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ENTREVISTA SPORT

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VELADAS SONORAS | Cala Vento Grupo de rock catalán

"El proyecto de Flick ilusiona y tiene mucho recorrido"

Aleix Turón y Joan Delgado, integrantes de Cala Vento, atienden a SPORT en su estudio de grabación situado en Flaçà (Girona)

Aleix Turón y Joan Delgado, integrantes de Cala Vento

Aleix Turón y Joan Delgado, integrantes de Cala Vento / Lou Acedo

Ignasi Sagnier

Ignasi Sagnier

Flaçà, Girona

El dúo catalán de rock Cala Vento, formado por Aleix Turón y Joan Delgado, ha acabado una extensa gira por salas de casi dos años y antes de meterse a escribir nuevas canciones atendió a SPORT en su coqueto estudio de grabación situado en Flaçà (Girona). Durante esa matinal en la localidad del Empordà se habló de deporte, de filosofía compositiva, de música y del joven Barça que entrena de Hansi Flick que, pese a puntuales altibajos en juego y en resultados, se mantiene en lo alto de la tabla. Los Cala Vento han celebrado once años de carrera (con mucha carretera y manta) y bajan de los escenarios una temporada indefinida para seguir componiendo potentes himnos generacionales.

Siempre empezamos este ciclo de entrevistas con idéntica pregunta. Deportivamente hablando, si tuviesen que hacer un paralelismo, ¿en qué momento se encuentra su carrera?

(Joan, batería) Buena pregunta. Nos pondría en el saco de los jugadores o clubes a los que les gusta la constancia, que siempre están ahí y que van evolucionando poco a poco. No hemos sido un grupo de sacar un disco, petarlo y caer, más bien al revés. Hemos trabajado a nuestra manera. Han pasado 11 años y estamos en el mejor momento. (Aleix guitarra y voz) Teniendo en cuenta que en el deporte los ciclos son mucho más cortos, porque difícilmente uno puede estar compitiendo al máximo nivel más allá de los 35, diría que estamos en el punto álgido de una carrera en la que hemos aprendido muchas cosas y contamos con experiencia. Somos ese canterano del Barça al que, al principio, le cuesta entrar en el primer equipo o tener consideración de la afición y se mantiene en la plantilla jugando en varias demarcaciones durante años. Cuando se retira y la gente detecta que, tras tanto tiempo, se había generado un vínculo emocional con ese jugador.

En estos 11 años de intensa trayectoria, ¿qué procesos ha atravesado el dúo?

(Aleix) Hubo una primera etapa de entender que estábamos haciendo, de exploración, de experimentación y de construcción de una identidad propia de una manera natural sin pensar demasiado. Ser un grupo de rock de dos personas con guitarra y batería ya era una forma de identificarse. Luego hubo una etapa en la que todo era nuevo y nos sorprendía porque tocábamos en el pueblo y no habíamos llegado al gran público. También atravesamos el proceso de estar dentro de la industria y ver cosas que te defraudan y de ahí surgió crear nuestra propia discográfica: Montgrí. Salimos de eso y vino el proceso de la autogestión y autoedición. Ahora, aparte de hacer canciones, disfrutamos produciendo a otros y es una etapa nueva que nos ha obligado a aprender cosas.

¿Se consideran unos románticos de la música?

(Joan) Al cien por cien. Nos gusta pensar que se puede volver a la década de los noventa que no vivimos pero tenemos idealizada. Somos demasiado románticos a veces.

¿Qué deportes practican en el día a día?

(Joan) De pequeño el baloncesto era mi vida y después de 13 años he vuelto a jugar y a federarme. Era muy bajito lo cual es una putada y al irme a vivir a Barcelona lo aparqué, pero hace 3 años nos juntamos exjugadores. El Basket Club Torroella nos propuso formar un equipo en la última categoría tercera territorial de Girona. Nos ha cambiado la vida para bien. Sigo la NBA más que la ACB a raíz de volver a jugar y mi referente es Allen Iverson. De pequeño quería ser como él y todo giraba en torno a su figura. Era bajito como yo y reflejaba la superación de no poder hacer mates, pero de tratar de desequilibrar y tirar bien. Iverson consiguió llevar al mundo del hip-hop y del rap al baloncesto y al final lo que transmitía era de verdad y nos marcó a todos los de esa generación.

¿Cala Vento se beneficia de los valores del baloncesto y los traslada al mundo de la música?

(Joan) Somos dos y sería más comparable con el pádel en pareja que con el baloncesto. Para mí hay una cosa que es muy parecida al deporte y es la hora que dura el partido o el concierto en la que pones tu cuerpo en un estado que no es el del día a día y que genera sensaciones parecidas. La gestión de los nervios posee algo similar pues piensas solo en lo que estás haciendo. En ese aspecto lo veo parecido por el hecho de estar toda la semana vislumbrando a qué sala vas, qué publico te verá o qué sensaciones tendrás. (Aleix) Haría un matiz: somos dos, pero llevamos un equipo de cinco o seis personas y cada una tiene su rol que es importante cumplir para que Cala Vento funcione.

“Allen Iverson nos marcó en la juventud y es uno de nuestros referentes en el mundo del deporte porque siempre transmitía ‘verdad’ y era el reflejo de la superación y el desequilibrio en el juego a partes iguales"

Cala Vento

¿Y usted, Aleix, que deporte practica o sigue?

Sigo lo que hace el Barça, pero no practico nada habitualmente. En la Facultad había un compañero adicto a leer la prensa deportiva y me lo contagió y lo hago cada día de manera automática sin darme cuenta. Estoy enterado de todo y puedo mantener una conversación al detalle.

Cómo buenos culés, ¿cómo ven al actual Barça de Lamine Yamal y compañía?

El Barça del año pasado ya sorprendió a mucha gente y generó mucha ilusión por los cambios que hubo y lo vemos muy bien. Este es un proyecto que tiene mucho recorrido y es altamente ilusionante. Hansi Flick transmite mucha confianza con su discurso y su elegancia. Es verdad que la juventud que tiene el equipo y algunos altibajos en los resultados transmiten cosas que te hacen sufrir más durante los partidos, pero eso es parte de este deporte y es emocionante. Me gusta verlos cuándo juegan, pero si me pierdo algún partido estando de gira no pasa nada. Me atrae el hecho de unirme con los amigos para ver a Cubarsí, Casadó y compañía y el ambiente que se genera.

¿Tiene algún referente deportivo que le marcase?

(Aleix) Los futbolistas muy excéntricos y vinculados a una vida de lujo me generan cierto rechazo. Me gusta que consideren lo que hacen como algo humilde. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad y me siento cerca del futbolista modesto. Soy más del fútbol romántico de antaño. He ido mucho al Camp Nou, pero fuimos al Sardinero a ver al Racing y la energía que se vive allí es muy emocionante. Cuando las cosas se expanden y entran extranjeros se pierde la esencia de una comunidad con un objetivo común y cuesta encontrar al abuelo que va con sus nietos al fútbol.

Cala Vento, dúo catalán de rock

Cala Vento, dúo catalán de rock / Lou Acedo

¿Quién aporta qué en Cala Vento?

(Aleix) Eric Fuentes es músico, productor y amigo y al inicio nos ayudó a construir nuestra propia identidad. Fue nuestro mentor al principio, nos enseñó y nos presentó en sociedad hasta que un día dijo “no os puedo ayudar más y os dejo volar solos”. Eric decía que Joan era el corazón y yo el cerebro y es cierto porque él aporta pasión, impulsividad, energía e ideas locas mientras que yo soy más racional, más calculador y tengo en cuenta otros detalles y variables. Quizá por mi formación de arquitecto tengo una visión más global, pero hay muchas veces en las que nos intercambiamos los papeles. (Joan) A veces nos gustaría que hubiese una tercera persona que aportara lo que nadie de los dos ve o desempatara al tomar decisiones.

¿Qué parte de exigencia deportiva tiene el componer música?

(Aleix) Aunque no es lo óptimo puedes caer en una espiral de autosuperación y de estar trabajando con un ojo viendo de dónde vienes. Pero eso es un arma de doble filo porque el arte no es ninguna competición y menos contigo mismo, aunque lo sentimos así y se convierte en una dinámica de pensar que lo podemos hacer mejor. Lo vincularía al deporte y al deportista que siempre busca mejorar. (Joan) A nivel mental hay paralelismos con el deporte. Aunque no quieras pensarlo estas con la idea de que puede ser tu último año. Siempre te han dicho que esto no es para siempre y lo acabas interiorizado y creo que a los futbolistas les pasa lo mismo y es tóxico porque no dejas de tener la mosca tras la oreja. Sobra presión en el día a día y más aún con las redes y el contenido. Si no se está creando contenido constantemente parece que no existes y esa es una palabra muy fea porque creamos arte y no contenido. No hay que sacar una canción nueva cada tarde.

¿Cómo preparan sus intensos conciertos?

(Aleix) Tocamos mucho en sala pequeña y preparamos todo antes de la gira. Nos organizamos con las salas y las ciudades y durante un par de meses previos preparamos un show y tratamos de adaptarlo para festivales de duración más corta. Hay cosas que funcionan en una sala y no tan bien en festival. (Joan) Cuando estamos en plena gira no solemos ensayar, es tocar y tocar cada semana.

¿Qué busca transmitir la música de Cala Vento?

(Joan) Nada en concreto. Queremos transmitir que haya sentimientos y emociones y que te pase algo en el cuerpo que no te deje indiferente. Que te ponga triste, contento o violento, pero si nos deja indiferentes a nosotros mismos ya no avanzamos con ese tema. Nuestras canciones, por lo que dice el público, son una celebración del drama o la fatalidad. Hablamos de cosas tristes, pero el tipo de canción acaba con una celebración por lo mal que te ha ido.

¿Las redes sociales les ayudan a expandir su esencia y discurso?

(Aleix) Son una herramienta que te ayuda a ser un artista independiente porque no dependes de terceros. Ayudan porque el canal de comunicación con nuestros fans es fluido y directo. Nos da respeto que un día cambie algo en la plataforma en cuestión y nos ‘hackeen’ la cuenta y perdamos ese canal. (Joan) Estaríamos mintiendo si dijésemos que no estamos enganchados a las redes y al teléfono móvil, pero las usamos como tablón de anuncios y no para mostrar nuestra vida personal. Después de la pandemia pienso que hay exceso de toxicidad.

“Nuestras canciones tienen algo de celebración del drama y la fatalidad”

Cala Vento

¿Cómo ven la industria de la música actualmente?

Hay más gente que va a conciertos y está muy bien. Los jóvenes van a muchos bolos y los grupos tocan en sitios más grandes y es de celebrar. Me gustaría que todo el circuito de salas pequeñas no se viese afectado porque con los grandes recintos y los festivales dejamos de alimentarles. Ahora sale un grupo nuevo y todos tienen prisa por tocar en el Sant Jordi o el Movistar Arena y me parece fatal. Antes hacían el antiguo Wizink los grupos extranjeros y dos o tres nacionales. ¿Qué prisa hay? Llenar una Riviera es la ostia y no hay que acelerar por hacer tres. Da la sensación de que hacer una Riviera ya no mola y estoy en desacuerdo. Donde pasan las cosas es en las salas pequeñas y hay gente que se las quiere saltar y no debería ser así. Nuestros bolos en Apolo de Barcelona o Barceló en Madrid han sido míticos.

¿Con qué canción presentarían a Cala Vento a alguien que no lo haya escuchado nunca?

(Joan) Me da rabia, pero le pondría ‘Abril’ de nuestro primer disco. Digo rabia porque la escucho y haría las cosas mejor, pero tiene un significado y la gente lo celebra, aunque da cosa porque la vemos vieja y amateur y no lo somos porque ya tocamos bien (risas).

Cala Vento, durante la entrevista con SPORT

Cala Vento, durante la entrevista con SPORT / Lou Acedo

¿Qué es lo próximo que se vislumbra en el horizonte?

(Aleix) Hemos acabado una larga gira y paramos. Cuando hayamos descansado veremos cómo construimos otro disco porque queremos hacer nueva música. (Joan) Tenemos ganas de no girar y componer. En 2026 no tocaremos y si lo hacemos será puntual, pero la intención es crear en el estudio y disfrutar sin pensar en tocar cada semana. En los últimos años hemos actuado mucho así que podemos estar un tiempo parados.

¿Qué se escuchaba en el coche de sus padres?

(Aleix) El disco de Albert Pla de la mítica ‘Vull ser Torero’. A mi padre le gustaban Mark Knopfler, JJ. Cale y grupos americanos, mientras que mi madre era de Luis Miguel. (Joan) Gracias a mi padre sonaba mucha música tipo El Último de la Fila, Secretos o Maná y en el coche había guerra con mi hermana porque yo era más de ‘hip-hop’ y ella más de O.T. o Ubago y era una batalla perdida. Yo era de los que no quiere hacer lo que le dicen sus padres y siempre que me iba de vacaciones con mi tío escuchaba música anglosajona y americana como Pet Shop Boys, Dire Straits, Artic Monkeys, The Beatles o Red Hot Chili Peppers.