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Iniesta recuerda su primera noche en La Masia: "Fue terrorífica, de las peores de mi vida"

Su padre llegó a plantearse regresar a Fuentealbilla para llevárselo de vuelta

Iniesta, sobre sus primeras horas en La Masía.

Iniesta, sobre sus primeras horas en La Masía.

Alba Aguilera

Alba Aguilera

Andrés Iniesta ya mostraba un talento fuera de lo común con el balón en su Albacete natal. Su habilidad llamó rápidamente la atención del FC Barcelona, que le ofreció unirse a La Masia, su prestigioso centro de formación de jóvenes futbolistas. A pesar de la oportunidad, aquel pequeño Iniesta no estaba del todo convencido.

Fue su padre quien finalmente le convenció de dar el salto a Barcelona, una decisión que cambiaría por completo su vida y marcaría el inicio de su gran carrera futbolística. Iniesta ha relatado este momento en el programa 'Mis raíces' de Cuatro, recordando cómo toda la familia vivió la experiencia con nervios y preocupación.

Tenía apenas 12 años cuando sus padres y su abuelo lo acompañaron hasta la ciudad condal. La primera noche, hospedados en un hotel cercano a La Masia, fue especialmente difícil. El joven Andrés se enfrentaba por primera vez a la soledad y a la distancia de sus seres queridos.

Andrés Iniesta

Andrés Iniesta / Archivo

"Fue terrorífica, de las peores de mi vida", confiesa Iniesta durante la entrevista con Isabel Jiménez, describiendo el miedo e incertidumbre que sintió al separarse de su familia.

Su padre, a punto de llevárselo de nuevo a Fuentealbilla

El sufrimiento no fue únicamente suyo. Su padre, José Antonio, llegó a plantearse regresar a Fuentealbilla para llevárselo de vuelta: "No paraba de dar vueltas por la habitación, sentía que me ahogaba", recuerda, dejando ver lo realmente angustioso que fue aquel momento.

La intervención de su madre fue clave para que la decisión se mantuviera. José Antonio relata que ella le dijo: "¿Puedo hablar? Eres el más egoísta que he conocido en la vida. Con lo que has gobernado todo el verano… ¿Y ahora te lo quieres llevar? ¿No le vas a dar la oportunidad?". Esas palabras ayudaron a la familia a aceptar la separación y dar al joven Andrés la oportunidad de crecer.

El contacto entre ellos durante las primeras semanas fue limitado y emocionalmente duro: "Era imposible hablar por teléfono, era oír la voz y ya no articular palabra", recuerda Iniesta. Su hermana también sufrió con la separación, mostrando que la experiencia fue difícil para todos los miembros de la familia.

Con el tiempo, la tristeza inicial dio paso a la adaptación: Andrés fue encontrando su sitio en La Masía y, poco a poco, se ganó un lugar en el Barça, donde desarrolló una de las carreras más brillantes del fútbol español, convirtiéndose en un referente tanto dentro como fuera del campo.