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El Alavés multiplica su esfuerzo: el plan de Coudet para desgastar en La Liga

El conjunto Babazorro es el quinto que más kilómetros corre en toda la competición

El delantero del Alavés, Carlos Vicente, celebra el primer gol de su equipo durante el partido de LaLiga

El delantero del Alavés, Carlos Vicente, celebra el primer gol de su equipo durante el partido de LaLiga / Adrián Ruiz Hierro

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

El Alavés ha cambiado. La llegada del 'Chacho Coudet' ha provocado un cambio en la seña de identidad del equipo. El Alavés ha convertido el desgaste físico en una de sus principales armas, siendo un equipo totalmente reconocible en la presión. El conjunto albiazul ha incrementado notablemente su ritmo de juego, con la clara intención de agotar a sus rivales a lo largo de los 90 minutos. La presión constante, las carreras incesantes y la intensidad sin balón son rasgos que han caracterizado al equipo en las últimas jornadas.

Las estadísticas respaldan esta propuesta: el Alavés es actualmente el quinto equipo de LaLiga que más kilómetros recorre por partido. Esta cifra no es casualidad, sino el resultado de un plan estratégico que prioriza el esfuerzo colectivo por encima de las individualidades. Para Coudet, el sacrificio físico es una condición indispensable para competir contra rivales con mayor calidad técnica.

El entrenador argentino ha transmitido a su plantilla la idea de que la intensidad puede equilibrar las diferencias con equipos de mayor presupuesto. El despliegue físico del Alavés no solo busca recuperar el balón rápido, sino también generar transiciones vertiginosas que sorprendan al adversario. De esta manera, el desgaste no solo se ve reflejado en la defensa, sino que también abre espacios en ataque que permiten crear ocasiones de gol.

Un inicio de temporada muy positivo

Jugadores como los centrocampistas y laterales, que recorren grandes distancias en cada encuentro, son esenciales en este esquema. Su labor permite mantener la presión alta y sostener un bloque compacto, dificultando la salida del balón del contrario. El trabajo de estos futbolistas es muchas veces silencioso, pero decisivo para el funcionamiento global del equipo. Este estilo físico y exigente ha convertido al Alavés en un rival incómodo. Muchos equipos terminan sufriendo en los últimos tramos del partido, cuando la intensidad acumulada de los albiazules empieza a pasar factura. No es raro que los de Coudet encuentren sus mejores minutos en el tramo final, aprovechando el cansancio del rival para inclinar el marcador a su favor.

Si uno mira las estadísticas de los tres primeros partidos, una victoria, un empate y una derrota no estaría del todo mal. Pero hay que tener en cuenta que el Alavés logró empatar contra el Atlético de Madrid y, de esta forma, sumar 4 puntos en el arranque liguero. El camino marcado por el Chacho Coudet refleja una apuesta valiente y coherente con los recursos del club. A base de correr más que el rival y de no dar un balón por perdido, los albiazules buscan consolidarse como un equipo competitivo en LaLiga.