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La gran preocupación de Ancelotti

El técnico del Real Madrid debe resolver el dilema del sistema de juego y elegir entre el 4-3-3 y el 4-4-2, con todo lo que eso conlleva

El Real Madrid ya prepara el duelo con el Espanyol

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Christian Blasco

Christian Blasco

No cabe duda que el inicio de temporada del Real Madrid no ha sido el esperado. A pesar de ir sacando sus resultados, el juego de los blancos no ha estado a la altura de las expectativas que se generaron con la llegada de Kylian Mbappé y la unión de sus nuevos Galácticos.

En muchos partidos, se ha visto al equipo partido en dos, con dificultades para hacer una buena presión y muchos espacios entre la línea de los centrocampistas y la delantera.

¿4-4-2 o 4-3-3?

El 4-3-3 que ha utilizado hasta el momento Ancelotti para poder dar cabida en el ataque a Rodrygo, Vinicius y Mbappé ha dado la sensación de ser inconsistente y de no sacar lo mejor de los futbolistas que están sobre el césped, especialmente de sus estrellas.

Es por ello que Ancelotti se estaría replanteando seriamente volver al 4-4-2 que tan buenos resultados le dio la temporada pasada. El momento clave para el cambio de sistema sería la recuperación de Eduardo Camavinga, programada para finales de este mes de septiembre.

Cambios y perjudicados

Con el francés de vuelta, Ancelotti podría juntarle junto a Tchouameni, Fede Valverde y Bellingham en el centro del campo. De esta forma, el inglés podría recuperar ese rol en el que tanto brilló la pasada temporada, con más libertad para estar cerca del área.

Sin embargo, el gran perjudicado de la ecuación estaría en la zona de ataque. El 4-4-2 provocaría que uno de los delanteros tuviera que ir al banquillo y todas las miradas apuntan a Rodrygo.

Bellingham apoyó de forma pública a Rodrygo, su compañero del Real Madrid

Bellingham apoyó de forma pública a Rodrygo, su compañero del Real Madrid / EFE

El brasileño, que últimamente ha sido noticia por sus quejas en varias cuestiones (como el Balón de Oro o el olvido de la 'R' a la hora de mencionar el ataque del Madrid), a priori tiene un estatus inferior al de Vinicius y Mbappé.

En cualquier caso, el italiano dejó en evidencia en la rueda de prensa previa al partido ante el Espanyol que no tiene del todo claro el cambio: "El equilibrio es un trabajo colectivo, que se puede hacer con dos delanteros y también con tres. La Champions de París fue jugando con 3 arriba y estábamos bien. Meter un centrocampista más tampoco significa tener más equilibrio".