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Real Madrid

Carvajal, torturado por la rodilla

A sus 34 años no acaba de recuperarse plenamente de la rotura de los ligamentos. Han pasado 15 meses desde entonces y los médicos del club “tienen miedo a que se le inflame”

¡Carvajal cae lesionado!

climatetribe.org

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

La rodilla derecha de Dani Carvajal no acaba de estabilizarse. En octubre de 2024 se rompió el ligamento cruzado anterior, el ligamento colateral externo y el tendón poplíteo en un partido de Liga contra el Villarreal. Necesitó casi nueve meses de recuperación. Cuando parecía que todo iba bien, volvió a tener problemas en la misma articulación, sometiéndose en octubre pasado a una artroscopia por unas molestias en el cartílago.

Más problemas

Otros dos meses de recuperación para incorporarse al equipo a principios de año. Se esperaba que llegara en condiciones a la Supercopa de España, pero algo no funcionaba bien. Desde que recibió el alta médica, el Real Madrid ha jugado nueve partidos, pero Carvajal apenas ha participado 27 minutos: 13’ ante el Albacete en la Copa y 14’ contra el Mónaco en la Champions.

Los tres últimos partidos no ha jugado, y suma siete en el banquillo. El motivo es que los médicos no ven estabilidad en la rodilla lesionada. “Hay miedo a que se le inflame”, desvela ‘El Mundo’, que ofrece una pista de la situación complicada en la que se encuentra el capitán madridista. El equipo le necesita, pero no está en condiciones de jugar o se arriesgaría a una recaída que sería fatal para sus intereses.

Recta final

Carvajal cumplió 34 años en enero, entra en los últimos años de su carrera después de 15 meses torturado por sus problemas de rodilla. No acaba de recuperarse, le está costando adquirir el ritmo necesario para ayudar al equipo. Termina contrato en junio y su futuro pende de un hilo. El club está dispuesto a hacer un esfuerzo por un jugador que lo ha dado todo y que es el último de una generación ejemplar.

Pese a las dificultades, no tira la toalla. Ha sido siempre un luchador, un ejemplo de entrega. Se cuida al detalle y espera que los problemas vayan desapareciendo para recuperar el nivel que tenía. No renuncia a nada, incluso a jugar el Mundial, pero las circunstancias no invitan al optimismo, salvo que su recuperación acabe por completarse para volver a ser ese jugador diferencial.