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Declarado el estado de 'dolce vita' en Can Barça

Mientras en Madrid se instala la crisis, la maquinaria azulgrana está cada vez más engrasada

Estrella Roja - FC Barcelona | El gol de Raphinha

Champions

Toni Juanmartí

Toni Juanmartí

Para algunos fue un rodillo; para otros, una lluvia de estrellas azulgranas. En cualquier caso, el Barça de Hansi Flick arrasó en Belgrado ante un Estrella Roja que nada pudo hacer para detener el caudal ofensivo del conjunto azulgrana. Por primera vez en esta Champions, los culés se colocan dentro del Top8 que da acceso directo a los octavos de final, aunque la mejor noticia ni siquiera es esta, sino comprobar que la plantilla no tiene la más mínima intención de levantar el pie del acelerador.

Desde el accidente en Pamplona, el Barça no ha vuelto a dejarse un solo punto por el camino. En Belgrado, quizá el ‘toque’ de Flick al vestuario por la relajación en la segunda mitad del derbi sirvió como aliciente extra para salir a morder ante el Estrella Roja.

Reconocible en su idea, el cuadro culé impuso su ley como ya es costumbre: juego eléctrico y valentía máxima a la hora de adelantar la línea defensiva. Esta vez, eso sí, los serbios tuvieron respuesta al primer golpe del Barça. Ya no a los tres tantos que llegarían después.

Nadie en Champions ha logrado tantos goles

Lamine no anotó esta vez pero se divirtió a base de diabluras, Raphinha alcanzó las dobles figuras cuando tan solo está empezando noviembre y Lewandowski, con un doblete, registra 19 dianas en 16 encuentros. Con tres asistencias, Koundé se sumó a una fiesta que redondeó Fermín, que acumula méritos cada vez que juega.

Líder en Liga con nueve puntos más que el Real Madrid -los blancos tienen un partido menos-, el Barça dio en Belgrado un paso de gigante en su objetivo de meterse entre los ocho primeros en Champions. Los culés son sextos y cuentan con el mayor ‘goal average’ del torneo: +10. Mientras en Madrid se declara el estado de crisis, en Barcelona todo es de color de rosa. Al elenco de Flick se le cae la confianza de los bolsillos y el envite del domingo en campo de la Real Sociedad es la última batalla antes del que será uno de los parones por selecciones más dulces de los últimos años.

Este Barça ya es candidato a todo

Al margen de los buenos resultados, las sensaciones son inmejorables: este Barça sabe qué quiere y cómo lo quiere. Además, la enfermería se va vaciando progresivamente. Los regresos de Frenkie de Jong, Olmo y Fermín encarecen las titularidades y el incremento de la competencia interna solo tiene un gran beneficiado: el equipo.

En un tramo más que delicado de temporada, el Barça ha demostrado que estar en construcción es compatible con la etiqueta de candidato. Cauto, Flick frenó expectativas en la previa del partido ante el Estrella Roja, pero las goleadas a Bayern y Real Madrid y la regularidad mostrada en citas de menor caché lo confirman: este Barça es, hoy por hoy, imparable.