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Cuando Hansi Flick frunce el ceño

El técnico, sorprende por su semblante serio cuando el Barça empieza a marcar goles

Flick: "Lamine siempre asiste, me alegra que hoy haya marcado"

PERFORM

Albert Masnou

Albert Masnou

Las caras de Hansi Flick empiezan a dar de qué hablar en el barcelonismo. El técnico alemán sonríe y se hace fotografías con los aficionados al inicio de los partidos, pero su fisonomía se va transformando a medida que avanza el partido y van cayendo los goles de su equipo. Ocurrió cuando entrenaba al Bayern Munich y goleó al Barcelona en Lisboa. Su cara, con el 2-8, era de pocos amigos. Y ahora, como entrenador del equipo azulgrana, vuelve a verse algo así.

La fotografía con la cara cabreada tras el 0-7 contra el Valladolid fue única. Algo vio que no le gustaba. Y no festejó el tanto. En Montilivi, Hansi Flick volvió a protagonizar algo parecido que no deja de sorprender. Tras el 0-3 de Olmo, Flick frunció el ceño y se fue en dirección contraria donde se celebraba el tanto, como si algo durante esa jugada no fuese de su gusto. La cara, puntualizar, no siempre es así porque el gol de Pedri lo celebró como el que más.

¿Por qué?

El detalle, que carece de trascendencia y tiene tintes anecdóticos, no deja de ser una ejemplificación de cómo asume este deporte. Lo dice de forma continua en la rueda de prensa: “Hay que ir al 100 x 100”, “No podemos empezar fríos, hay que ir al máximo desde inicio al final”, “Lamine tiene que mejorar. Si quiere ser un gran campeón deberá trabajar mucho”... Lleva pocas de ruedas de prensa y no asume su puesto delante de los micrófonos como si fuera un portavoz del club, algo que se le iba exigiendo al entrenador de turno.

Flick no se dedica a esto. Va a lo suyo y si la pregunta no le encaja, rechaza abordar el tema. E ir a lo suyo es exigir al equipo que vaya como un avión desde el inicio de partido a final, de la misma manera que hacía el Bayern de Munich que ganó el sextete. En ese equipo destacaron muchos jugadores, pero no había un solista con un grupo de coristas al lado. Todos iban a fondo. Y Flick era quien imprimía este sello. 

Las reacciones de Flick tras las goleadas de sus equipos

Las reacciones de Flick tras las goleadas de sus equipos / SPORT

Mentalidad alemana

En una mentalidad mediterránea, Flick es una revolución pues durante muchas temporadas hemos visto partidos en los que el Barça marcaba un par de goles y cambiaba de ritmo para jugar al trontron, para dormir el juego y acabar el encuentro sin sobresaltos. La comodidad o el conformismo puesta en el fútbol.

El Barça actual no es así. Su goleada en Girona no deja de ser una confirmación de un equipo que ha cambiado su mentalidad. En cinco partidos disputados ha marcado ya 17 goles, de los cuales cuatro fueron contra un equipo de Champions. Ahora, con la llegada de la nueva competición, aumentará el nivel de exigencia. YFlick no permitirá bajar el ritmo. Su cara refleja cómo vive hoy el Barça.