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REAL MADRID

Xabi Alonso acaba con los privilegios

El tolosarra hace tabla rasa, se acabaron los titulares por decreto, los intocables que jugaban siempre lo hiciesen bien o mal, estuvieran o no en forma

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Xabi Alonso empieza a construir su proyecto desde la competencia. Tiene una idea táctica flexible en la que va encajando las piezas en cada posición y al servicio del grupo. Es lo contrario que Ancelotti, que diseñaba el dibujo en consonancia a las características de sus jugadores. Una apuesta diferente que acaba con los privilegios de las ‘vacas sagradas’ del vestuario.

El fútbol moderno

Xabi es consciente que los vestuarios los sujetan los veteranos, no en balde fue parte del equipo blanco seis temporadas, donde estuvo a las órdenes de entrenadores tan diferentes como Ancelotti o Mourinho. Sus ideas tiene conceptos de ambos, pero las acopla al fútbol moderno, en el que la disciplina es tan importante como la creatividad aunque siempre al servicio del colectivo.

Con el tolosarra se acabaron los titulares por decreto, los intocables que jugaban siempre lo hiciesen bien o mal, estuvieran o no en forma. Busca un mecanismo que funciones en equipo y exige que cada jugador cumpla con la misión encomendada con o sin balón. Lleva menos de un mes y cuatro partidos y ya hay jugadores que purgan sus errores, como Asencio, o su flojera competitiva, como Rodrygo.

Unos suben y otros bajan

Por el contrario, ha dado salida a olvidados como Fran García, pese a ser el único lateral izquierdo que tiene disponible, o a Arda Güler, al que ha reubicado en el campo para que dirija el juego. Además, no ha hecho inventos improvisados poniendo un ‘9’ como Gonzalo y no probando a Modric, Brahim o Rodrygo, entre otros, como hacía Ancelotti.

Además, ha copiado al italiano utilizando a Tchouameni de central, pero no ha atado a Valverde al medio centro liberándolo para que sea el todoterreno que es y se sume al ataque o sea el toque de corneta en la presión. Le quedan decisiones importantes, la primera va a ser ante el Borussia en el que tiene que decidir si mantiene a Gonzalo o vuelve a poner a un Mbappé lejos de su mejor versión y en proceso de adaptación táctica.