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Baloncesto | Primera FEB

99-87 | El Palencia sonroja a un Leyma sin identidad

Cae de forma contundente tras una tarde muy floja en la defensa y en los rebotes y demasiado caótica en ataque | Sigue líder y depende de sí mismo para ascender, pero le da una oportunidad de oro al Obradoiro

Abdou Thiam, exhausto junto a Álvaro Muñoz durante un lance del partido contra el Palencia.

Abdou Thiam, exhausto junto a Álvaro Muñoz durante un lance del partido contra el Palencia. / FEB

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

El Leyma Coruña que compareció en los 22 partidos que disputó hasta este fin de semana en la Primera FEB no se reconocería en el espejo al ver la actuación que firmó en la pista del Palencia (99-87). El conjunto naranja sumó su segunda derrota de la temporada, pero nada tuvo que ver con la primera. Firmó su peor partido bajo el mando de Carles Marco al ser incapaz de encontrar su esencia. Fue un caos constante en defensa, un manojo de nervios e individualidades en ataque y una calamidad en la pugna por los rebotes en los dos tableros. Un severo tirón de orejas para un equipo que sigue líder y depende de sí mismo para ascender, pero que le da una oportunidad de oro al Obradoiro para extremar la presión en la clasificación.

Carles Marco insistió en la previa de la visita a Palencia en la importancia de mantenerse fiel su filosofía. No era mantra cualquiera, sino una advertencia de lo que se podía avecinar en la pista del tercer clasificado. Mathieu Kamba e Ingus Jakovics abrieron la lata, pero Radoncic, Guillem Jou, Mus Barro pusieron en ventaja a los naranjas. Fue un primer cuarto correcto, de poder a poder, en el que los naranjas lograron fluir a través de las manos y los triples de Caio Pacheco y Jacobo Díaz, que llegaron a establecer un circunstancial 9-14. Se mantuvieron por delante y llegaron 17-23 al final del cuarto gracias a las frecuentes visitas a la línea de tiros libres, pero comenzaron a evidenciar serios problemas para capturar rebotes.

Cuando desaparecieron las ideas en ataque y las visitas a la línea, el Leyma se fue a pique. Tres canastas en cinco minutos y un parcial de 18-2 en menos tiempo crearon una crisis de identidad que Carles Marco no pudo solucionar con dos tiempos muertos. Los cambios de marcas en defensa crearon un caos y un desorden que el Palencia aprovechó para que Armus y Vrankic atacasen el aro, mientras Jakovics y Borg, a triplazos, establecían el temido 40-29. Cuevas cortó la hemorragia con unos tiros libres insuficientes para rebajar los dos dígitos antes del descanso (47-36).

Segunda parte

La solución no apareció en el pasillo de los vestuarios. El Leyma no encontró nada a lo que aferrarse para pensar en la remontada. Vrankic aprovechó los cambios de marcas cada vez que le tocaba bailar con Dídac Cuevas. Joe Cremo y Jacobo Díaz trataron de enchufar a los suyos con dos triples, pero apenas eran contramedidas para paliar los efectos del demoledor ataque del Palencia y sobre todo, de los constantes errores en el tiro de Paul Jorgensen, Guillem Jou y compañía.

Demasiadas individualidades, pero escasos motivos para la esperanza. Cada posesión de los locales se convertía en canasta, ya fuese un triple de Jakovics o un mate imponente de Armus. Así lograron romper los 20 puntos de renta y llegaron a acumular un contundente 72-46 que desestimó Pacheco con un triple a dos minutos del final del cuarto, que fue solo el cuarto tiro de campo anotado tras el descanso. Fue insuficiente para asustar a un Palencia sin intenciones de soltar a su presa (80-58).

Los diez minutos de la basura del último cuarto comenzaron con dos triples que ni tocaron aro de Cremo y Brnovic. Lo compensó Dídac Cuevas en el tercer intento, pero Borg y Wintering doblaron la apuesta para elevar un tormento sin fin para los naranjas. Encontraron un mínimo de efectividad en ataque y consiguieron reducir las diferencias para maquillar el resultado, pero no sirvió ni para soñar con la remontada ni para salvar el basket average (99-87). Severo castigo para un Leyma que, pese a seguir líder, ya no es el único que depende de sí mismo para ascender directo a la Liga ACB.