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Carles Ordiales: "El club entiende la Grada d'Animació como una amenaza"

El responsable del área social de la candidatura de Víctor Font y presidente de Seguiment FCB explica los pilares sobre los cuales se sostiene su proyecto

Carles Ordiales, miembro de la candidatura de Víctor Font y responsable del área social

Carles Ordiales, miembro de la candidatura de Víctor Font y responsable del área social / Dani Barbeito

Carles Ordiales, presidente de Seguiment FCB y responsable del área social de 'Nosaltres', la candidatura que encabeza Víctor Font para los comicios a la presidencia del FC Barcelona, repasa la actualidad electoral y las bases sobre las cuales se sostiene este proyecto.

¿Cómo valora que las elecciones se hayan convertido en un cara a cara entre Font y Laporta?

Creo que es positivo para nosotros. Al final se trata de contraponer dos modelos de club, dos modelos de gestión. No se trata de ir contra nadie, pero es positivo que el mensaje no se disperse demasiado y que las propuestas se puedan escuchar con más claridad. Son dos modelos totalmente distintos de gestión y de club, y lo que nos interesaba es que vaya a votar el máximo número de socios posible.

Después del corte de las firmas, ¿son aún más optimistas que antes de cara al 15 de marzo?

Optimistas lo hemos sido siempre. Hemos hecho las cosas con una convicción y con una visión muy clara desde el inicio: hacía falta un cambio. No es algo que nos hayamos planteado ahora ni que sea únicamente programático, sino que es una sensación que viene de lejos y que llevamos años percibiendo. Ya la campaña de 2021, Víctor tenía estas mismas ideas de cambio y lo que hacemos es plasmarlas en una candidatura electoral. La sensación es que el cambio es necesario y de que hemos llegado a un momento realmente crítico.

¿Cómo valora que Marc Ciria y su candidatura se hayan quedado fuera tras la recogida de firmas?

No puedo decir cuáles son exactamente sus sensaciones, pero supongo que son las mismas que tuve yo cuando desde Seguiment FCB nos quedamos a 17 firmas en 2015. Es un poco frustrante porque has hecho un esfuerzo y has participado en una campaña electoral, en un proceso electoral, y al final sientes que no has llegado hasta donde querías llegar. Pero creo que Marc Ciria y su equipo pueden estar tranquilos, porque las opciones de cambio que ellos representaban creo que nosotros también las representamos perfectamente, y pienso que sus apoyos se pueden sentir plenamente reflejados en nuestra opción.

¿Cómo valoran el apoyo que han recibido de ambos una vez han quedado fuera de la carrera electoral?

Muy positivamente, porque nuestra idea desde el inicio —y desde hace tres años, de hecho— cuando desde Seguiment nos incorporamos y cuando personas del entorno del barcelonismo se fueron sumando, siempre fue construir algo muy transversal. Sabíamos que había coincidencia de objetivos y entiendo que es evidente que, al no haber podido concurrir finalmente, hayan dado su apoyo a quienes representamos esa misma opción de cambio.

En las propuestas sociales no han hecho un gran acto único para explicarlo todo, sino que han ido desgranándolo en diferentes actos: animación, abonados, lista de espera… ¿Por qué lo han hecho así?

Porque la importancia que tiene cada uno de estos temas es enorme. El área social para nosotros es prioritaria y creemos que hacer un solo acto con todo el contenido que hemos preparado podría dispersarlo o diluirlo. Sabemos que hay grandes colectivos de socios preocupados por cada uno de estos temas: la animación, los desplazamientos, la lista de espera, los abonos, las peñas… Son colectivos muy importantes para nosotros y, de hecho, un alto porcentaje del programa está destinado al área social precisamente por eso. Para nosotros es vital recuperar al socio en el centro del club y que el socio vuelva a ser la prioridad.

¿Qué le transmite el socio? ¿Qué es lo que más le preocupa ahora mismo?

Al socio le preocupan varias cosas. La primera es el riesgo de pérdida de propiedad del club. La segunda son los precios. Hay muchos socios con realidades económicas muy distintas y con muchos años de fidelidad al club, y el paso al nuevo estadio, junto con un probable aumento de los abonos anunciado por la junta saliente, genera inquietud. Nosotros, como socios, tenemos que garantizarles que pueden estar tranquilos: somos conscientes de la situación y garantizamos que los abonos no subirán, sino que bajarán, como ya hemos explicado. Y también garantizamos que el modelo de propiedad no cambiará.

¿Y qué cosas hacen que los socios estén algo más tranquilos?

Probablemente, lo que les da un poco más de tranquilidad que en años anteriores es la situación deportiva. Parece que estamos saliendo de la travesía por el desierto y empezamos a levantar la cabeza. Hay ilusión con el equipo y con el entrenador, y probablemente en los próximos años esto puede ir a más si somos capaces de reforzarlo. Un club de fútbol se sostiene sobre tres patas: la deportiva, la económica y la social. La pata social y la económica no funcionan y existe el riesgo de que el taburete se tambalee. Ahora mismo no estamos donde nos gustaría, pero creemos que hay margen de mejora y que estamos mejor que hace un tiempo.

¿Cree que el hecho de que la afición se haya identificado tanto con jugadores de la Masia ha ayudado socialmente al club?

No. Socialmente, los socios tenemos muy claro que el club tiene tres patas: la deportiva, la social y la económica. Mezclar una con la otra —la típica idea de que si la pelota entra todo va bien— no es una visión suficientemente profunda del club. Que el equipo vaya bien puede satisfacer mucho a los aficionados de todo el mundo y dar la imagen de que el club funciona, pero los socios que vivimos el club de cerca sabemos que eso no es suficiente.

Carles Ordiales, miembro de la candidatura de Víctor Font y responsable del área social

Carles Ordiales, miembro de la candidatura de Víctor Font y responsable del área social / Dani Barbeito

¿Qué sintió al ver a los 750 miembros de la grada de animación de nuevo en el Camp Nou?

Sentí dos cosas. Primero, alegría, porque conozco muy bien a esa gente. Yo formé parte de la Grada, sé lo que sienten después de un año y medio fuera del estadio, y comparto totalmente su alegría. Incluso estuve fuera del estadio bastante rato observándolo, porque es un activo vital y estratégico para cualquier club de fútbol. Pero también sentí un poco de pena, porque creo que se hizo un uso electoral de esa situación que ellos no merecían.

¿Cree que el Ajuntament de Barcelona se está jugando algo con el Barça en relación con las licencias del estadio?

No tengo ninguna duda de que el Ajuntament está a favor de que el estadio tenga la máxima ocupación lo antes posible, igual que todos los barcelonistas. De hecho, que haya más visitantes genera beneficios tanto para el club como para la propia ciudad. Entiendo que los técnicos están siguiendo los procedimientos correctos. Cuando hablamos de seguridad de personas, los técnicos tienen que asumir su responsabilidad y actuar sin presiones. No se deben asumir riesgos que ellos no puedan avalar.

Manteniendo su idiosincrasia, ¿uno de los objetivos es que el Camp Nou acabe pareciéndose a Anfield o al Signal Iduna Park?

Ojalá. Nosotros hemos viajado mucho por estadios de Europa viendo diferentes modelos de animación. Cuando se desmontó la antigua Grada d'Animació fue algo totalmente ilógico e injusto. El club dijo que la sustituiría por otra y que haría un estudio. Nosotros, actuando de buena fe, fuimos a visitar muchos estadios para analizar cómo estaban organizadas estas gradas, no solo el espacio físico sino también la relación entre el club y los grupos de animación. Visitamos al Borussia Dortmund, algún club de Bélgica e Inglaterra.

En ese estudio vimos que la media de ocupación de las gradas de animación en Europa está entre el 15-16% en los estadios más grandes y alrededor del 8% en los más pequeños. En nuestro caso estamos en torno al 1%. Estamos muy lejos. Nosotros creemos que el mínimo debería ser de unas 5.000 personas. Cuando el Camp Nou tenga 100.000 espectadores, la normativa UEFA obliga a reservar un 5% para la afición visitante, es decir, unas 5.000 personas. No tiene sentido que la grada visitante sea cinco veces mayor que nuestra grada de animación. Es inaceptable. El problema es que tenemos la grada número 17 de los equipos de LaLiga.

El día del regreso de la grada de animación se vio muchísima seguridad alrededor. ¿Qué explica eso?

Es un error de concepción. El club ha demostrado que entiende la Grada d'Animació como una amenaza, cuando en realidad es un valor estratégico y vital para el club. Si hay una relación de confianza mutua y una buena regulación, se puede gestionar perfectamente. Además, los grupos de animación del Barça tienen mucha historia: por ejemplo, los primeros mosaicos de la Liga española nacieron de nuestros grupos de animación.

Han hablado de una grada de animación de 5.000 personas. Logísticamente, ¿cómo se encajaría en zona habilitada en el estadio para unas 1.200 personas?

Es algo que hay que hacer crecer de manera gradual. Habrá que gestionar el crecimiento entre los grupos de animación y adaptarlo a la capacidad del estadio. Si hay que hacer alguna modificación del espacio, se hará. No se trata de cambiar todo el estadio, sino de hacer ajustes si son necesarios. Es un tema de sectorizaciones, si tuviésemos que hacer algunas modificaciones de obra, las realizaríamos.

¿Sería posible tener dos gradas de animación, en el Gol Nord y en el Gol Sud?

No es la idea. Además, según la normativa de LaLiga, la animación organizada debe estar concentrada en un único espacio. Las personas que quieren animar deben estar sectorizadas y organizadas en un área concreta.

¿Por qué la lista de espera para abonos es tan larga?

Porque hay un problema económico. Aunque se diga que todo está superado, no lo está. Cuando la economía no funciona como debería, se depende más de los ingresos fáciles: vender entradas caras, priorizar visitantes o turistas frente a los socios o aceptar patrocinadores que quizá no encajan con la filosofía del club. Actualmente hay unas 15.400 personas en lista de espera desde 2021. Nosotros proponemos una solución integral: las primeras 5.000 personas recibirían directamente un abono, y para el resto crearíamos un sistema rotativo de entre 1.000 y 5.000 personas que permitiría asistir regularmente al estadio a precio de abonado hasta que puedan convertirse en abonados de pleno derecho.

La rebaja en el precio de los abonos tendrá un impacto económico de 10-15 millones de euros. ¿Cómo se compensará?

No es una pérdida, es una inversión. Es invertir en que el estadio esté lleno de socios, y eso genera beneficios sociales y también beneficios para el club.

Carles Ordiales, miembro de la candidatura de Víctor Font y responsable del área social

Carles Ordiales, miembro de la candidatura de Víctor Font y responsable del área social / Dani Barbeito

Hay quien piensa que algunas de sus propuestas son utópicas.

Todo lo que presentamos se puede implementar. Muchas de nuestras propuestas se pueden aplicar de manera inmediata y todas están basadas en un programa económico. Además, nosotros tenemos el beneficio de la duda: podemos prometer cosas y demostrar que se pueden hacer. En cambio, quienes han gobernado ya han hecho promesas en el pasado que no se han cumplido.

¿Cómo pueden garantizar a los socios que su programa se cumplirá?

Con una modificación de los Estatutos que incluirá buena parte de estas propuestas y cambiará el marco de gestión del club. Además, nos comprometemos a que si a mitad del mandato no se ha aprobado esa reforma de los Estatutos —que protege el modelo de propiedad y otros aspectos clave para los socios— nosotros dimitiremos y nos iremos a casa.

Hablemos de los desplazamientos. ¿Qué se está haciendo bien ahora?

Se está haciendo solo una pequeña parte del potencial que tiene este departamento. Desde Seguiment FCB nos sabe muy mal que se haya reducido tanto su actividad, porque fue una de las grandes apuestas que costó mucho impulsar y que durante un tiempo funcionó muy bien. Ahora mismo, muchas de sus líneas de actuación están prácticamente paralizadas: esta temporada apenas ha habido desplazamientos organizados. Nos comprometemos a recuperar la máxima actividad del departamento porque hay miles de socios que siguen al equipo fuera de casa y necesitan ese servicio.

¿Qué mejoras quieren implementar en los desplazamientos?

La clave es tener la información a tiempo. Si los socios no saben con antelación si el club organizará el desplazamiento, los precios de vuelos y hoteles se disparan. El club debe garantizar con suficiente antelación la logística del viaje: transporte desde Barcelona, desplazamientos dentro de la ciudad, coordinación con las peñas locales y organización de los puntos de encuentro.

Sobre el reparto de entradas para finales o grandes partidos: ¿priorizaría a socios antiguos o haría un sorteo puro?

Es un tema interesante. Muchas veces se prioriza a quienes han ido a varios partidos de Champions durante la temporada, pero eso también depende del poder económico de cada socio. Que alguien pueda permitirse ir a tres partidos de Champions no debería darle necesariamente más derechos que a otro socio. Si queremos establecer prioridades, deberíamos debatirlo en la Asamblea de socios y decidirlo entre todos.

También han hablado de permitir la participación y el voto online en la Asamblea.

Exacto. Si podemos hacernos socios online, también deberíamos poder votar online. No tiene sentido que puedas adquirir derechos por un sistema digital pero no ejercerlos por ese mismo sistema. Esto forma parte de una reforma más amplia de la organización del club, desde los Estatutos hasta el sistema electoral.

Una última pregunta: ¿qué relación debe tener el Barça con Catalunya?

El Barça, como siempre se ha dicho, es més que un club y forma parte de la identidad de Catalunya. Muchos socios vinculan el país con la institución y la institución con el país. Cualquier cosa que refuerce ese vínculo es positiva. No se entendería al Barça sin Catalunya.