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Fórmula 1

El día que empezó la leyenda de Alonso

El 25 de septiembre de 2005, en el circuito brasileño de Interlagos, Fernando Alonso hizo historia al conquistar su primer título mundial de F1

Aguantó la presión y acabó tercero en su carrera más difícil de la temporada, después de sumar siete victorias y 117 puntos para ser campeón

Alonso celebra su primer título de F1 con el personal de Renault en Brasil

Alonso celebra su primer título de F1 con el personal de Renault en Brasil / Renault

Laura López Albiac

Laura López Albiac

Hoy es día de celebración para Fernando Alonso. Hace 19 años, el 25 de septiembre de 2005, empezó a forjar su leyenda conquistando su primer título mundial de Fórmula 1, una gesta que le convirtió en pionero del automovilismo español.

“Necesito unas horas a solas conmigo mismo para hacerme a la idea", comentó aquel día un joven Fernando ante los periodistas españoles que le rodeaban en al término de la carrera en Brasil. No daba crédito. Nunca pensó que llegaría a ser campeón de F1 por dos veces, ni que se acabaría convirtiendo en uno los deportistas españoles de referencia, conquistando dos veces las 24 Horas de Le Mans y el Mundial de Resistencia, intentando la triple corona en las 500 Millas de Indianápolis y probando suerte en el Dakar, antes de seguir escribiendo su particular historia en la F1, donde a día de hoy ya lleva 396 grandes premios, más que nadie.

Genís Marcó en el karting, Adrián Campos en las categorías antesala y Flavio Briatore en la F1 fueron figuras clave en los inicios de Alonso, que compartió su primer título con su entorno más cercano. Ese 25 de septiembre en el circuito de Interlagos no ganó Fernando, sino Juan Pablo Montoya.

Daba igual, el asturiano había encarrilado el Mundial a lo largo de una fantástica temporada en la que sumó siete victorias. Terminó con 117 puntos, por delante de Kimi Raikkonen (94), después de acabar con las aspiraciones del número uno hasta entonces, Michael Schumacher (60).  “El título hay que ganarlo con él en pista. Si Michael no está, el título valdrá menos”, había dicho antes de comenzar la temporada.

En Brasil Alonso vivió una carrera difícil: "Iba pendiente de que no fallara el coche y de los neumáticos. Sólo quería llegar a la meta. Ahí me dí cuenta de lo que significaba ser campeón”, confesó tras bajarse de su monoplaza. Aguantó la presión. Ya estaba acostumbrado “porque en mi época de karts sabía que si no ganaba, no habría siguiente carrera”.

“He tenido que luchar solo, sin ayuda ni apoyo de ningún estamento oficial. Llegué a la F1 gracias a los resultados en las categorías inferiores y a los patrocinadores”, señaló antes de dedicar el título “a las tres o cuatro personas que son las que siempre han estado a mi lado”.

Mucho ha cambiado la vida de Fernando Alonso desde ese mágico domingo en Sao Paulo, pero la esencia, su pasión por las carreras y su espíritu competitivo al extremo continúan. A sus 43 años y con dos temporadas más en perspectiva con Aston Martin, Alonso sigue disfrutando y haciendo disfrutar a los fans de la F1.