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FC Barcelona

Liderato en solitario (sin excusas)

Hansi Flick lanzó un mensaje claro a sus futbolistas: ha llegado la hora de la verdad

Pedri, Íñigo Martínez, Lewandowski y Gavi celebran un gol en Montjuïc

Pedri, Íñigo Martínez, Lewandowski y Gavi celebran un gol en Montjuïc / VALENTÍ ENRICH

Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

Xavi Guarte, responsable de prensa del primer equipo del Barça, abrió la puerta que da acceso a la sala de prensa de la Ciutat Esportiva y acto seguidó la cerró sin haber entrado. Fue un segundo o dos, suficiente para entender que Flick ya estaba tras ella y que estaba a punto de atender a la prensa junto a Sergi Nogueras, también responsable de prensa del primer equipo del Barça.

Fue un gesto extraño en el que pocos repararon y nadie le dio importancia hasta que volvió a abrirse y el alemán se sentó para responder a las preguntas de los periodistas. Seguramente, aunque esto evidentemente es una intuición, Hansi resumió brevemente lo que iba a exponer. O por lo menos la idea. De ahí esa interrupción momentánea de la llegada del máximo responsable técnico del Barça.

Hansi Flick hizo un aparte con la prensa tras la rueda de prensa

Hansi Flick hizo un aparte con la prensa tras la rueda de prensa / VALENTÍ ENRICH

De hecho, la primera pregunta de la rueda de prensa, obra de Marc Brau de ‘Barça One’, como es tradición, apuntaba al partido que hay que jugar este jueves, pero sobre todo se refería al partido en sí, sin más. Fue la respuesta del germano la que convirtió la pregunta en especial porque a partir de ahí todo fluyó hacia una versión del técnico que solo se había visto de forma residual. Flick dijo basta.

Como Ancelotti, pero con clase y sin amenazas

Dijo que ya está bien de tomarle el pelo a él, a su equipo y a todos los barcelonistas que representan y que para él no hay excusas a la hora de jugar, pero que tampoco le gusta que le tomen el pelo. Algo así como lo que hizo Ancelotti con las 72 horas entre partido y partido, pero con mucha más clase y sin amenazas que no pueden cumplirse.

Flick junto a Raphinha y Araujo en un entrenamiento del Barça

Flick junto a Raphinha y Araujo en un entrenamiento del Barça / EFE

Flick ayer acabó de ganarse al barcelonismo. Existen muchas maneras de quejarse, pero el entrenador del Barça eligió la mejor. No fue una pataleta, sino una serie de argumentaciones construidas desde la base que le da la experiencia y el hecho de haber trabajado en una competición tan seria como la Bundesliga, donde quienes juegan la Champions tienen a su favor a la patronal, que vela por sus intereses porque, en el fondo, son los mismos que los del torneo que juegan jornada a jornada.

Ese fue el tema de fondo, pero no el realmente importante a 24 horas de un partido trascendental. Montjuïc recibe casi veinte días después cuando debió jugarse a Osasuna en el Estadi Olímpic. Y el técnico alemán, consciente de que la plantilla está muy tocada porque el parón internacional siempre deja huella, lanzó un mensaje claro y contunde: no se trata de un partido más, sino de uno de esos compromisos con los que se ganan Ligas.

Y así es. Si el Barça es capaz de ganar, sin Raphinha, Araujo ni Cubarsí y con futbolistas que llegan algo tocados o fatigados de sus respectivas selecciones a un rival tan férrero como los navarros, no solo se situarán líderes en solitario con tres puntos más que el Real Madrid, inmediato perseguidor, sino que también habrán lanzado un mensaje que no necesita traducción: no podréis nada contra un equipo (Vicent Andrés Estellés hablaba de un pueblo) "unit, alegre i combatiu".

Flick y Lamine Yamal, de buen rollo en la Ciutat Esportiva

Flick y Lamine Yamal, de buen rollo en la Ciutat Esportiva / VALENTÍ ENRICH

Eso es el Barça hoy, un grupo de jóvenes, la gran mayoría canteranos, que se han sumado a compañeros más veteranos para formar un colectivo que sonríe y que no le tiene temor al futuro por muchos obstáculos en forma de trampas que se encuentre en el camino, tampoco le tiene miedo al combate, que es lo que le espera de aquí a final de temporada. La primera piedra en el zapato fue ver cómo el Barça-Osasuna quedaba sellado para este juves. No será la última, pero Flick dejó muy claro en rueda de prensa que están listos, preparados para todo lo que venga. El verso de Estellés arrancaba así: "No et limites a contemplar aquestes hores que ara vénen, baixa al carrer i participa". Amén.