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Cuando Weisweiler se enfrentó a Cruyff y quiso convertir a Marcial en el 'Beckenbauer' del Barça

El primer entrenador alemán de la historia del Barça no pudo triunfar como se esperaba. Weisweiler se enfrentó a Cruyff pero en su corta etapa de blaugrana dejó detalles tácticos interesantes como la recolocación en el campo de Marcial Pina.

Vintage Marcet

Vintage Marcet / Sport

Jaume Marcet

Jaume Marcet

Si Hansi Flick ha vivido un primer año idílico en el banquillo del Barça, el primer alemán que ejerció este cargo hace medio siglo no tuvo una experiencia tan positiva.

Hennes Weisweiler ha pasado a la historia del Barça como el entrenador que se enfrentó a Johan Cruyff. El primer 'míster' alemán del Barça no pudo consolidarse en el banquillo blaugrana a causa de sus discrepancias con el crack holandés.

Al margen de este episodio Weisweiler sorprendió en su etapa de técnico blaugrana por la reconversión futbolística que probó con Marcial Pina.

El acuerdo para fichar a Hennes Weisweiler y relevar a Rinus Michels se cerró en mayo de 1975, justo hace 50 años. Después de la exitosa temporada 1973-74 con la liga del 0-5 la eliminación en las semifinales de la Copa de Europa contra el Leeds le costó el cargo a 'Míster mármol'.

Johan Cruyff había deslizado que su candidato preferido era el alemán Georg Kessler. El entonces entrenador del Hertha de Berlín había sido seleccionador holandés entre 1966 y 1970.

Cruyff y Neeskens no acabaron de congeniar con Weisweiler

Cruyff y Neeskens no acabaron de congeniar con Weisweiler / Archivo

La directiva de Agustí Montal prefirió escoger otro técnico aunque curiosamente también era alemán. Hennes Weisweiler sumaba once años exitosos en el Borussia Moenchengladbach y su prestigio era enorme.

Weisweiler llegó al Barça con ganas de entenderse con Cruyff y explicó que lo primero que haría en Barcelona sería ir a cenar con la gran estrella blaugrana. El carácter fuerte de ambos personajes provocó que la coexistencia entre ellos no funcionara.

Weisweiler y Cruyff no se entendieron en su época en el Barça

Weisweiler y Cruyff no se entendieron en su época en el Barça / Archivo

Weiweiler era un entrenador muy disciplinado y metódico que priorizaba la preparación física y aunque su idea de juego era muy ofensiva y atractiva nunca congenió con Cruyff. El 'holandés volador' estaba acostumbrado a mandar en el vestuario y Weisweiler no quiso en ningún caso ceder ante sus pretensiones.

Una cuestión futbolística que les alejaba era la posición de Johan en el campo. El alemán pretendía que Cruyff ejerciera de delantero centro mientras que 'el flaco' deseaba libertad para moverse por todo el campo.

Weisweiler y Cruyff no se entendieron en el Barça

Weisweiler y Cruyff no se entendieron en el Barça / Archivo

Un cambio a Cruyff en el campo del Sevilla explotó la bomba y Johan lanzó un órdago a la directiva. Si Weisweiler continuaba como entrenador él estaba dispuesto a dejar el Barça. La afición blaugrana se situó al lado del jugador y se llegaron a reunir un millar de aficionados en una manifestación al lado de La Masia, entonces sede social del club.

Una pancarta que rezaba así: "Abuelito WW a los alpes, Cruyff a La Masia" era el sentir de una adición decantada a favor de su gran ídolo. La directiva de Montal no quería ceder todo el poder a Cruyff pero acabó renovando al holandés y esta decisión precipitó el adiós de Weisweiler. El alemán decidió dimitir al comprobar como la directiva no reforzaba su autoridad. Laureano Ruiz fue su sustituto hasta el final de la temporada.

Hennes Weisweiler en el banquillo del Camp Nou

Hennes Weisweiler en el banquillo del Camp Nou / FCB

Atrás quedaban diez meses de trabajo de un técnico que aportó detalles interesantes. El alemán aseguraba que "prefiero ganar o perder 4-3 que 1-0" exhibiendo su propuesta ofensiva y en este sentido fue muy significativo lo que intentó con Marcial Pina. A mediados de los años 70 los dos grandes cracks del fútbol europeo y mundial eran Cruyff y Beckenbauer. Weisweiler quiso buscar su particular Franz Beckenbauer en el Barça y esta figura fue Marcial Pina.

Marcial Pina y Johan Cruyff compartieron vestuario en el FCB

Marcial Pina y Johan Cruyff compartieron vestuario en el FCB / Archivo

El jugador asturiano era un centrocampista ofensivo con una clase exquisita, un artista del balón que enamoraba por una elegancia incomparable. Marcial lo tenía todo, calidad, desequilibrio y gol. Su figura ha quedado ensombrecida por lo que representaron Cruyff y Rexach pero solo hace falta recuperar cualquier partido de aquella época para darse cuenta de que en el fútbol actual Marcial Pina no tendría precio.

Weisweiler apreció su técnica única y quiso convertirlo en el hombre clave situándolo como el primer creador de juego en la posición de líbero, una demarcación ahora olvidada y entonces determinante en el fútbol de los 70.

Marcial Pina era un prodigio técnico

Marcial Pina era un prodigio técnico / Xavier Valls

Sport se ha puesto en contacto con Marcial Pina que nos ha confesado que "Weisweiler quiso que fuera el Beckenbauer del equipo y yo lo acepté de buen grado porque lo que me gustaba era jugar". Marcial se sintió valorado por "un gran entrenador que tuvo un pulso de poder con Cruyff, los dos querían mandar y por eso era inviable seguir así".

En su faceta como líbero Marcial recuerda que "la idea que me transmitió el entrenador era que yo iba a jugar allí para aportar una salida limpia de balón". Marcial no perdió su vocación ofensiva ya que "en la función de líbero tenía libertad para subir al ataque y recuerdo que así marqué goles incorporándome desde atrás".

Marcial Pina y Johan Cruyff desprendían talento y magia

Marcial Pina y Johan Cruyff desprendían talento y magia / Autor desconocido

Marcial Pina asegura que nunca volvió a jugar tan retrasado ya que los entrenadores le querían cerca del área "ya que yo la pegaba bien con las dos piernas y podía así marcar muchos goles". Marcial llegó a marcarle con el Atlético de Madrid dos goles de falta al Barça en un mismo partido ejecutando una falta con la derecha y otra con la izquierda.

El que fuera futbolista del Barça entre 1969 y 1977 nos confiesa que Beckenbauer le llegó a confesar que era un admirador de su juego elegante. Hennes Weisweiler fue un magnífico entrenador que no pudo triunfar en el Barça como sí lo hizo en el resto de su carrera.

Marcinal Pina era un súper clase con regate, toque y gol

Marcinal Pina era un súper clase con regate, toque y gol / Nicolás G

Para la historia ha quedado su choque de trenes con Cruyff pero es menos conocida su apuesta futbolística por reconvertir a Marcial Pina en el Beckenbauer blaugrana. Si Franz era un fuera de serie, Marcial dejó huella por una elegancia excepcional. Un jugador muy infravalorado en el recuerdo colectivo del barcelonismo actual, uno de esos jugadores que merecerían estar en un escalafón superior al que hoy se le suele conceder. Un súper clase al que Weisweiler quiso convertir en la pieza angular de su sistema de juego.

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