Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

FC BARCELONA

Los disgustos de Flick en un segundo año muy complicado en el Barça

Más allá de las lesiones que están afectando a la plantilla, esta temporada ha vivido varias situaciones complicadas, desde la 'espantá' de la gira a ver cómo se sigue demorando la vuelta al Spotify Camp Nou)

Iñigo fue uno de los grandes baluartes de Hansi Flick

Iñigo fue uno de los grandes baluartes de Hansi Flick / Enric Fontcuberta / EFE

Sergi Capdevila

Sergi Capdevila

Si el primer año de Hansi Flick de azulgrana resultó un enamoramiento a primera vista a tres bandas (club-barcelonismo-Flick), en esta segunda temporada se están cruzando más dificultades en el camino del entrenador de Heidelberg. Son varios los disgustos y reveses que ha sufrido el técnico azulgrana ya desde la pretemporada.

Un factor importante probablemente para entender también por qué está más irascible en las ruedas de prensa y también en el área técnico, como pudimos comprobar la semana anterior frente al Girona. No están siendo meses fáciles. Empezando por el primero y quizás más significativo: el estadio. Lo que tenía que ser la temporada oficial entera en el nuevo Spotify Camp Nou, con la correspondiente inyección de moral tanto para el vestuario como para el barcelonismo, está resultando en que entraremos en el tercer mes de competición y todavía no se albira el regreso.

1. LA DEMORA CON EL ESTADIO

Del Gamper se pasó a septiembre, de ahí a octubre y ahora estamos ya con la vista puesta hasta finales de noviembre buscando entrar en esa fase 2 que permitiría acoger a 45.000 espectadores. Primer varapalo. Lógicamente, Flick es un hombre de club y acata lo que le echen y no criticará públicamente este tipo de cosas porque sabe que lo desestabilizaría todo.

2. LOS SONIDOS DE MERCATO CON FERMÍN Y CASADÓ

Otro disgusto fue que los nombres de Casadó y Fermín aparecieran en verano como posibles ventas. Dos jugadores con los que cuenta 100% Flick, importantes para su proyecto, indispensables en el roster. Y hasta el mismo día del cierre de mercado se mantuvo la incógnita, sobre todo con el onubense. Algo que en las primeras jornadas desesatibilizó también a nivel interno el vestuario.

3. JARRO DE AGUA FRÍA CON IÑIGO

Entre medias el que seguramente fue el mayor jarro de agua fría de este inicio de temporada: la marcha de Iñigo. Aquella conversación en el avión regresando de la gira asiática cayó como una losa para el entrenador de Heidelberg. Iñigo fue el líder de la zaga el curso pasado, determinante para la línea adelantada de Flick y clave también con sus desplazamientos y su salida de balón para dar verticalidad y profundidad al equipo.

Fue un mazazo para el técnico de Heidelberg, que tenía en su tándem con Cubarsí a uno de los pilares para sostener su arriesgada apuesta. Lógicamente, a nivel público, pese a lamentar la pérdida, aseguró que con las piezas que tenía (tiene) se bastaba para suplir la ausencia del de Ondarroa. A la práctica todavía no ha encontrado su dupla ideal y ha ido probando fórmulas y el equipo no termina de encontrar el equilibrio a nivel defensivo. La baja de Iñigo, obvio, es solo una pata para explicar las complicaciones que atraviesa el cuadro barcelonista.

4. EL LÍO CON LA GIRA

Y en el contexto de la gira, tampoco ayudó todo el circo que se montó previamente con el conflicto con la empresa promotora, la 'espantá', el retraso del viaje.Ya de por si una 'tournée' de estas características es poco del agrado de los entrenadores y tanta incertidumebre los días previos fue la guinda.

5. LESIONES

Tampoco ha ayudado un arranque de curso oficial repleto de incidencias en forma de lesión. Los cinco meses KO de Gavi y las bajas de Fermín, Lewy, Raphinha, Olmo o Balde. Si la pasada campaña buena parte del grupo se fue manteniendo sano y tuvo continuidad, las inclemencias están siendo muy duras con el equipo.

Gavi, en un entrenamiento con el FC Barcelona

Gavi, en un entrenamiento con el FC Barcelona / FC BARCELONA

6. LOS EGOS

Y luego algunas actitudes dentro del vestuario que le han hecho tener que alzar la voz ya en un par de ocasiones. Sobre todo tras el partido en Vallecas, cuando aseguró que los egos no pueden estar por encima del grupo. Un mensaje contundente y que sorprendió bastante. También a nivel interno Hansi ha querido concienciar a los suyos en que sin la actitud y la intensidad del curso pasado el castillo de naipes se cae.

Queda un mundo y todo son cosas subsanables, pero también hay que tener en cuenta que Flick ha tenido algunos factores externos que no le han acompañado en un segundo año mucho más accidentado que el primero.