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FC BARCELONA

El Barça se arremanga para paliar el apagón en ataque

El equipo se venía sosteniendo por los brutales números en ataque; en el último mes, la situación se ha invertido

Fermín, tras el partido frente al Dortmund: "Hemos sabido sufrir"

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Toni Juanmartí

Toni Juanmartí

En cuestión de solo un mes, el centro de gravedad del Barça de Flick ha recorrido todo el campo para cambiar de área. Si al equipo lo venían sosteniendo sus brutales números de cara a gol, en las últimas semanas ha sido la entrega y oficio defensivo -salvo este martes en Dortmund- lo que ha permitido al equipo salir adelante. El apagón en ataque no es alarmante todavía pero sí evidente.

En los últimos cinco partidos, el Barça ha logrado solo ocho goles. Es decir, 1,6 de media cuando hasta la fecha el elenco de Flick venía promediando tres. Se trata de un descenso del 50% de la eficacia arriba que se acentúa todavía más si se tiene en cuenta que tanto en Leganés como en Dortmund el gol a favor fue un tanto en propia puerta. Han transcurrido, pues 193 minutos desde el último gol anotado por un jugador azulgrana -fue Lamine, que logró el 4-0 en la ida contra el conjunto de la cuenca del Ruhr-.

Raphinha y Lamine son las principales caras del apagón en ataque. El brasileño ha regresado del Superclásico de las Américas en niveles muy inferiores de físico y acierto. Desde el KO ante Argentina, el ex del Leeds solo ha marcado un gol en 400 minutos y fue en un remate de Cubarsí que igualmente ya iba para dentro. Más allá de eso, lo que quizá inquieta más en 'Rapha' es que se le ve sin la 'chispa' y frescura que su juego necesita para marcar diferencias.

Lamine y Raphinha, síntomas de falta de frescura

No está mucho mejor Lamine Yamal. Desde el último parón, solo un gol en los últimos 601 minutos. En Dortmund empezó participativo pero se fue diluyendo y apenas pudo generar peligro, siendo sustituido en el minuto 70 dando la sensación de cierta fatiga. Este último motivo bien puede ser parte de la explicación del bajón de los dos extremos, pues a lo largo de la temporada han rotado muy poco.

Casual o causalmente, el frenazo en ataque ha coincidido con un incremento de las prestaciones a nivel defensivo. En 11 de los últims 17 partidos, el Barça ha logrado dejar la portería a cero. En las últimas semanas se han multiplicado acciones de contención de valor gol: Araujo y Ferran se pusieron el mono de trabajo en el tramo final en la ida ante el Dortmund, Raphinha e Íñigo salvaron al equipo en Leganés, Cubarsí ha sostenido al equipo en varios momentos, Szczesny dejó paradas de mérito en el partido de este martes...

El calendario no dará ya tregua

Lo vivido en este mes de abril aún carece de base sólida para preocuparse más de la cuenta. El calendario no ha dado tregua y es normal que ciertos jugadores acusen la fatiga. Pedri, por ejemplo, es otro de los que necesitó un 'break' en Dortmund ante la brutal carga de minutos que acumula -ha jugado el 85% de los minutos-. Sin embargo, la realidad es que tampoco hay a la vista mucha opción para recargar pilas: el sábado viene el Celta, el domingo lo hace el Mallorca, el sábado 26 hay la final de Copa y tres o cuatro días después arrancan las semifinales de Champions.

En cualquier caso, una cosa no quita la otra y es evidente que a nivel ofensivo el Barça vive el peor momento del curso. Hansi deberá analizarlo y mover ficha si así lo considera oportuno. La parte positiva es que el equipo ha salido ileso de este apagón gracias a la entrega y actitud de un bloque que ha descubierto que también se puede ganar encajando un gol menos que el rival. La orilla está cerca, muy cerca, pero algunos síntomas de cansacio empiezan a aparecer.