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Balonmano

¿Alguien había olvidado quién es Pérez de Vargas?

El toledano acabó con 19 paradas y un 41,3% de efectividad en la victoria del domingo en la pista del BM Nava (29-43)

Pérez de Vargas brilló en Nava de la Asunción

Pérez de Vargas brilló en Nava de la Asunción / FCB

David Rubio

David Rubio

Entre el ruido mediático en torno a la marcha de Emil Nielsen al Veszprém a finales de la temporada 2025-26 y el título olímpico del danés, algunos han olvidado que en el Barça sigue uno de los mejores porteros del mundo como el toledano Gonzalo Pérez de Vargas.

El toledano superó un momento crítico el curso pasado tras anunciar que no renovaría su contrato y que en 2025 se marcharía al Kiel. Carlos Ortega le quitó la capitanía, fue padre por primera vez en septiembre (Teo se llama su hijo) y estuvo varias semanas perdido.

Sin embargo, reaccionó y asimiló su nuevo 'statu quo' con compromiso y profesionalidad para formar junto a Nielsen la mejor portería del planeta y encumbrar al Barça de Carlos Ortega a su segunda Champions en tres temporadas y elevar a cinco su cuenta personal.

En su última temporada como blaugrana después de 14 (diez consecutivas) en el primer equipo, Gonzalo sigue a gran nivel y el domingo se exhibió en Nava de la Asunción (29-43) con números excepcionales: 19 paradas y un 41,3% de efectividad. Y eso que en la estadística le escamotearon un par de intervenciones.

Gonzalo, un seguro de vida para la portería

Gonzalo, un seguro de vida para la portería / VALENTÍ ENRICH

El toledano también domina como nadie el pase largo en las contras o al centro para el saque rápido. Y además, sin apenas vacaciones después de ser una pieza fundamental en los Hispanos que a las órdenes de Jordi Ribera se colgaron el bronce en los Juegos Olímpicos de París. Y lástima del 'apagón' ofensivo ante Alemania que impidió el pase a la final.

Por si alguien dudaba, Pérez de Vargas seguirá defendiendo al Barça como el primer día hasta el último día. La mejor prueba de ello es cómo se empleó a fondo el domingo en un partido ante el Viveros Herol BM Nava que estaba decidido a falta de 25 minutos. Y no será la última vez. Ni mucho menos.