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Más preocupación para el Madrid: Rudiger, al límite

El alemán tiene varias problemas físicos que le dejan al borde del KO en una temporada en la que se ha vuelto imprescindible

Real Madrid - Burussia Dortmund: El gol de Rüdiger

Rüdiger comenzó la remontada frente al Dortmund / Champions

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

El Real Madrid había hecho una planificación correcta para cubrir el puesto de central. Ancelotti contaba con Militao y Rudiger mientras Alaba se reincorporaba al equipo tras una larga lesión de rodilla. Con los tres cubría con garantías dos posiciones clave del equipo, pero nunca se esperaban que el brasileño volviera a romperse una rodilla, en esta ocasión la derecha, y dejaba coja la defensa. Rudiger se convertía en el único recurso hasta el regreso de Alaba, que se está retrasando muchísimo más de lo esperado.

Dos temporadas agotadoras

El central alemán se convirtió en fijo e imprescindible para el equipo sin sus dos compañeros. Ancelotti buscó relevos en la plantilla con Tchouameni al no contar con Vallejo, y acabó acudiendo a la cantera para sumar a Asencio. Mientras tanto, Rudiger era fijo y lo jugaba todo. Un futbolista físico, fuerte que aguanta el tipo por su complexión atlética, pero que venía de otra temporada agotadora.

Rudiger había jugado unos 60 partidos el curso pasado sumando los del Real Madrid y los de su selección. Pasaba de los 5.000 minutos de acción y tuvo poco descanso en vacaciones por culpa de la Eurocopa jugada en su país, cuya participación terminó el 7 de julio tras perder 2-1 con España. A eso suma lo que lleva esta temporada, alcanza los 43 partidos entre su equipo y su selección, acumulando más de 3.500 minutos. Demasiada carga para cualquier jugador, como está quedando demostrado con Valverde, cuya exigencia es similar a la de su compañero.

Rodilla y cadera

El central blanco arrastra una artrosis en su rodilla izquierda, que le provoca dolores pero que aguanta estoicamente. Pero se han ido sumando otras dolencias musculares a lo largo de la temporada como esa lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha que le tuvo 15 días en la enfermería para perderse cuatro partidos. Pero no quedan ahí sus contratiempos físicos, tiene problemas en el menisco izquierdo producto de esa artrosis y en la cadera.

El inconveniente es que su combatividad y su capacidad de lucha le mantienen en pie a riesgo de sufrir una lesión que le aparte del equipo en un momento importante de la temporada. Está jugando al límite y Ancelotti ha empezado a tomar medidas para protegerlo incluso de sí mismo, porque es de los que lo jugaría todo si le dejasen, como Valverde. Una situación que preocupa y que el italiano intenta paliar dándole descansos e intentando recuperar a contrarreloj la mejor versión de Alaba..