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Participa en las sesiones de la AFE

Iban Cuadrado se resiste a colgar las botas

Iban Cuadrado llegó a debutar con el Barça en un partido de la Champions. Ahora, confía en encontrar equipo tras dejar el Salamanca

Josep Capdevila

9 de diciembre de 1998. El Barça de Louis Van Gaal juega partido de la Champions en el campo del Brondby. El técnico holandés alinea a Hesp; Okunowo, Celades, Reiziger, Xavi, Guardiola, Sergi, Figo, Rivaldo, Cocu y Anderson. En el segundo tiempo, Roger entra por Rivaldo y Giovanni lo hace por Andersson. Y en el minuto 89, cuando el Barça ya iba ganando por 0-2 gracias a los goles de Figo y Rivaldo, Van Gaal decide sustituir a Cocu y dar entrada a un joven Iban Cuadrado.

18 de enero de 2013. En L'Alfàs del Pi (Alicante), desde el día 16 y hasta el 30 se celebran las Sesiones de la AFE. Son unos entrenamientos que la Asociación de Futbolistas Españoles organiza para que los jugadores que están sin equipo se entrenen, pasen controles médicos, jueguen algún partido amistoso y, en definitiva, busquen una nueva oportunidad en el mundo del fútbol.

Y uno de esos futbolistas es Iban Cuadrado. Nacido en Salamanca hace 33 años, llegó al FC Barcelona con solo seis años. Y ahí estuvo 15 más, "el mejor recuerdo de mi vida", como confiesa él mismo, hasta que decidió hacer las maletas. De ahí, al Murcia, al Málaga, al Rayo Vallecano, a la Ponferradina y la temporada pasada al Salamanca, donde fue titular indiscutible.

Este verano estuvo a prueba en el Nantes y en el Girona, pero al final ninguna de las dos opciones fructificó. En el Nantes se llevó una buena decepción. "Estaba a prueba una semana y el sexto día el entrenador ya me dijo que si, que le había convencido y me ficharía. Pero luego el secretario técnico decidió coger a otro jugador". Pero la decepción no le hizo bajar los brazos. Lleva cinco meses sin equipo, pero no ha dejado de entrenar. Es más. Incluso contrató un preparador físico para que le ayudase en su preparación. "La gente no se cree que los jugadores nos cuidemos. Se piensan que nos la pasamos de juerga y saliendo de noche, pero en todos los sitios en los que he estado han comprobado que me cuido".

Ahora afronta estas sesiones de la AFE con la ilusión de un niño. Sabe que muchos equipos están alerta de lo que ahí ocurre. Y quiere aprovechar su oportunidad. Se siente jugador y los ojos se le iluminan cuando recuerda que hace solo tres o cuatro años marcó a Messi en el Camp Nou o se intercambió su camiseta con Ibrahimovic al final de un partido en La Rosaleda.

Ahora su reto es demostrar que puede seguir jugando a fútbol. Sabe que si le dan la oportunidad lo demostrará. Colgar las botas es algo que no sale en su diccionario...