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La carta que tiene el Madrid para 'salvarse' del escándalo Slaughter

La ACB y la Copa del Rey conseguidas en 2015 por el conjunto blanco pueden estar comprometidas por el uso del falso pasaporte por parte del interior estadounidense

Marcus Slaughter, en una foto de archivo con el Real Madrid

Marcus Slaughter, en una foto de archivo con el Real Madrid / EFE

Marc del Río

Marc del Río

En las últimas horas, el 'Caso Slaughter' se ha vuelto a reactivar, tras emitirse una orden de detención contra el exjugador del Real Madrid, por el uso de un pasaporte falso en 2015 que le permitió no ocupar plaza de extracomunitario, y poder jugar tanto Liga Endesa como Copa del Rey, competiciones que el equipo blanco levantó, durante la época de Pablo Laso al frente del conjunto.

El Real Madrid logró el triplete, junto a la Euroliga, competición en la que no hay límite de fichas extracomunitarias. Si en las competiciones ACB, en las que el Real Madrid contaba con Gustavo Ayón (México) y Facundo Campazzo (Argentina), como jugadores extracomunitarios. También lo era Marcus Slaughter, interior estadounidense nacido en San Leandro, California. Pero con la obtención de un pasaporte de Guinea Ecuatorial, el pívot pudo jugar como jugador comunitario, por el acuerdo 'Cotonou', aunque el documento resultó ser falso.

Y es que, los pasaportes de Marcus Slaughter y Andy Panko, jugador de Fuenlabrada por aquel entonces, tenían el mismo número, algo que alertó al Consejo Superior de Deportes, y que hizo que Panko no llegase a utilizarlo.

Pues bien, tras volverse a reactivar el caso, de un juicio que ya tiene fecha, y que si nada cambia, se celebrará el próximo 5 de noviembre, no solo están en juego las diferentes penas pedidas a los jugadores y a los implicados en la presunta estafa, sino que, a nivel deportivo, el Real Madrid se juega perder la Copa y la ACB ganadas aquel 2015 por incurrir en alineación indebida. Algo que el club blanco tratará de evitar, jugando una carta que tienen sobre la mesa.

Y es que, la defensa del Real Madrid como parte afectada en este caso, debe ir encaminada hacia tratar de demostrar que ellos no tuvieron nada que ver en la obtención de dicho pasaporte, y que ese asunto correspondía al propio jugador y a su agencia de representación, de la que también era cliente Panko. El club blanco debería demostrar que no estaba al tanto de las irregularidades del documento, y que a nivel deportivo, una vez que Slaughter disponía de un pasaporte válido, Laso hizo las convocatorias contando con el americano como jugador comunitario, y tanto Campazzo como Ayón como extracomunitarios.

Para ello, será importante la declaración de un Slaughter que, en 2017, declaró que había pagado 35.000 euros por el pasaporte a Julián Aranda, y que "alguien del Real Madrid le había entregado el documento", un hecho que el club ha negado a 'AS'. La misma información apunta a que un trabajador de la entidad blanca le podría haber dado el pasaporte, pero que en ningún caso el Real Madrid fue el ideólogo o el ejecutor.

Por lo tanto, y siguiendo esta estrategia lógica, el Real Madrid buscará que el escándalo no le salpique, y ser una víctima de todo el proceso, con tal de no perder los dos títulos que ahora, con el juicio en el horizonte, están en jaque.