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45 aniversario

Racismo en el deporte: "Si no lo hablamos y lo visibilizamos, no lo resolveremos"

Mercè Jofra, Cindy Lima, Alberto Edjogo y Salva Moya reflexionaron sobre la problemática del racismo en el deporte en una mesa redonda celebrada en el marco del 45 aniversario de SPORT

Racismo en el deporte: "Si no lo hablamos y lo visibilizamos, no lo resolveremos"

climatetribe.org

Cristina Moreno

Cristina Moreno

En el marco del 45 Aniversario, SPORT continúa con la serie de mesas redondas, en este caso dedicada al racismo. Bajo el título de "Deporte y Racismo, Compromiso y Acción" y con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, los ponentes analizaron las consecuencias de una de las lacras que acompañan al mundo del racismo.

El acto, moderado por la periodista de la casa Àngels Fàbregues, contó con la presencia de Mercè Jofra (jefa de promoción deportiva en el Institut Barcelona Sport), Cindy Lima (exjugadora de baloncesto internacional con la selección española), Alberto Edjogo (exfutbolista profesional, analista y comentarista deportivo) y Salva Moya (periodista especializado en temas de racismo en el fútbol). 

El racismo en las competiciones deportivas

Edjogo y Lima, como deportistas, han vivido en su piel episodios racistas durante su carrera deportiva. Alberto, firme defensor de la inclusión en el deporte y activista contra el racismo, reconoce que no ha vivido este tipo de episodios de forma masiva, pero sí recuerda algunos como un el que vivió en Valencia, donde la grada local mostró una fuerte hostilidad contra él y su compañero colombiano, con insultos incluídos, mientras el colegiado "que hizo todo lo que podía hacer" les preguntó cómo querían continuar. Ambos decidieron continuar, pese a la incomodidad pero "cuando llegué a casa, pensé, 'qué oportunidad perdida para haber hecho una reivindicación'". "El problema con la gente de mi generación (yo tengo 40 años ahora) es que nos han educado con la idea de que hay que resistir todo lo que te venga y que todo lo que pasa en un estadio o en un momento así es fruto de la tensión y que tú tienes que aguantar porque tú no puedes mostrar debilidad, porque si lo haces, te van a machacar", analizó el exfutbolista.

Alberto Edjogo, en la mesa de debate

Alberto Edjogo, en la mesa de debate / Valentí Enrich

"Por eso ahora abogo mucho por denunciar, por poner las cosas encima de la mesa, porque yo mientras jugaba no lo hice nunca", explicó y afirmó que "celebro realmente que cuando haya algo así ahora haya ese eco, haya esa resonancia y que a partir de aquí se abran debates y mesas redondas como esta".

Cindy, deportista comprometida con el deporte y la inclusión, ha vivido situaciones similares aunque apunta que, en un deporte menos mediático como en su caso el baloncesto, la situación ha sido diferente. Aún así, hace una distinción "ya que es muy diferente si eres adulto o no". "Hay que introducirlo en el debate, porque no es lo mismo siendo menor, que no tienes herramientas, que siendo un adulto", afirmó. "La primera vez que me pasó, sí que mi autoimagen se resquebrajó y sí que fue muy duro y creo que es importante en ese momento saber que las personas adultas que están alrededor sepan manejarlo bien. Y una de las maneras de manejarlo bien, sobre todo, es no quitarle importancia", resolvió.

"Quitarle importancia no funciona porque el niño empieza a darle vueltas y puede afectar a su rendimiento deportivo pero también a muchas otras áreas de su vida", analizó la exjugadora del Ros Casares Valencia. "He conocido personas racializadas que han vivido incidentes donde no se han sentido seguros y luego en otras circunstancias tienen miedo. Para que esto no sea algo que condicione tu vida es importante tratarlo en el momento", zanjó al respecto.

Los protagonistas de la mesa redonda sobre el racismo

Los protagonistas de la mesa redonda sobre el racismo / Valentí Enrich

El papel de los medios en visibilizar y combatir el racismo

Para Salva Moya, periodista especializado en temas de racismo en el fútbol, "ha habido una evolución" en cuanto al racismo en el deporte. Moya recuerda que antes de la democracia tener en la plantilla a un jugador de raza negra era "tener una nota exótica" porque había pocos y, por tanto, había pocos episodios de racismo. El panorama cambia en la década de los 80 y 90 con la llegada de más futbolistas de diferentes países y razas. "A más jugadores, más posibilidades de que haya esta discriminación", explica el periodista y escritor. "Para mí hay un punto de inflexión fue en el 2005 cuando empezó una moda peligrosa, el grito del mono. Recordaréis todos, a Samuel Eto'o se lo hacían prácticamente en todos los campos. Él amagó en la Romareda con marcharse y a partir de ahí se creó la ley del 19-2007 y descendieron los capítulos racistas, simplemente porque empezó a aplicarse una ley que hasta ese momento no estaba". Lamentablemente la normativa no se aplicó con contudencia, hasta que ahora el debate se ha reavidado con el caso del jugador del Real Madrid, Vinicius. "Ya hemos visto como la ley hasta puede llevar a la cárcel a cualquier racista, así que sí ha habido una evolución positiva".

Para Moya, "en términos generales España no es un país racista", pero en la grada se vive de manera diferente que en países como Estados Unidos. "He tenido la oportunidad de estar invitado por el gobierno para ver el fenómeno del racimos allí, donde la verdad es que no se está dando, van con otro concepto a los espectáculos deportivos, lo viven en familia y este tipo de comportamientos prácticamente no se da".

Educación, inclusión y acciones institucionales

Según apuntó Mercè Jofra, especialista en políticas públicas deportivas con enfoque en diversidad, "la administración pública tiene dos objetivos claros, por una parte tiene que reglamentar y tiene que hacer cumplir la sanción, y por otra parte está la parte de prevención y educativa. Me gustaría creer que esa es donde nosotros tenemos mucho trabajo por delante".

Respecto a las sanciones, Jofra considera que "hay que reglamentar y hay que penalizar con contudencia porque no hay que permitir esos episodios, no tenemos que visibilizar esa actividad pero paralelamente hay que prevenirlo". "Para nosotros es muy importante este trabajo desde pequeños de hacer entender que el deporte es una actividad que hay que disfrutarla y hay que vivirla con pasión y con orgullo", argumentó, añadiendo que "si no lo hablamos y lo visibilizamos no lo resolveremos".

Cindy, en la mesa redonda

Cindy, en la mesa redonda / Valentí Enrich

Una premisa que comparte Salva Moya, quien reiteró que “ la sanción ejemplar funciona”, en referencia a las ultas que han recibido los aficonados por proferir insultus racistas, aunque apunta que también es necesaria “la educación, la sensibilización y la concienciación que tienen un recorrido más largo”. 

“Rápidamente nos lavamos las manos y decimos que son cosas del fútbol, son cosas del deporte, ¿no? como si la gente estuviera en una nevera toda la semana y solamente saliera para eso. Esa persona luego tiene su lugar de trabajo o incluso puede tener alguna labor docente o familia a cargo y están en nuestros días, por lo tanto, que esto aflore en un escenario tan potente, me parece que es positivo para luego ir a analizarlo”, apuntó Alberto Edjogo. “¿Qué es lo ideal? Una base educacional”, zanjó.

Pese a la evolución que se ha vivido en España en los últimos años, Cindy hizo hincapié en el racismo a través de las redes sociales  a través de las redes sociales. “Están disminuyendo los insultos directos en un campo porque hay sanciones, pero en redes esto está subiendo, hay impunidad”, explicó y advirtió sobre un ‘neoracismo’ que hace “una distinción entre las personas racializadas que han nacido en el país y las que no”.

Propuestas y futuro del deporte inclusivo

Ante esta situación, ¿qué se puede hacer desde los medios de comunicación? Para Salva Moya "aparte de informar y de entretener tenemos que formar y precisamente en este tema creo que se ha evolucionado también positivamente". "Creo que el periodismo en general cada vez tiene más concienciación del poder que tenemos para denunciar y soy objetivo diciendo que hemos mejorado muchísimo", apuntó, teniendo como único 'pero' que "a veces no se hace el seguimiento" al episodio en cuestión.

Para Edjogo "el periodista comunicador es el vehículo para que algo que ocurre le llegue a la gente de la manera más limpia y objetiva", aunque reconoce que la tarea se dificulta ya que "cada vez hay más clientes y no tantos oyentes o lectores y eso me parece que es una distinción muy importante para buscar ahí siempre el tráfico, el clickbait". Por otra parte, puso el foco en la falta de diversidad racial en las redacciones, "no hay nadie racializado que sienta como propio lo que está pasando".