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Adiós del Santo Padre

El médico del papa Francisco revela cómo fue su último aliento: "Tenía los ojos abiertos, no me respondía"

El cirujano Sergio Alfieri se ganó la confianza del Papa tras una operación abdominal y le acompañó en sus últimos instantes con vida

Sergio Alfieri comenta como vivió el papa Francisco sus últimos instantes de vida.

Sergio Alfieri comenta como vivió el papa Francisco sus últimos instantes de vida.

Pol Langa

Pol Langa

El papa Francisco dejó este mundo este Lunes Santo con la convicción de haber trabajado para llevar la Iglesia al siglo XXI, a los 88 años de edad.

Con el Pontífice fallecido, ya está en marcha el histórico proceso de selección del nuevo Papa, que se sabrá en los próximos días, una vez se haya producido el cónclave en la Capilla Sixtina.

A medida que pasan los días, poco a poco se van sabiendo más detalles de los últimos momentos de Jorge Mario Bergoglio con vida, durante la madrugada del lunes 21 de abril.

Ahora es quien fuera su médico personal, el oncólogo italiano Sergio Alfieri, quien ha puesto un poco de luz al adiós del Papa en una entrevista con el medio italiano 'Corriere della Sera'.

Entre otras cosas, ha comentado que el Santo Padre le pidió una reunión con quienes habían tenido cura de él durante su ingreso en el Hospital Gemelli para agradecerles el trabajo, algo que no pudo llevar a cabo por las fechas de Semana Santa, aunque permitió al médico darse cuenta de que tenía una "serie de cosas por hacer antes de morir", aunque esta en particular no pudo completarla.

El médico personal del papa Franciso, el cirujano Sergio Alfieri.

El médico personal del papa Franciso, el cirujano Sergio Alfieri. / ·

Respecto a los últimos instantes de Francisco con vida, comenta que tras ser avisado de que el Papa necesitaba un nuevo ingreso, acudió a su residencia de Santa Marta, en el Vaticano para ver el estado en el que se encontraba. Y allí lo tuvo claro: el Papa estaba a punto de morir.

Pudo ver a un Pontífice con los ojos abiertos, que no respondía a sus palabras, ni a ningún estímulo, y sin problemas respiratorios: "En ese momento me di cuenta de que no podía hacer nada más. Estaba en coma", desvela. Esto, seguramente, entraba en sus planes, pues era sabida su voluntad de morir en casa, como finalmente ocurrió.

La charla también permite saber que fue el mismo Papa quien escogió a Alfieri como médico de confianza tras confiarle una operación abdominal para sanar unos problemas de estómago: "Unos minutos antes de la operación... entré en su habitación y me bendijo las manos", comenta.

Además, el médico comenta que tanto esa como la siguiente operación (tuvo que someterse a una segunda exploración) se llevaron en secreto, como así lo pedía el Pontífice. De hecho, en su momento se habló de una visita privada de un líder mundial que le había pedido una cita, algo que no era cierto, como se ha sabido ahora.

Otra de las informaciones interesantes es la voluntad que tenía el Papa de que uno de los hospitales emblema de la ciudad de Roma, el Fatebenefratelli, no se vendiera y perdiera su sentido católico, por lo que el Vaticano y el cirujano se pusieron manos a la obra para evitar su compra, algo que finalmente consiguieron.