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FC BARCELONA

Un excompañero de Raphinha recuerda cómo alucinaron con su primer entrenamiento

Patrick Bamford, que coincidió con el brasileño en el Leeds de Bielsa, descubrió un aspecto que considera clave para entender su explosión en el Barça de Flick

Raphinha, en su etapa en el Leeds

Raphinha, en su etapa en el Leeds / Peter Powell / POOL / EFE

Dídac Peyret

Dídac Peyret

Ningún jugador explica mejor el Barça de Flick que Raphinha. El brasileño ha alcanzado un nivel esta temporada (34 goles y 25 asistencias) que ni siquiera él mismo imaginaba. Lo reconoció recientemente en una entrevista a SPORT: "Con sinceridad, no lo esperaba. Los objetivos personales que tenía estaban por debajo de estos números. Lograr todos estos goles, dar todas asistencias y ayudar al equipo me hace muy feliz. Al final es hacer historia, ha sido la mejor temporada de mi vida, tanto en objetivos personales como a nivel de grupo".

Tras dos temporadas bajo sospecha en el Barça, el brasileño ha mostrado la mejor versión de su carrera de la mano de Flick. En la banda izquierda, pero haciendo daño por dentro, en un Barça vertiginoso -de alta intensidad- que se ajusta como un guante a su estilo. Raphinha ha logrado sacar el máximo partido a unas cualidades que ya había dejado entrever en el Barça, pero sobre todo en el Leeds de Bielsa.

El recuerdo de Patrick Bamford

Un excompañero suyo en el Leeds, Patrick Bamford, ha explicado en el podcast de Ben Foster (The Cycling GK's journey) sus primeros recuerdos de Raphinha. "Con la mayoría de jugadores que firman por el Leeds la sensación que tienes es que tienen buena pinta pero que necesitarán su tiempo. Piensas: 'no están mal'. Pero el primer entrenamiento de Raphinha fue como: 'este tipo es bueno'. En plan: 'muy bueno''", empieza diciendo.

"Vino del Rennes, no sabía mucho de él... y recuerdo que estaba muy delgado, pero literalmente podía correr todo el día. Es decir, no es que pudiera correr a la máxima velocidad todo el día, pero sí podía correr a una velocidad alta todo el día".

Bamford recuerda una conversación con un preparador español que formaba parte del staff. "Estaba hablando con Rubén, que formaba parte del equipo de rehabilitación, y nos dijimos: 'obviamente técnicamente es bueno pero lo que más le ha ayudado a funcionar con Flick es su capacidad aeróbica. Esa capacidad de seguir y seguir. Cuando hicimos las pruebas del GPS, con Bielsa en el banquillo, todo el mundo demostró un nivel alto: alrededor de 900 metros a alta intensidad. Pero él podía hacerlo con 1.300 siempre. En cada partido podía hacerlo".