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Nicolás Otamendi ya silenció dos veces al madridismo en España

El argentino, que se lo dejó claro a Vinícius con sus tatuajes de campeón del mundo, ya dejó al Real Madrid en fuera de juego cuando jugó en el Valencia CF

Gol de Otamendi al Real Madrid en Mestalla

Gol de Otamendi al Real Madrid en Mestalla

Jaume Puig

Valencia

Hay futbolistas que dejan huella por su liderazgo. Otros, por su carácter. Y luego está el caso de Nicolás Otamendi, que en la temporada 2014/15 firmó dos capítulos inolvidables ante el Real Madrid defendiendo la camiseta del Valencia CF. Dos partidos, dos goles y dos silencios que todavía resuenan en la memoria del madridismo.

Un cabezazo que heló el Bernabéu

El 4 de enero de 2015, el Valencia visitaba el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. El conjunto blanco dominaba el campeonato y parecía lanzado hacia el título. Sin embargo, aquella tarde se encontró con un central argentino dispuesto a arruinar la fiesta.

Con el marcador en contra, Otamendi apareció en el área rival como lo hacen los delanteros de raza. Un centro medido, un salto imperial y un cabezazo inapelable. Gol. Empate. Silencio. El Bernabéu, acostumbrado a celebrar, se quedó mudo ante la contundencia del zaguero. El 2-2 final supo a victoria moral para los valencianistas y dejó claro que aquel defensor no había llegado a Mestalla para pasar desapercibido.

Mestalla, el rugido definitivo

Pero si el empate en Madrid fue un aviso, lo que ocurrió meses después en Mestalla fue una declaración de intenciones. En la segunda vuelta, el Valencia recibió al líder con el objetivo de consolidar su candidatura a la Champions.

El partido fue intenso, eléctrico, propio de una gran noche. Y cuando el encuentro pedía un héroe, volvió a emerger la figura de Otamendi. De nuevo por alto, de nuevo con autoridad. Su remate significó el 2-1 definitivo y desató la locura en Mestalla.

Aquella victoria no solo reforzó al equipo valencianista, sino que supuso un golpe anímico para un Real Madrid que veía cómo un defensa le arrebataba seis puntos decisivos en la lucha por el campeonato y ponía fin a una racha histórica de victorias que estuvo cerca de ser la mayor de la historia del fútbol... hasta que se toparon con el Valencia CF.

Una temporada consagratoria

La campaña 2014/15 fue, sin discusión, la mejor de Otamendi en Europa. Sólido atrás, dominante en el juego aéreo y con una sorprendente capacidad goleadora, se convirtió en el líder de la zaga valencianista. Sus actuaciones ante el Real Madrid fueron la guinda de un curso sobresaliente.

No todos los días un central marca en los dos partidos ante el conjunto blanco. Y menos aún cuando esos goles cambian el rumbo de ambos encuentros. Por eso, cada vez que su nombre aparece vinculado al madridismo, la memoria viaja inevitablemente a aquella temporada.

Porque antes de cualquier debate o reencuentro, hay un dato incontestable: Nicolás Otamendi ya silenció dos veces al madridismo. Y lo hizo a golpe de autoridad.

Épico vacile a Vinícius Jr.

Todo comenzó con uno de esos duelos individuales que marcan el pulso emocional de un encuentro grande. Vinícius, fiel a su estilo eléctrico y provocador, buscó desestabilizar al central argentino con gestos y palabras tras una acción ofensiva. El brasileño, acostumbrado a jugar al límite psicológico de sus rivales, intentó “vacilar” a Otamendi después de una jugada en la banda.

Sin embargo, la respuesta del defensor no tardó en llegar y fue tan simbólica como contundente. Otamendi se señaló el pecho y mostró el tatuaje de la Copa del Mundo que luce en su piel, en referencia al título conquistado por Argentina en el Copa Mundial de la FIFA 2022. Un gesto que no necesitó traducción: el central recordó sobre el césped que es campeón del mundo.

Vía: Superdeporte