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FINAL COPA DE LA REINA

La heredera Pina da al Barça su undécima Copa de la Reina

La canterana anotó un doblete para tumbar al Atlético y cerrar la temporada con el triplete nacional

Claudia Pina anotó un doblete en la final de la Copa de la Reina

Valentí Enrich

Maria Tikas

Maria Tikas

A Claudia Pina le sienta mejor que nunca la etiqueta de 'heredera' que hace años que lleva encima por eso de ser la potencial sucesora de la 'Reina' Alexia. La canterana cerró su mejor temporada como culé con un doblete que valió la undécima Copa de la Reina en un partido muy serio del Barça contra el Atlético en Huesca a pesar de que el contexto no era el mejor, ni mucho menos.

Que Letizia no estuviese en el palco de El Alcoraz en la final de ‘su’ competición no sorprendió a nadie. Estaba en Tenerife, presidiendo el desfile de las Fuerzas Armadas, coincidencias de la vida. No falló, como nunca, el presidente Joan Laporta, que, también como de costumbre, fue plantado por Enrique Cerezo en el partido más importante de la temporada del Atlético. Saltó, como uno más, mientras la afición culé cantaba ‘Madridista qui no boti’ y la colchonera, ‘Madridista el que no vote’, ambas al unísono. 

Una final que parecía descafeinada para el Barça, por la fecha, por la hora, por el estadio -que colgó el cartel de sold-out pero quedó pequeño con un aforo para solo nueve mil aficionados-, por los casi treinta grados de temperatura, por el parón internacional tardío y el poco tiempo de preparación y por la derrota en Lisboa que todavía duele, se convirtió en la mejor manera de cerrar la temporada, con otro tiplete nacional. Lo había dicho esta semana Alexia en SPORT: “Para lo bueno y para lo malo, jugamos cada tres días, y tenemos que reponernos rápidamente de un momento difícil para poder rendir al máximo en el siguiente”.

EL PLAN PERFECTO

En el once de Pere Romeu, el último de la temporada, sorprendió la ausencia de Mapi León. Jugó Engen de titular en su último partido como jugadora como azulgrana, y Pina fue la elegida en el extremo izquierdo, acompañada por Brugts, con Rolfö lesionada, en el lateral. El resto, lo esperado. Y el plan salió de maravilla: iban todas -staff y jugadoras- a una.

Salió a morder el Barça, con una presión perfecta que asfixió al Atlético y le obligó a encerrarse atrás. No estuvieron nada acertadas las de Víctor Martín en la salida y las azulgranas se gustaban cada vez más. Eso sí, les costaba encontrar espacios y tiraron de Patri y sus ‘guijarrazos’ para tratar de sorprender a Lola Gallardo. La balear estuvo a punto de marcar dos veces desde la frontal, pero en ambas ocasiones se marchó fuera, por milímetros, el balón. Y Huerta de Aza, sin ayuda del VAR porque había sido muy claro, les anuló un tanto -en propia- porque el balón había salido de todo por la línea de fondo antes del centro de Pajor. Lo único que faltaba el gol.

Tras una jugada colectiva preciosa que arrancó con una recuperación de Graham en el vértice del área, y que cazó pajor dentro para servir a Pina, la de Montcada no falló, también desde la frontal, y metió el balón con un disparo raso ajustado al segundo palo. De titular, de revulsivo, de lo que sea. Está de dulce, disfruta y nos hace disfrutar a todos. Lo celebró con el puño al aire con Pajor y con el resto de compañeras, y luego, después de posar para la foto sola, tuvo una charla con Alexia, que le dio indicaciones sobre cómo podía generar más, también, por la derecha. 

Con el gol de Pina, decidió salir el Atlético para buscar el empate. Estuvieron providenciales tanto Paredes como Engen en las contras y, en la más clara que tuvieron las colchoneras, apareció Brugts con el temple propio de una veterana y no de una futbolista de 21 años, para quitarle el balón a Ajibade, que tardó demasiado en ejecutar cuando parecía más difícil fallarla que meterla, sola ante Cata, y despejó la vasca con su elegancia de siempre. 

Otro Atlético, que también fue a repartir como de costumbre, salió a jugar el segundo tiempo, consciente de que el 1-0 no era tan malo. La colegiada anuló un tanto a Gio Queiroz a los diez minutos tras el descanso por falta dudosa, aunque igualmente la brasileña estaba en fuera de juego y no hubiese tenido que subir al marcador. Pero también tuvo que aparecer Cata para salvar, con dos manos providenciales, el tanto colchonero.

DOBLETE DE PINA

Pina, de nuevo, apareció para marcar el segundo, el gol de la tranquilidad, después de que Pere diese entrada a Salma no por ella, sino por Graham. Una jugada espectacular de Esmee por la derecha, un centro perfecto de la neerlandesa que despejó Lauren Leal y Claudia aprovechó el rechace para rematar de primeras el balón y apuntarse un -otro- golazo y un doblete más mientras la grada le cantaba eso de ‘Claudia Pina, Pina, Pina, eh’ y ella mandaba otro beso a su familia. 

Satisfecho con lo logrado, Pere dio entrada a Jana, a Vicky, a Torrejón y a Sydney Schertenleib. Y, al mismo tiempo, Engen abandonaba el terreno de juego entre abrazos de sus compañeros, aplausos, ovación y alguna lágrima contenida después de haber jugado sus últimos minutos con el Barça. Jana sacó una de Luany en el añadido y Lola, una mano providencial para evitar el tercero del Barça, de Salma.

Instantes después señaló el final la colegiada y el Barça, que cumplió con su cometido y agradeció el apouyo de la afición en una final más, se proclamó campeón de la Copa de la Reina por undécima vez. Parece fácil, pero no lo es