CB GRAN CANARIA
Anatomía de la aguda crisis deportiva del CB Gran Canaria
A falta de 11 jornadas para el final de la temporada regular, el Granca es 14º, a una sola derrota del penúltimo clasificado que marca la pérdida de categoría

El presidente claretiano Savané saluda al director deportivo Willy Villar, el pasado 20 de marzo, en el parqué del Gran Canaria Arena. / Angel Medina / Efe
Santiago Icígar
El Dreamland Gran Canaria llega a la recta final de la temporada con una crisis deportiva preocupante. El equipo se encuentra a una victoria del descenso, aunque con 11 jornadas por delante para intentar remontar el vuelo y salir de una situación a la que se ha llegado por una acumulación de causas que han dinamitado la tranquilidad de un proyecto que debe de remangarse y bajar al barro para pelear por una salvación que desea toda la sociedad grancanaria.
Una mala confección de la plantilla
La decisión de la directiva de cambiar la Eurocup por la Basketball Champions League (BCL) conllevó un problema que fue subestimado desde el principio por la dirección deportiva. La necesidad de contar con cinco cupos y las dificultades del mercado para encontrar jugadores de calidad que cumplan con esa función, generó un desequilibrio en la confección de la plantilla, que sobre todo en el caso de la competición europea obligaba al técnico claretiano, Jaka Lakovic a tener que dejar fuera de la convocatoria a un jugador interior profesional, para cubrir el expediente con la presencia de Eetu Heinonen, que no contaba en la rotación. Además, tras anunciar en verano que la plantilla se había confeccionado para ser más física y jugar a un baloncesto más rápido, la realidad resultó ser todo lo contrario, siendo junto al Canarias el equipo que más alarga sus posesiones, pero sin la fiabilidad en el tiro de los canaristas.
Falta de sintonía entre el vestuario y el entrenador
Desde el club se afirma que la plantilla está a muerte con el entrenador. El propio Carlos Alocén reconocía recientemente que no había fisuras, pero lo cierto es que desde fuera da la sensación de que el mensaje tras tres años y medios está desgastado y que la falta de sintonía es evidente. La salida de Braian Angola y de Louis Labeyrie, ambos rumbo a la liga gala, evidencian que no ha sido oro todo lo que reluce y más viendo que ambos están rindiendo en sus nuevos destinos, sobre todo el colombiano en el ASVEL.
Falta de liderazgo en el vestuario
La controvertida salida de John Shurna este verano y la actitud del capitán Andrew Albicy durante esta temporada dejó al equipo sin un líder natural que tirase del carro. Para colmo, Miquel Salvó, que era la persona que había asumido ese rol de forma interna se lesionó de gravedad y ha dejado huérfano al grupo de ese jugador con voz y carácter para arrastrar a sus compañeros.
Bajón de rendimiento de la guardia pretoriana de Jaka Lakovic
Si algo han tenido en común los tres primeros cursos exitosos del esloveno al frente del banquillo, han sido por la confianza bidireccional del técnico con sus hombres de confianza: Andrew Albicy, Nico Brussino y Mike Tobey. Sin embargo, ninguno de los tres ha estado al nivel esperado durante esta campaña, salvo en momentos puntuales, lo que ha pasado factura al rendimiento del equipo este año. Destacar en este sentido el paso al frente que ha dado Pierre Pelos, que ha sacado en la cancha ese carácter y espíritu que se reclama a los jugadores amarillos y que brilla por su ausencia.
El desapego de la afición con el equipo
Una cosa ha llevado a la otra. El mal juego del equipo ha vaciado el Arena de aficionados, hasta el punto de que el recinto de Siete Palmas ha perdido su condición de fortín inexpugnable, para ser el segundo peor equipo de la ACB como local, sólo superado por el Granada.
Recurrir al pasado para justificar los errores del presente
La alusión continua a los éxitos deportivos del último trienio no enmascara una realidad dura y cruel, como es que el equipo se está jugando el descenso esta temporada. Ya reconoció el propio Lakovic que «en el deporte profesional no hay memoria e impera el resultadismo».
La falta de costumbre de vivir en el alambre
Hay equipos que están forjados para mirar para arriba y hay otros cuyo día a día es pelear en el barro por su supervivencia. Este cambio de chip le está costando a unos jugadores cuyos porcentajes de acierto se están resintiendo por esa presión extra que atenaza y bloquea mentalmente a los jugadores, aunque el acierto ha faltado todo el curso.
La deuda de Dreamland Studios
No ayuda a la estabilidad del club el hecho de que su patrocinador principal haya salido en todos los medios de la Isla por sus impagos al club. Pocos entienden que el equipo siga portando la publicidad de Dreamland Studios, a pesar del acuerdo del nuevo calendario de pagos y del abono del primero, aunque ninguna de las partes ha ofrecido públicamente el importe de lo ya pagado y de lo debido hasta la fecha. Además, generó una petición de adelanto de medio millón de euros al Cabildo contra los presupuestos del próximo curso.
Los malos porcentajes en el triple
La falta de acierto desde el 6.75 ha sido una constante este curso. De hecho los claretianos son el segundo peor equipo de la ACB en este apartado, con un 31,5% de acierto esta temporada. Y ya se sabe que en el baloncesto moderno, sin tener triplistas, las victorias se complican muchísimo.
Vía: La Provincia - Diario de Las Palmas
- El Real Madrid tiene decidido su primer fichaje de verano
- Los entrenadores coinciden: 'Caminar 1 hora 7 días a la semana con un ritmo de paseo de abuelo son 75.000 calorías al año
- Maldini lo tiene claro: 'Es el mejor mediocampista del momento
- ¿Por qué el Barça ha paralizado la continuidad de Rashford?
- Eric García señala al jugador del Barça con más carácter y liderazgo: 'Muchas veces me cabreo con él
- La portada con Rui Costa que arruinó el gran sueño de Cruyff: 'Por tu culpa no fiché por el Barça
- Víctor Muñoz: las claves de la operación
- El Benfica se abre vender a Schjelderup al Barça