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FC BARCELONA

El Barça fue un rodillo en Belgrado

Los de Flick firmaron una nueva goleada ante un Estrella Roja que solo plantó cara en el primer tiempo

Resumen, goles y highlights del Estrella Roja 2- 5 FC Barcelona de la jornada 4 de la Champions League

El Barça firmó una nueva goleada ante el Estrella Roja / TELEFÓNICA

Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

La capacidad del Rajko Mitic, popularmente conocido como el 'Pequeño Maracaná' es ahora la mitad de la de hace años, cuando cabían 100.000 espectadores, pero el ruido sigue siendo el mismo. La grada no dejó de gritar durante los noventa minutos y fue un estruendo cuando apareció su equipo, que calentó en un terreno de juego anexo. Los más de 50.000 seguidores serbios dibujaron un mosaico espectacular. Solo calló durante el minuto de silencio por las víctimas de Valencia y la tragedia de Novi Sad y cuando el Barça así lo mandó a base de goles. La estrella no fue roja, sino blaugrana.

Este Barça es transparente y no engaña nunca a su rival, cuyos técnicos y analistas saben exactamente qué deben hacer para frenar a los de Flick. El plan es siempre el mismo: defensa en la línea central, acumulación de futbolistas, velocidad y presión asfixiante. Es la receta que, de momento, está funcionando y seguirá haciéndolo si la interpretación de los jugadores es la correcta. Sí, el riesgo es algo, pero el premio demasiado gordo para no aceptarlo.

Así volvió a salir el equipo ante el Estrella Roja, que, como tantos otros, se fue al descanso perdiendo, pero esta vez fue algo distinto porque el Barça pasó por muchos apuros. De hecho, y pese al 1-2, el primer tiempo se pareció más al segundo ante el Espanyol que al segundo ante el Real Madrid, por ejemplo. A veces sirve con la inercia y, claro, el fuera de juego, que volvió a anular a los ocho minutos un tanto por posición incorrecta a Elsnik.

Lewandowski, siempre oportuno

A los cinco minutos, Raphinha sirivó de rosca una falta lateral e Iñigo Martínez, de cabeza, casi en plancha, remató cruzado a gol. El vasco es hoy un gigante con botas de fútbol y alma de guerrero. ¡Qué pedazo de futbolista! Donde no llegaba Lamine Yamal, que lo probó de todas las maneras en el primer tiempo, llegó el balón parado. Eran los mejores minutos del Barça, pese a que todo costaba demasiado porque faltaba una marchita más, esas milésimas de segundo en todas las acciones que convierten a un equipo en equipazo.

El Estrella Roja lo intuyó y no tiró nunca la toalla, mostrándose siempre valiente. Supo esperar su momento para aprovechar un error tirando el fuera de juego de Gerard Martín y plantarse solo ante Iñaki Peña. Silas no falló y, picadita, la mandó al fondo. La respuesta la dio Lewandowski (98 goles en Champions) aprovechando el rechace de la madera a un disparo de Raphinha desde la frontal. A los 43 minutos el Barça volvía a dominar, pero no había nada hecho.

Raphinha controla el balón ante los jugadores del Estrella Roja

Raphinha controla el balón ante los jugadores del Estrella Roja / Valentí ENRICH / Sport

Koundé, 'hat-trick' de asistencias

Los de Flick entendieron que había que dar más, que solo así no sufriría. Antes de que Lewandowski (99 goles en Champions) hiciera el tercero en el 52', la tuvo también Pedri y el propio Robert, que falló incomprensiblemente y lo remedió empujando de nuevo el balón tras un centro al segundo palo de Koundé. Y cuando los serbios aún no se habían recuperado, de nuevo Koundé asistió, esta vez a Raphinha para, desde la frontal, marcar el cuarto. El 'Pequeño Maracaná' se hizo diminuto y solo el reducto más intenso siguió animando.

Flick ordenó la entrada de Olmo y Fermín por Raphinha y Pedri. Y poco después, obligado, la salida de Cubarsí, que recibió un golpe con la bota de Krunic en el pómulo y tuvo que ser atendido en el vestuario. El cuarto gol no solo funcionó como anestesia para la gran mayoría de la grada, sino también para el partido, que entró en una fase de pachorra pausada. El único aliciente era saber si Lewandoweski llegaría a los cien. No lo hizo porque Flick lo cambió tras el 1-5 de Fermín López. El de El Campillo solo sabe jugar a mil revoluciones y se sumó a la fiesta gracias a otra asistencia, la tercera, de Koundé, que se hartó a repartir caramelos. Milson, en el tramo final, firmó un golazo para cerrar el marcador.