había visto una amarilla— y Williot. Tocaba mentalizarse para soportar el asedio. El Lyon no tardó en hundir al Celta dentro de su propia área. Los celestes no conseguían hacer otra cosa que no fuese bascular de lado a lado y alejar cada centro. Pero pasaban los minutos y el equipo de Fonseca no conseguía acercarse el empate. Endrick era cada vez más predecible y la defensa del Celta estuvo casi perfecta por alto. Solo una vez tuvo que lucirse Radu con un gran parada a un cabezazo a quemarropa de Yaremchuk.

Parecía que el Celta iba a sobrevivir con su ventaja hasta que llegó el tanto del empate en el minuto 87. Fue Endrick, que repitió la jugada que tantas veces había intentado. Un amago, dos amagos y un latigazo que se coló por debajo de la axila de Radu. La pelota fue rodando a cámara lenta hacia la portería. El portero rumano trató de reaccionar. Se estiró todo lo que pudo. Balaídos contuvo la respiración, pero cuando alcanzó el esférico ya había rebasado la línea de gol.

El brasileño logró un buen resultado para el Lyon en Balaídos, pero la eliminatoria queda totalmente abierta. El Celta, que no podrá contar ni con Borja Iglesias ni con Mingueza por sanción, tratará de firmar otra noche mágica europea para entrar en los cuartos de final.

Vía: Faro de Vigo