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Shai Gilgeous-Alexander iguala uno de los récord más increíbles de la NBA 63 años después

Ante Denver, SGA sumó 126 partido sin bajar de los 20 puntos para igualar a Wilt Chamberlain

Shai Gilgeous Alexander, jugador de los Oklahoma City Thunder

Shai Gilgeous Alexander, jugador de los Oklahoma City Thunder / Nate Billings

Joan Fonollà

Joan Fonollà

Oklahoma City volvió a golpear sobre la mesa con un triunfo de enorme peso ante Denver por 129 a 126, en un partido eléctrico, cambiante y con aroma de playoff desde el salto inicial. De hecho, los Thunder le tienen comida la tostada a los Nuggets. Denver no ha sido capaz de ganar ni una sola vez esta temporada a OKC. Y en medio de ese escenario de máxima exigencia apareció, una vez más, Shai Gilgeous Alexander, que no solo lideró a los Thunder con 35 puntos y 15 asistencias, sino que además firmó una noche para la historia.

Un final de infarto

El canadiense sostuvo a los suyos cuando el partido amenazaba con escaparse, aceptó el cuerpo a cuerpo con Nikola Jokic, que respondió con 32 puntos, 14 rebotes y 13 asistencias, y terminó inclinando la balanza en el instante más caliente. Porque si el choque ya venía cargado de tensión, el desenlace fue puro vértigo. En el último minuto, Shai primero contestó con un triple y, cuando todo apuntaba a un cierre frenético, se inventó la jugada definitiva con una canasta sobre la bocina, un step back de tres con 2,7 segundos por jugarse que dejó helado a Denver y desató la locura en Oklahoma. Aaron Gordon todavía tuvo el último intento a la desesperada, pero el golpe final ya estaba dado.

¿Hasta dónde puede llegar?

La gran dimensión de la noche de Shai no se explica solo por su sangre fría en el clutch. Su actuación le permitió igualar el récord de Wilt Chamberlain con 126 partidos consecutivos anotando al menos 20 puntos, una barbaridad que parecía intocable desde 1963. SGA lleva más de un año y cuatro meses sin bajar de los 20 puntos... ¡una locura!. En ese camino, además, ya había superado los 72 encuentros seguidos de Michael Jordan y Kevin Durant, que compartían una de las grandes marcas perseguidoras. Es decir, Shai ya no compite únicamente contra los mejores de su tiempo, sino también contra la historia más pesada de la liga.

Y lo más impactante es que esto puede no haber terminado aquí. En el próximo partido, ante los Boston Celtics, puede quedarse en solitario con el récord absoluto y firmar una de esas hazañas que sobreviven a las décadas. Por eso esta victoria ante Jokic vale más que un simple triunfo de temporada regular. Fue una demostración de jerarquía, un mensaje para toda la NBA y otra confirmación de que Shai está jugando a nivel de leyenda y va camino de su segundo MVP.