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Boticaria García, nutricionista, revela cómo escoger las mejores sandías y melones en un supermercado
En ocasiones, puede resultar complicado acertar con el estado de maduración de estas frutas

Marián García, Boticaria García. / José Luis Roca
Durante los meses de verano, la sandía se convierte en una de las protagonistas de la cesta de la compra. Esta fruta es dulce, refrescante, ligera rica en agua y un alimento idóneo para cualquier momento del día.
La sandía está compuesta en agua un 90%, aunque también proporciona vitamina B, sales minerales y fibra, entre otros nutrientes. No obstante, la potencia de su sabor depende su estado de maduración.
Al comprar una sandía en el supermercado, es difícil acertar con la fruta escogida. En este contexto, la nutricionista Boticaria Garcíaha hecho una recomendación sobre como elegir una buena sandía, que también sirve para los melones.
"Los melones y la sandía se tienen que tomar en su época, entre finales de mayo y primeros de septiembre la sandía o de octubre el melón", comienza diciendo la experta. A continuación, es importante saber escoger la zona del producto.
"Elegir de la cima del montón. Los últimos serán los primeros y los ejemplares que están arriba del todo han tenido menos golpes y han sufrido mucho", cuenta Boticaria en sus redes sociales.
Posteriormente, es importante prestar atención al color de la fruta, puesto que "los melones verdes intensos no están en su punto todavía aunque la sandía hay matices". Ahora bien, hay que descartar la presencia de "las grietas, si hay melón o sandía con grietas hay que descartarlas porque se puede perder la calidad".
En último lugar, hay un truco para conocer si la sandía está en buenas condiciones: "La sandía se golpea levemente y si está en su punto suena a hueco. Cuando está demasiado madura es sordo y apagado. Si huele un poco a vino es que puede haber fermentado un poquito".
Finalmente, la doctora en farmacia revela su opinión sobre los que piensas que hay melones macho y hembra: "Todos los melones vienen de una flor femenina que se ha fecundado y el fruto resultante no tiene género, el sabor va a depender de la variedad, del riego, del sol", dice al principio.
"Si al cogerlo te sorprende su peso suele ser buena señal de que está maduro y jugoso. Si el culete huele dulce vas por buen camino y si al darle un toquecito suena hueco como la cabeza de los que piensan que hay melones macho y hembra, triunfarás", sentencia con ironía.
