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Baloncesto

Seis motivos por los que el Barça debe temer a Unicaja

El cuadro azulgrana se medirá a los malagueños en los cuartos de final de la Liga Endesa con ventaja de pista para los de Ibon Navarro

Unicaja revalidó el título en la FIBA Champions

Unicaja revalidó el título en la FIBA Champions / EFE

David Rubio

David Rubio

Quinto clasificado al final de la fase regular, al Barça le ha correspondido un auténtico hueso en los cuartos de final de la Liga Endesa y además con el factor pista en contra. Los azulgranas se enfrentarán al mejor de tres partidos a Unicaja, el equipo de moda del baloncesto que ha logrado ya cinco títulos esta temporada.

Lo del club que preside el exárbitro internacional de fútbol Antonio Jesús López Nieto es el premio a proyectos serios y sin decisiones motivadas por pequeñas malas rachas. Esta temporada el equipo de Ibon Navarro ha alzado la Copa del Rey (dos en las tres últimas ediciones), la Supercopa de España, la FIBA Champions League, la Copa Intercontinental FIBA y la Copa de Andalucía.

El primer partido de la serie se disputará el próximo martes en un repleto Martín Carpena a las 21.15 horas. El Barça será local en el segundo encuentro el viernes en un horario bastante inhóspito (19.00 horas) y el hipotético tercer encuentro se disputaría el domingo 8 de junio a las 12.30 horas.

¿Debe temer el Barça a Unicaja? Rotundamente sí. ¿Por qué? Aquí les ofrecemos seis motivos.

Ibon Navarro, un técnico consolidado

El alma mater del actual Unicaja es sin duda el vitoriano, de 49 años. Y eso que llegó al banquillo costasoleño prácticamente por casualidad. ¿Por qué? El técnico que empezó su carrera en el UPV Álava dirigía al MoraBanc Andorra desde 2018 y fue destituido el 23 de enero de 2022. De forma paralela, Unicaja echó a Fotis Katsikaris y el 9 de febrero ya estaba en el Martín Carpena. Es decir, que se alinearon todos los astros.

Ibon Navarro es un líder en Unicaja

Ibon Navarro es un líder en Unicaja / EFE

Navarro supo empezar desde abajo para formarse durante ocho temporadas como segundo entrenador, en el Tenerife Rural, en el Baskonia, en el Menorca, en el Valencia Basket y otra vez en el Buesa Arena en 2013 como ayudante de Sergio Scariolo. La destitución del seleccionador español y de Marco Crespi le abrió la posibilidad de dirigir al Baskonia en noviembre de 2014. A partir de ahí, realizó un buen trabajo también en Manresa, el Murcia y en Andorra antes de llegar a Málaga. Y lo más importante, ha sabido ir puliéndose hasta lo que es ahora.

Intensidad máxima

La intensidad es el principal argumento de Unicaja desde la llegada de Ibon Navarro, el mejor ejemplo posible de cuando un entrenador cae de pie. El vasco es vehemente y ha conseguido transmitir la pasión con la que vive el baloncesto a sus jugadores. Consiente los errores y hasta aplaude buenos lanzamientos o bandejas oportunamente ejecutadas que no entran. Sin embargo, la intensidad debe ser máxima en cada acción y ahí sí es intransigente.

Alberto Díaz es 'L'Enfant Terrible' de Unicaja

Alberto Díaz es 'L'Enfant Terrible' de Unicaja / EFE

Alberto Díaz es su prolongación en la pista y a menudo es capaz de cambiar el signo de los partidos incluso sin anotar. De todas formas, la vehemencia es colectiva y se ve claramente en las 9,06 bolas recuperadas de media por las 6,9 de su rival en cuartos en un apartado en el que lidera en la competición, mientras que es el quinto equipo que mejor cuida las posesiones son 12,4 pérdidas (el Barça 'regala' 12,9).

Roles muy definidos

Aunque la opción preferida a la hora de jugarse los tiros clave suele ser Kevin Punter, es cierto que en este Barça tan escaso de efectivos le falta solidez en muchos aspectos del juego. Unicaja representa la antítesis, con los roles más definidos del baloncesto español y una gran madurez para sacar el máximo provecho posible de cada acción y de cada jugador.

Kendrick Perry es el mejor jugador de Unicaja

Kendrick Perry es el mejor jugador de Unicaja / EFE

Alberto Díaz es el revulsivo y el líder de la defensa, Kendrick Perry es lo más parecido a una estrella, Osetkowski es un 'interior total', Tyson Pérez ha aportado brega en la 'pintura', Kameron Taylor y Tyson Carter son el desequilibrio, Melvin Ejim es el músculo, Yankuba Sima brilla bajo los aros, Kalinoski (sobre todo) y Djedovic son francotiradores, Kravish es un pívot con gran tiro exterior, el versátil Barreiro es la experiencia y Balcerowski es un interior muy moderno. Y casi nadie se sale de su cometido.

Gran nivel físico

Lo más importante a la hora de confeccionar una plantilla es saber a qué quiere jugar el entrenador y a qué quieren los rectores del club que juegue el equipo. A partir de ahí toca llegar a una entente entre todos, hablar con el departamento de cuentas y decidir adónde se puede llegar... pero siempre sobre la base de un patrón de juego. Y Unicaja quiere físico, un aspecto cada vez más importante en el baloncesto moderno, sobre todo en partidos en los que los árbitros dejan jugar. Y eso es algo que sucede cada vez con mayor frecuencia.

Unicaja, celebrando la conquista de la pasada Copa del Rey

Unicaja, celebrando la conquista de la pasada Copa del Rey / EFE

Los malagueños obligan a sus rivales a aceptar partidos físicos y ahí terminan imponiendo sus virtudes. Tienen bastantes jugadores más que el Barça y sus piezas están especialmente 'buscadas' para un juego enérgico y fogoso. Por tanto, no es casual que rompa muchos de sus partidos en el tercer cuarto o incluso en el último, como sucedió en la reciente final de la FIBA Champions League contra el Galatasaray.

Pase extra

En Unicaja los jugadores se conocen prácticamente como si fuesen de la misma familia. Ello le permite atacar con paciencia, aprovechando los 24 segundos de posesión para castigar a la defensa rival y buscar el mejor lanzamiento posible. Muchos ataques ofrecen opciones de tiro a los 10 o 12 segundos, pero los costasoleños prefieren volver a empezar. ¿Para qué?

En Unicaja defiende a tope hasta el utillero

En Unicaja defiende a tope hasta el utillero / EFE

Pues para exigir a sus rivales. El vigente campeón de la Copa del Rey y de la Supercopa de España hace correr mucho a los defensores con continuos combinaciones y opciones tácticas, haciendo un uso perfecto del 'pase extra'. Para eso hay que tener paciencia, confianza y seguridad. Y claro, defender 24 segundos en cada ataque a Unicaja acaba pasando factura. Esa calidad ofensiva se traduce en 90,27 puntos a favor de media (tercero de la Liga), 100,61 de valoración (quinto) y 21,48 asistencias (segundo).

Profundidad de banquillo

La realidad de ambos equipos se vio bastante clara en la penúltima jornada liguera. El Barça tan solo pudo vestir a nueve jugadores del primer equipo más el joven Raul Villar por la negativa del club a fichar pese a las lesiones de Nico Laprovittola, Chimezie Metu, Juan Núñez y Jan Vesely más el 'rescindido' Dame Sarr. Mientras, Unicaja dejó fuera de la convocatoria a Jonathan Barreiro y a un Dylan Osetkowski que estuvo a punto de vestir de blaugrana el pasado verano.

Osetkowski sonó con fuerza para el Barça

Osetkowski sonó con fuerza para el Barça / EFE

Ibon Navarro necesita una rotación amplia para mantener siempre presentes sobre la pista las señas de identidad del equipo que ha revolucionado el baloncesto y prefiere tener a algunos jugadores de menos nivel en vez de reducir la plantilla. Precisamente ahí hace aguas el cuadro blaugrana, que vio reducida la ficha extra que tenía el equipo desde el fichaje de Mike Tobey. Y claro, si hay lesiones en esa situación y no se ficha...