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EL CLÁSICO

Así es Marcus Sorg, el asistente que suplirá a Flick en el Bernabéu

En el vestuario del Barça destacan que es "muy tranquilo", aunque hizo perder los nervios a Ancelotti. Flick valora su perfil táctico y capacidad para desarrollar a los jóvenes. Padre futbolístico de Kimmich, estudió ingeniería y se siente más cómodo en los márgenes que como protagonista. En el club se ha ganado la fama de persona "muy discreta"

Marcus Sorg suplirá a Flick en el clásico este fin de semana.

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Dídac Peyret

Dídac Peyret

Este verano Hansi Flick y Marcus Sorg acudieron junto a Toni Tapalovic al restaurante italiano Bocconi del barrio de Sarrià. Era el mes de julio y Sorg llegó en bermudas, camiseta blanca y unas sandalias birkenstock. Flick, en cambio, apareció con una camisa de manga corta y unas bambas completamente blancas. No era la primera vez que iban a comer por la zona o se les veía merodear Turó Park.

La indumentaria de Sorg, y una media melena que apenas peina canas, contribuyen a esa imagen de tipo "muy tranquilo" que apuntan en el vestuario del Barça. Cuando llegó le jugó a favor con el idioma una experiencia que se menciona poco de su currículum: en 2008 realizó unas prácticas de dos meses con Argentinos Juniors en Buenos Aires: “En aquel momento estaba sin club y quería ampliar mis horizontes. Fue una experiencia muy inusual”, explicó en la revista 'Kicker'.

Mientras que el rostro de Hansi dibuja un mapa de emociones, Sorg (59 años, Ulm) tiene un gesto más neutro. En su país fue bautizado como “el entrenador silencioso de la Bundesliga”. Y en el Barça se ha ganado la fama de ser una persona educada y de trato amable, pero también alguien muy discreto a quien solo conocen realmente en su círculo íntimo. El que conforman su pareja, sus dos hijos y los miembros más cercanos del cuerpo técnico.

Hay en Sorg una inquietud que aparece de vez en cuando, pero que trata de mantener bajo control como la temporada pasada cuando dirigió la derrota del Barça en casa ante el Leganés (0-1). Tras el “shit november” el Barça estuvo en el diván algunas semanas de diciembre.

Las ruedas de prensa de Sorg se caracterizan por un perfil bajo, como si fuera consciente de que su lugar en este Barça no es estar en primera línea. Pero Sorg también tiene sus momentos, como cuando se mostró frustrado por la ausencia de la grada de animación tras perder en Montjuïc. "En partidos como el de hoy, donde todo está apretado, el equipo necesita apoyo. Si no están, no estamos contentos".

Flick y Sorg, en un desplazamiento del Barça

Flick y Sorg, en un desplazamiento del Barça / Valentí Enrich / SPO

Ese día desfiló con posado serio y gesto cansado. "Después del partido hay emociones. Tenemos que apartarlas para analizar. No hemos perdido la fe en el equipo ni en los jugadores. El equipo puede mejorar, nos queda un partido y luego el parón".

Unas declaraciones que definen la escuela alemana: aparcar las emociones para el análisis. También Flick mantiene esa lucha por domar su pasión, aunque hace solo unos días reconoció, en este sentido, que "quizás el Barça me ha cambiado completamente".

"No se ha comportado como un señor"

Desde que llegó al Barça, Sorg también tuvo otro momento donde no terminó de calibrar su euforia, justamente en el Bernabéu. Ocurrió en el primer clásico de la temporada pasada. "No tengo ningún problema con él [Flick], pero uno de sus ayudantes no se ha comportado como un señor en las celebraciones. Se lo he dicho y Flick me ha dado la razón", denunció Ancelotti.

Después del cuarto y último gol del Barça, las cámaras mostraron el enfado de Carlo. Al entrenador del Madrid se le vio muy molesto con algo que se había producido en el festejo del tanto de Raphinha por parte de Sorg.

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Ingeniero y amante del fútbol ofensivo

El segundo de Flick estudió ingeniería y comparte con él una forma de entrenar que incluye disciplina y una mirada del fútbol ofensiva. Exasistente de Löw y Flick en la selección alemana, siempre tuvo claro el camino: "el objetivo básico es siempre dominar y dictar cómo se desarrolla el juego". Sorg combina una idea de disciplina pero tiene claro hasta dónde puede llegar.

"Durante los partidos, esperamos máxima organización y disciplina", apunta. "Pero entre partidos, los jugadores tienen mucha libertad. Tienen la responsabilidad de organizar su tiempo libre y elaborar sus propios programas. Son lo suficientemente adultos para esto y, entre tanto 'haz esto' y 'no hagas aquello', necesitan cierto grado de libertad".

En Alemana destacan su influencia en el fútbol formativo cuando fue seleccionador sub'19 y su papel en la absoluta, donde a veces veía los partidos desde la grada.

Cuando más vinculado estuvo al desarrollo de talentos jóvenes, dejó muy claro el perfil de futbolista que buscaba. "Busco jugadores que tengan hambre y que muestren potencial. Jugadores con capacidad técnica, que puedan correr mucho y que sean rápidos. Ya no se ven jugadores lentos". En su país muchos lo consideran el padre futbolístico de Kimmich. Con él como gran estrella, conquistó Europa con la sub'19.

Sorg, en su etapa con Löw en la selección alemana

Sorg, en su etapa con Löw en la selección alemana / SASCHA STEINBACH / EFE

Con la absoluta muchas veces veía los partidos en la grada para mejorar su visión de los partidos y poder ofrecer soluciones. Futbolistas que trabajaron con él como Goretzka destacaron su nivel táctico. "Es un entrenador muy meticuloso y le encantan los detalles, algo que valoro mucho en él porque tengo la sensación de que en cada entrenamiento se aprende algo nuevo. Tiene una excepcional comprensión táctica".

Su única experiencia como primer entrenador en la Bundesliga fue al mando del Friburgo y terminó cesado menos de seis meses después de coger el cargo con el equipo en la última posición. El día de su presentación, él mismo, ya pareció anticipar la fragilidad de la vida del entrenador.

"No sigo un plan de carrera concreto; en el fútbol hay demasiadas incertidumbres como para tener un plan de diez años. Yo mismo soy el mejor ejemplo: con 35 años era entrenador en tercera división y nunca tuve el objetivo de ser entrenador de la Bundesliga”. Una experiencia que no impidió que fuera valorado años más tarde por leyendas alemanas como Löw o Flick.

Hansi, que valora mucho la lealtad de la gente que tiene cerca como él, es el primero que le tiene fe. "Es un entrenador con mucha experiencia y lo está haciendo muy bien: cuando entrenamos tiene mucho conocimiento, sabe mucho de fútbol, tiene la calidad para hacer de primer entrenador. Creo en él al cien por cien". Sorg volverá este domingo Bernabéu, pero esta vez le tocará salir de los márgenes para acaparar miradas.