Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Courtois y el escudo maquillan el estreno de Mbappé en la Champions con el Real Madrid

El belga evitó cuatro goles con sus paradas y los blancos castigaron los errores del Stuttgart para ganar con goles de Kylian, Rudiger y Endrick

Resumen, goles y highlights del Real Madrid 3 - 1 Stuttgart de la jornada 1 de la Champions League

Revive las mejores jugadas de la sufrida victoria del Real Madrid frente al Stuttgart / Telefónica

Fermín de la Calle

Fermín de la Calle

Madrid

Tiene mucho trabajo Ancelotti con este Real Madrid al que se le presumía una excelencia que no aparece por ningún lado. Advertía este lunes Ancelotti que "el Real Madrid tiene mejor plantilla que la temporada pasada" y puede que lleve razón, pero lo único irrebatible en estos momentos es el que este equipo es peor que el del año pasado. Es más, ni siquiera ofrece sensación de equipo, sin automatismos ofensivos ni ajustes defensivos. Navega a la deriva aferrado a la madera de su portería, a las paradas de su portero y a los chispazos de un Mbappé con más jerarquía futbolística que Vinicius, por más que el galo juegue fuera de sitio. De momento juega con el piloto automático puesto, pero hay partidos como este, en el que Courtois salvó al equipo, que evidencian que adolece de cualquier fluidez futbolística que el italiano tendrá que encontrar en su pizarra porque en el césped no hay ninguna complicidad entre sus estrellas. Por eso en este Bernabéu sin conciertos se escuchó la música de los pitos de la afición madridista. Victoria, Thibaut mediante.

Arrastra el Real Madrid aún la pereza propia de la pretemporada, a lo que suma el caos táctico provocado por la llegada de Mbappé y la marcha de Kroos. Y mientras Ancelotti termina de geo localizar al equipo, afronta los partidos tratando de no descoserse atrás y encomendándose arriba a la pegada de sus delanteros.

Baño de Hoeness a Ancelotti

Para este inicio de Champions el calendario deparó a un adversario que jamás había pisado el Bernabéu en Copa de Europa, el Stuttgart. Un equipo fiel a la fórmula que le ha dado éxito históricamente: juventud y audacia. Los de Sebastien Hoeness, hijo de Dieter y sobrino de Uli, juegan con cuatro arriba, y salen tocando desde atrás, lo que anunciaba un encuentro de esos que incomodan a este Real Madrid acomodado. Al cuarto de hora el Stuttgart había disparado seis veces, cuatro a puerta y Courtois había evitado tres goles clamorosos con sus paradas. Este 4-3-3 funcionarial de Ancelotti presenta, a día de hoy, una medular de papel y una defensa que, en esta ocasión, hacía aguas con Rudiger desorientado y Carvajal parcheando de central. Y con todo eso, la madera volvió a salvarle en el minuto 27, cuando el larguero salvó a los blancos.

El Real Madrid no tiene jugadores con colmillo lejos del área. Y este centro del campo distópico que se ha inventado Ancelotti con un Tchouaméni desorientado y esta versión indolente de Bellingham alejado del área tratando de parecerse a Kroos, lastra al equipo. Además, en ataque es muy difícil de explicar que Carlo no coloque a Mbappé, su jugador más desequilibrante, en la izquierda, desde donde generó peligro cada vez que se asomó por allí. Cuando le toca elaborar el once, Carletto saca su lado más político y pone todos los cromos sobre el césped. Una decisión populista que hace que Vinicius desplace al francés a la punta y el Madrid desactiva su mayor arma. Pero se empeñaron los alemanes en perdonar la vida a los madridistas y se pudo adelantar el Madrid. El turco Umut Meler señaló un penalti por una patada inexistente a Rudiger que el VAR corrigió. Sin noticias de Bellingham, Vinicius, que perdió 18 balones en el partido, ni Rodrygo, Courtois maquilló las carencias defensivas para sujetar al Madrid en el choque. Lo mejor al descanso, el resultado.  

Estreno y gol de Mbappé

La segunda parte comenzó poniendo las cosas en su sitio. Una cantada de Mittelstädt en la lateral regaló la espalda a Rodrygo que le regaló a Mbappé el gol con una asistencia para empujarla. Gol de Kylian en su estreno en la Champions con el Real Madrid, el quinto en siete partidos de los 50 que ha prometido marcar esta temporada. Un pase picante de Tchouaméni fue suficiente para penalizar a los de Hoeness, que pagaban todas las ocasiones desperdiciadas en la primera parte. Otro día en la oficina para este equipo inmisericorde que nunca perdona y se divierte cuando aparecen los espacios.

Pero se echó a dormir el Madrid y Ancelotti no fue capaz de activar a los suyos. Y eso lo terminó pagando en el minuto 67, cuando el equipo quedó una vez más retratado en defensa en un córner en el que después de que tocasen la pelota cuatro alemanes, Undav empataba de cabeza. Merecido castigo para el triste desempeño de los madridistas ante un rival valiente y algo ingenuo en las áreas, lo que salvó a los locales de un varapalo mayor. Y esta ternura alemana volvió a asomar en un córner que Modric puso en el corazón del área pequeña, donde Rudiger le robó la cartera a Nubel, el portero alemán. Dos errores, dos goles. Su carácter implacable le daba un triunfo tan inmerecido como recurrente en el que Endrick puso el colofón celebrando su reciente boda con un gol postrero que dejó un engañoso 3-1 en el marcador en un partido muy complicado. Quedan muchos meses por delante, pero Ancelotti tiene mucho trabajo porque por ahora el técnico juega los partidos contra los rivales y contra su propio equipo. Por ahora Carletto no encuentra la forma, pero gana partidos y con ello tiempo.

Vía: El Periódico de España