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REAL MADRID

La última bala de Asencio

Las lesiones vuelven a abrir la puerta al canterano, que ya lo aprovechó la temporada pasada convenciendo a Ancelotti para dar el salto al primer equipo, y ahora vuelve e tenerla con Xabi Alonso al mando

Asencio protege el balón ante Isi, en el último partido del Madrid jugado en Vallecas

Asencio protege el balón ante Isi, en el último partido del Madrid jugado en Vallecas / Efe

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Raúl Asencio ha vivido al límite desde que Ancelotti se vio obligado a buscar un refuerzo en el filial por culpa de las lesiones. El central canario irrumpió con fuerza en el primer equipo pese a las dudas del italiano, que acabó contando con él más por aclamación popular y necesidades que por propio convencimiento.

Su rendimiento fue a más para asentarse en una defensa castigada por las lesiones. Supo aprovechar sus oportunidades e incluso llamó la atención de Luis de la Fuente, que lo convocó para jugar con la selección española. Su rendimiento convenció al club para que diera el salto a la primera plantilla.

Mantenerse

Pero lo difícil no es llegar sino mantenerse. Asencio tiene cualidades para ser defensa del Real Madrid, pero la competencia es alta y los fallos se resaltan más. Con la salida de Ancelotti, pasaba otra prueba con Xabi Alonso, y entró con el pie izquierdo. El Mundial de Clubes se le atragantó ante la mirada cruzada del nuevo entrenador, que le tomó la matrícula.

Celebración de Asencio

Celebración de Asencio / Efe

En el primer partido cometió un penalti de los calificados “tonto” que facilitó el empate del Al Hilal (1-1). Y en el segundo, duró siete minutos sobre el campo antes de ser expulsado. Afortunadamente para él, el Pachuca no fue rival para su equipo, que ganó 3-1. “Raúl está triste, decepcionado. Es un error que marca el partido. Todo planteamiento que podamos tener cambia a raíz de eso. Ya lo hablaremos”, decía contrariado el técnico vasco.

Nueva oportunidad

Asencio, 22 años, empezó el curso como suplente fijo, sin jugar un minuto en los tres primeros partidos. Pero las circunstancias negativas para sus compañeros de línea, lesión de Rudiger y expulsión de Huijsen en Anoeta, volvían a abrirle la puerta del equipo. Xabi tiró de él y él respondió como lo había hecho en la primera etapa con Ancelotti.

Desde entonces, ha entrado y salido del equipo con cierta regularidad, convirtiéndose en un recurso útil para Alonso. Ahora, con la lesión de Militao vuelve a tener otra buena ocasión de consolidarse después de ser titular ante el Rayo y destacar. Para el canario ha llegado la hora de convencer del todo a su entrenador de que puede confiar en él, y que lo ocurrido en el Mundial fue un accidente de inexperiencia.