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REAL MADRID

Fracaso colectivo del Real Madrid

El Barça desnuda las carencias de la plantilla confeccionada por Florentino Pérez a la que Ancelotti ya no controla y con jugadores acomodados 

Resumen, goles y highlights del Real Madrid 0 - 4 FC Barcelona de la jornada 11 de LaLiga EA Sports / LALIGA

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

El Real Madrid ha vivido de la épica en las últimas temporadas, con jugadores que sacaban el amor propio para levantar partidos imposibles. Pero llegó el Barcelona para demostrar que no se puede vivir siempre de latigazos, que detrás tiene que haber un plan de juego valiente y bien trabajado. Los azulgranas sacaron los colores a los blancos, que sumaron un fracaso colectivo a una situación anunciada. La irregularidad de su fútbol era la nota preocupante desde que comenzó la temporada y el Barça lo dejó claro con un correctivo para la historia.

Un proyecto incompleto

El repaso del Barça desnuda las carencias de un proyecto incompleto del presidente madridista Florentino Pérez. El fichaje de Mbappé le ha impedido ver las carencias que tiene la plantilla. Tiene 22 jugadores, dos por puesto, aunque la realidad descubre que no es así. Eso permite que sus dos centrales jueguen acomodados (Militao y Rudiger), porque su competencia lleva roto 10 meses (Alaba) y el cuarto no cuenta (Vallejo).

La lesión de Carvajal agudiza el problema en defensa, con un relevo como Lucas Vázquez, que es un buen suplente, pero que sufre demasiado como titular. Y en el otro carril no tiene un lateral zurdo completo: Mendy defiende bien, no tanto como vende Ancelotti, pero no tiene nivel futbolístico para jugar en un equipo como el blanco (que se lo pregunten a Deschamps). Fran García defiende peor, pero tiene mucho más fútbol que el francés.

Un entrenador defensivo

La salida de Kroos desnuda a un centro del campo en el que el músculo no gana partidos. Ayuda, pero no alimenta un ataque que necesita que faciliten explotar su potencial con un juego ágil, creativo, rápido, colectivo e imaginativo. Aquí la crítica es para Ancelotti, empeñado en dejar en el banquillo a jugadores capaces de agilizar ese juego de creación que alimenten en potencial de sus delanteros. Da prioridad a los que corren detrás del balón y no a los que hacen correr al rival detrás del esférico.

El trabaja defensivo de Ancelotti no funcionó ante el Barça

El trabaja defensivo de Ancelotti no funcionó ante el Barça / AP

Ancelotti es el que se lleva la peor parte por esa obsesión de trabajar el juego destructivo abandonando el creativo. Deja a la improvisación de los jugadores el fútbol de posesión. Pide verticalidad, pero sin un plan preconcebido. Flick le dio un baño de realidad demostrando que además de defender, su equipo sabe a lo que juega cuando tiene el balón, algo de lo que carece este Madrid de Ancelotti.

Jugadores acomodados

Por último, el fracaso alcanza a unos jugadores acomodados. Salvo los que vienen de atrás, esos que lo han ganado todo y saben lo que hay, el resto creen que lo tienen todo hecho rodeados de jugadores de primera línea. Se dejan llevar en lugar de llevar. Rinden por debajo del nivel que tienen, con un técnico que en lugar de tomar medidas contra los que no están bien, los mantiene en el equipo.

El Barcelona desnudó las carencias conocidas de un Real Madrid ramplón, pero que consegue sobrevivir con golpes de efecto, de jugadores talentosos que se alejan de jugar en equipo, de ser partes de un mecanismo engrasado por un técnico que sepa lo que quiere y lo que tiene que tocar para que la máquina funcione. La diferencia es esa y que los jugadores del Barcelona escuchan y cumplen con las órdenes del que manda.