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REAL MADRID

Vinícius, una bomba de relojería

A su segunda suplencia con Xabi, por su poca implicación táctica, se suma la disputa que tiene con el club, que se niega a romper la hucha para renovarle

Xabi Alonso: "¿Vinicius, suplente? Necesitamos a todos"

Xabi Alonso: "¿Vinicius, suplente? Necesitamos a todos" / Perform

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Vinícius Júnior está metido en un lío con el Real Madrid. Con Carlo Ancelotti era soberano, hacía lo que quería, jugaba siempre aprovechándose de la falta de un patrón de juego definido.

La llegada de Mbappé creó una competencia que el italiano no supo administrar y el brasileño la trasladó al club exigiendo cobrar lo mismo o más que el francés. Pero el escenario ha cambiado, Xabi Alonso ha sentado otras bases, impone disciplina táctica, y eso no encaja en el estilo individualista del delantero.

Vinícius pone de acuerdo al club y al entrenador por diferentes motivos. Y lo adereza con ese espíritu bélico con los rivales, árbitros, aficiones e incluso con sus propios compañeros, que no comulgan con sus salidas de tono. No atempera nunca, entra siempre al trapo. Existe el convencimiento de que si lo hiciera no sería el mismo jugador que arrampla con los rivales cuando le tocan la ‘fibra’.

Nueva realidad

Florentino Pérez se niega a romper la hucha para pagarle lo que pide. Xabi Alonso le manda al banquillo por primera vez desde que es titular al poco de aterrizar en el equipo tras foguearse en el Castilla. Dos veces en seis partidos, algo que no ocurrió nunca en sus dos primeros años con Zidane y cuatro con Ancelotti, dos técnicos cortados por el mismo patrón.

Xani Alonso con Vinicius en pretemporada

Xani Alonso con Vinicius en pretemporada / Realmadrid.com

El brasileño vive una nueva realidad seis años después: el club no quiere pagarle lo que pide y empieza a sumir un futuro sin él; y Xabi Alonso sigue un estilo de juego en el que exige compromiso grupal, algo nuevo para el delantero. Él tiene la llave en ambos casos, aceptar los límites salariales del club y acoplarse a la nueva dinámica táctica del equipo, o ninguna de las dos y plantearse su salida.

Suplente o titular

El madridismo valora su fútbol, su creatividad y su continuidad, pero no soporta su irreverencia hacia el entorno. El debate es si merece o no ser titular con la aparición de Mbappé, y la presencia de un Rodrygo.

Su compatriota mejora sus prestaciones en la banda izquierda y lo hace al servicio del equipo. A Xabi ya le va bien dejarlo en el banquillo de salida y que sea el mejor revulsivo posible cuando sale al campo con los rivales cansados.

Tiene contrato hasta 2027 y lo último que filtra su entorno es que lo cumplirá y se irá gratis. La pregunta es si aguantará la situación si su protagonismo sigue menguando. Si ocurre, temen que empiece a ‘rajar’ contra el entorno al sentirse un incomprendido. Aunque él debería valorar la situación y empezar a pensar que quien puede ir en dirección contraria es él y no los demás.