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REAL MADRID

El Madrid aprovecha la desintegración del Valencia para aguantar el pulso del Barça

Un tanto de Carreras y otro de Mbappé permiten a los de Arbeloa seguir a la zaga de los de Flick tras un encuentro que desatascó en la segunda mitad

Resumen, goles y highlights del Valencia CF 0 - 2 Real Madrid de la jornada 23 de LaLiga EA Sports / LALIGA

Denís Iglesias

Denís Iglesias

En tiempos de Carnaval, puede disfrazarse el Madrid de lo que quiera. Detrás de la máscara que fue el gol transformador de Carreras se esconde un equipo al que le sirven las individualidades para estar en el tren de LaLiga. Sigue siendo un único punto el que separa a Arbeloa de Flick. Pero el Barça, líder, es un ejercicio coral, mientras su gran rival es Mbappé, como llanero solitario. De vez en cuando, encuentra compañía. Esta vez, el lateral gallego, cuyo tanto desató la ira de Mestalla contra Corberán. Ahí terminó todo. El galo sentenciaría después de la pañolada como estandarte 'pichichi'.

Vicks Vaporoub y un canterano titular

Arbeloa se puso muy serio en la previa cuando le preguntaron sobre si desde dentro se habían cuestionado algunas de sus decisiones tácticas. Negó la mayor. Sin embargo, en Mestalla se terminaron los medios como laterales, el culmen del caos táctico. Fue titular el canterano David Jiménez en el lateral derecho. En el banquillo, un Trent que, hasta el momento, es un fiasco de fichaje. También un cabreado Carvajal con la decisión técnica del que fue su compañero.

En el medio, una dupla formada por Tchouaméni y Camavinga que obligó a Güler a buscarse el pan fuera de su sitio. Enfrente, un Valencia sólido con cinco atrás, con la principal misión de anular a Mbappé. Más estrella que nunca ante las ausencias de Vinicius y Bellingham. Puede mover Arbeloa agitar su tablero, que las piezas siguen sin saber en qué dirección deben moverse.

Vicks Vaporub en la camiseta azul del Real Madrid. Confirmación del giro pintusiano, como las máscaras de rendimiento. Aunque el fútbol no se insufla, se respira. Como en la primera combinación exitosa de los blancos, al borde de la media hora. Una apertura de Mbappé perfecta para que David Jiménez se encumbrase en su primer remate, frustrado por Dimitrievski.

Dijo Arbeloa tras sobrevivir ante el Rayo que para el Valencia era "el partido del año". Como si al Valencia, un equipo condenado a luchar por la permanencia, le hiciese falta dar el 200% para hacerle daño a un rival con una salida de balón impropia de su nivel. Encima, por culpa de perfiles como Huijsen, que destacan por eso. Así, la primera parte, resuelta con 0-0. Sin recibir disparos en contra.

Carreras se viste de Vinicius

Como siempre, un 'all in' para Mbappé con un disparo por bajo y buscando al exiliado Güler, que corrió como un exiliado por la medular. Otro de los desplazados, Gonzalo, luchando contra las circunstancias en la banda izquierda. La regia jerarquía de un equipo que parecía un puzzle de cajas distintas. El Madrid podía ganar en el pasado los partidos por burocracia. Esa capacidad ahora hay que fabricarla.

El Valencia salió a dar batalla tras el descanso. Danjuma se bastó para descomponer un entramado defensivo gelatinoso. Beltrán, otro jugador inteligente, avisó con un espuelazo a un equipo sin corazón. Mientras, el ataque madridista era un parabrisas con el balón cayendo como una gota de un lado para otro. Conforme pasaban los minutos, aumentaba la desesperación de Mbappé.

Hasta que Carreras, como si fuese Vinicius, encontró una vía de agua. Aventura en solitario después de tres quiebros, desde la posición de interior zurdo. Fortuna en el último regate y, con su pierna menos buena -la derecha-, para adentro. Las soluciones individuales, como el gol de Mbappé que cerró el partido con otro para su interminable cuenta. Mestalla no perdonó la inacción de Corberán, que firmó su sentencia con los cambios. Pañolada para llevar en volandas al Madrid a un nuevo triunfo, más local en Mestalla que en el Bernabéu.