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SALUD

Un médico lo deja muy claro: "No es qué comes, es cuándo comes..."

Así es como este doctor controla el hambre comiendo solo una vez al día

La hora de las comidas.

La hora de las comidas. / El Periódico

David Cruz

David Cruz

El médico Álvaro Campillo Soto ha puesto el foco en un aspecto fundamental de la alimentación que muchos pasamos por alto: el horario de las comidas. Y es que según defiende este experto, no importa solo qué comemos, sino cuándo lo hacemos.

Su enfoque se basa en la crononutrición, una disciplina qué estudia cómo el momento de la ingesta influye en el metabolismo y la salud: "dos personas pueden comer lo mismo y obtener resultados distintos según la hora", explica.

Campillo, especialista en patologías digestivas y metabólicas, señala que muchos problemas de ahora están relacionados con el llamado 'inflammaging'. Un proceso que está detrás de enfermedades como la diabetes, la hipertensión o la obesidad.

Para combatirlo, insiste en tres pilares básicos: dormir bien, reducir el estrés y mantenerse activo: "si no descansamos, todo se desestructura", advierte, destacando la importancia del sueño en el equilibrio del organismo.

Los carbohidratos son esenciales en una dieta saludable

Los carbohidratos son esenciales en una dieta saludable / Freepik

En cuanto a la alimentación, propone un cambio de enfoque. Recomienda repartir mejor la ingesta de proteínas a lo largo del día y evita concentrarla únicamente en la cena, que es lo habitual en España.

Sus propios hábitos reflejan esta filosofía: Álvaro asegura que desayuna únicamente café con especias, y en ocasiones, retrasa su primera comida hasta el mediodía, priorizando una ingesta principal equilibrada.

Por otro lado, subraya que el ejercicio influye directamente en el apetito. Durante la actividad física, el cuerpo prioriza el rendimiento y reduce temporalmente la sensación de hambre: el deporte es saciante, así como lo lees.

Y por último, Campillo pone el foco en la desinformación en redes sociales. Quizás diferentes estrategias pueden funcionar siempre que estén bien planteadas, pero la clave sigue siendo la misma: constancia y equilibrio ante todo.